El fútbol en estado salvaje
Jun. 20 , 2009
La historia del fútbol en Isla de Pascua tiene dos hitos. En septiembre de 1996, la selección de la Isla navegó varias millas para enfrentar a su similar del archipiélago de Juan Fernández. Era el primer partido oficial. Saltó al campo de juego de riguroso negro y se impuso por 5-3. Cuatro años después, jugaría su segundo partido ante el mismo rival. Utilizaron camiseta blanca, pantalones rojos. Los pascuenses se volcaron a la cancha de Hanga Roa para ver el debut como local de su selección. No pudo ser mejor: ganaron 16-0.
La irrupción de ese equipo en la próxima versión de la Copa Chile es apenas la punta del iceberg de una historia que se ha ido construyendo no en la segunda fila del fútbol, sino en los extramuros del planeta FIFA. Porque, aunque no se crea, el fútbol existe más allá de los dominios de Joseph Blatter. Si las Islas Cook, que entraron a la FIFA en 1996, son parte de una franja importante del subdesarrollo futbolístico, podríamos convenir que lo que ocurre en las Islas Chagos, Groenlandia, Isla de Pascua o el Tíbet es parte del fútbol en su estado más primitivo, el fútbol salvaje.
Sin sponsors ni televisión ni sueldos millonarios ni representantes ni sociedades anónimas los habitantes de Kurdistán, Zanzíbar o Kiribati corren tras la pelota soñando ser como Kaká o Messi, los ídolos de una competencia a la que ellos no tienen acceso. Al igual que Isla de Pascua, esas comunidades, por diversas razones, no pertenecen a FIFA sino a la NF-Board (Nouvelle Federation Board o Non-Fifa Board), una iniciativa creada para todas aquellas naciones o comunidades que están fuera del fútbol oficial y que, a la fecha, han realizado dos Copas del Mundo o VIVA World Cup. El primer campeón fue Laponia (representa a la población aborigen de Escandinavia), que derrotó en la final a Mónaco por 21-1. El segundo campeón fue Padania (una región del norte de Italia que aspira a la independencia), que venció en la final a Arameos por 2-0.
El tránsito entre un fútbol y otro no es tan fluido como se quisiera. Pero en los últimos años varios países se han sumado al circuito oficial. En 1988, por ejemplo, las Islas Feroe, un pequeño archipiélago de 18 islas del Atlántico Norte, pasó a ser parte del planeta FIFA. En su debut en la Eurocopa, este equipo de pescadores que practicaban el fútbol casi como una actividad amateur, vencieron por la cuenta mínima a Suecia, en un partido épico en el que llegaron una vez y acertaron, para luego defenderse en un juego parecido al del gato maula y el mísero ratón.
No sabemos cómo seguirá la historia del fútbol en Isla de Pascua. Quién sabe si participarán en la tercera versión de la VIVA World Cup. Tal vez este estreno en la Copa Chile los convierta en el equipo revelación. Cómo saberlo. Intuyo, en todo caso, que seremos testigos privilegiados del inicio de una historia. Y eso es algo que siempre se agradece.





Esto se pone interesante. Recuerdo que habían ciertos proyectos para promover el deporte en la isla, especialmente en lo que se refiere al rugby, tomando en cuenta que por biotipo los rapanui están más bien emparentados con los maori, la base del equipo de los All Blacks de Nueva Zelanda... Sería interesante ver cual puede ser su aporte al futbol chileno, donde siempre nos quejamos del biotipo. Quien sabe: en una de esas son más talentosos que en el conti.
Posted by Zed on June 20, 2009 at 02:22 PM CLT #
Posted by f.campos12 on June 20, 2009 at 03:19 PM CLT #
Porque tiene las condiciones para hacerlo
Ojala! salga una nueva estrella de la Isla
Posted by Cristóbal on June 20, 2009 at 04:08 PM CLT #
Posted by Axel on June 20, 2009 at 06:35 PM CLT #
Posted by jorge pesce on June 20, 2009 at 08:47 PM CLT #
Posted by Andrés R on June 23, 2009 at 12:20 PM CLT #
Muy Buena Columna
Posted by terra on June 23, 2009 at 06:11 PM CLT #