El precio de la fama
Nov. 07 , 2009
Lo difícil no es llegar al Olimpo, sino mantenerte en él. Nadie quiere dejarlo una vez que has conseguido instalarte ahí. El aplauso es adictivo, lo mismo que el elogio, la genuflexión, la sensación de sentirte invencible. Hay quienes lo sobrellevan bien. Pienso en Franz Beckenbauer, en Dino Zoff, en Edson Arantes do Nascimento. Otros necesitan una mano para poder habitar ese caprichoso territorio. Lo saben Paul Gascoigne, George Best, Garrincha. Hay quienes derechamente han hecho trampa para extender su residencia en los campos de la gloria. A Diego Armando Maradona le encontraron cinco tipos de efedrina en su regreso a los Mundiales, en Estados Unidos. En otras áreas del deporte, el atleta Ben Johnson usó esteroides para mejorar su musculatura y conseguir ser el hombre más rápido del mundo. El ciclista inglés Tom Simpson pagó caro el uso de anfetaminas para salvar con éxito el temible ascenso al Mont Ventoux, en el Tour de Francia del año '67; se desplomó dos veces en el intento por alcanzar la meta, en la segunda ocasión no se levantó más, su corazón había estallado.
Ahora debemos sumar a Andre Agassi a esta lista. Nos enteramos, de boca del propio jugador, que durante un año de su carrera como tenista consumió metanfetamina. Asegura que fue en 1997, luego de ganar el oro olímpico en Atlanta. La depresión lo tenía a mal traer. Había caído hasta el casillero 141 del ranking ATP. Necesitaba ayuda, dice. No halló nada mejor que meterse en el cuerpo cristales. Todos se le han ido encima, y con razón. Mientras los otros tenistas arreglaban su cabeza por propia cuenta o con la ayuda de sicólogos; Agassi alejaba sus fantasmas a punta de drogas. La metanfetamina es una sustancia sintética que produce estados de euforia prolongados e intensos, cuya duración es diez veces mayor que la ocasionada por la cocaína.
En su autobiografía, Agassi habla de drogas "recreacionales". Pero en deportes como el tenis, tan susceptibles al estado de ánimo del jugador, cuesta imaginar que la incidencia de la droga en su organismo no haya afectado su rendimiento. ¿Cuántos jugadores inestables emocionalmente han caído estrepitosamente en sus carreras por culpa de una cabeza mal administrada para no volver a ser los que fueron? ¿Qué tan importante resultó ser la metanfetamina en la reconstrucción del nuevo Agassi que siguió jugando y ganando hasta su retiro en 2006?
Las preguntas están ahí, lanzadas. Aunque para mí, la imagen de ese ídolo extravagante y explosivo, paradigma de la longevidad deportiva, ha comenzado a difuminarse. Como la mala réplica de una obra de arte, como una tosca joya de fantasía.




Posted by Arriechi on November 08, 2009 at 11:24 AM CLST #
pregunto si me puede ayudar con las direcciones de los clubes o con cualquier información. Porque yo conozco a nadie en Chile.
Cualquier ayuda será buena. O comuníquese con el
Departamento de clubes de fútbol
Muchas gracias
Posted by Hugo Rodrigues on November 09, 2009 at 01:47 AM CLST #