Irse a jugar al exterior: una apuesta
May. 23 , 2009
Fabián Orellana pidió disculpas, se arrepintió de sus berrinches, y ahora se soba las manos esperando que, en pocos días más, su traspaso al Udinese se concrete. A Esteban Paredes los nervios lo tienen tomado. Cerca de cumplir los 28 años, el artillero de Santiago Morning ha hecho lo posible por hacer una carrera en el extranjero. Prácticamente se "fugó" de la Universidad de Concepción para fichar en el Pachuca "B", de México. Y algo parecido hizo estando en Cobreloa: se fue a Chipre a probar suerte, con la esperanza de saltar al fútbol griego. En ambos casos, terminó volviendo con la cola entre las piernas. Sabe que la opción de ir al fútbol saudí es, probablemente, su última oportunidad.
Es que no es fácil irse. O mejor dicho, irse y quedarse. O para ser más preciso: irse, quedarse y triunfar.
Siempre creí que cuando Matías Fernández fichó en Villarreal su estadía en el "Submarino Amarillo" sería breve. El talento que desplegó en Colo Colo permitía apostar con cierta holgura por el éxito del "Mati". No le daba más de un año con Pellegrini antes de saltar al Real Madrid o al Barcelona. Qué iluso.
Irse parece una obsesión del futbolista nacional. Es obvio, ¿no? Un buen fichaje en el extranjero te puede solucionar muchos problemas. Pero no es llegar e irse. Una partida apresurada puede sepultar tu carrera. Carlos Reinoso supo irse en el momento justo, cuando emigrar era una aventura mayor. Saltó del Audax al América e hizo carrera de crack en tierras "aztecas" (al punto que más de alguna vez fue mencionado por El Chavo del Ocho en la vecindad). Madurez, le llaman algunos.
La aventura fallida de Carlos Villanueva en el Blackburn Rovers es el reverso de la medalla. Carlitos estaba para otra cosa. Pero ante la oferta del equipo inglés salió corriendo como la solterona que piensa que el tren del matrimonio la va a dejar. Primer error. Y no quiero ser pájaro de mal agüero, pero pienso que su traspaso a un club de los Emiratos Árabes puede ser su segundo error. Es cierto, se va a llenar los bolsillos de plata, igual que el Mago Valdivia, pero a simple vista no parece la mejor vitrina para tener una revancha en el fútbol con mayúsculas.
Con todo, siempre será mejor irse (el asunto es dónde y cuándo). El otro día, Alfredo Asfura me contaba la historia de Julio Gallardo, el centrodelantero que descolló en Católica a fines de la década del '60. Algunos dicen que no hubo un "9" como él en la historia criolla. El presidente de River Plate lo fue a buscar llevando un maletín con 70 mil dólares. Lo quería en su equipo. Riera, el técnico de la UC, se opuso a su venta. Poco tiempo después su carrera se tronchó por una lesión. Una pena. Pudo conquistar la gloria y terminó sus días en las mismas circunstancias que Garrincha.





Posted by 190.44.220.65 on May 23, 2009 at 01:51 PM CLT #
Posted by Ricardo on May 24, 2009 at 02:07 AM CLT #
Posted by Georgy on May 24, 2009 at 06:14 AM CLT #
La esperanza esta en que empiezen a salir mas jovenes al extranjero y asi asimilar lo mas posible del trabajo que ahi se hace.
Posted by rodrigo on May 25, 2009 at 05:52 PM CLT #
Posted by Rafael on May 26, 2009 at 11:06 AM CLT #
Posted by Oscar E. Herreros Rojas on May 27, 2009 at 12:09 AM CLT #
Posted by Rafael on May 27, 2009 at 12:39 AM CLT #
Posted by Victor on May 27, 2009 at 11:34 PM CLT #