El difícil camino del "Tronco"
Oct. 24 , 2009
Ha luchado contra sus propias limitaciones que incluyen un cuerpo demasiado grande como para gobernarlo a su antojo, cierta lentitud en sus movimientos y una rigidez muscular que lo pone en las antípodas de cualquier contorsionista o gimnasta china. Carece de coordinación y cintura y más de una vez ha celebrado un gol de canilla, de pelvis, de nariz. No tiene la ventaja del escurridizo centrodelantero, el clásico goleador de los '70, en la vena de Gerd Müller, Carlos Caszely o el Cholo Sotil, que disponían de un arsenal de recursos basados en la gambeta, la velocidad, el gobierno total de sus cuerpos compactos.
El "Tronco" es un extraño en esas tierras ofensivas. Un trasplantado. Nació para reventar pelotas o imponerse a fuerza de empujones y potencia física en la línea defensiva. Irse en demanda del arco rival fue una empresa quijotesca. Aunque luego de algunos años en ese afán, su figura espigada buscando el cabezazo en área chica, picando al vacío, acomodándose para el remate, se ha hecho recurrente.
Juan Manuel Olivera, el nuevo héroe azul, pertenece al reino de los "Troncos". Esa estirpe cuya condición tan bien llevaron (y llevan) jugadores como Ricardo Mariano Dabrowski, Héctor Mancilla o Martín Palermo, y que otros como Nicolás Tagliani, Fabián "Pícaro" Fernández o el brasileño Renato han sufrido sin el refresco de la gloria ni el aplauso de la parcialidad.
Olivera se hizo la chapa de ídolo a pesar de la resistencia inicial. Después de todo, el "Tronco" siempre la tendrá más dura que cualquiera. Incluso, más que ese medio hermano suyo que es el "Tanque". Porque Robledo, Campos y Araneda fueron jugadores que en la repartija de habilidades no resultaron ser los más favorecidos, pero fueron con su cuerpo por delante y así tocaron el cielo. Esa potencia física es un plus del "Tanque". Tanto en la cancha como en las gradas. Del "Tanque" nadie se ríe. El torpe deambular del "Tronco", en cambio, puede mover a risa, propiciar la burla.
A principio de año, nadie quería a Olivera. Le colgaron un par de apodos que llevaban implícita la sorna y el descrédito. Lo llamaron "Palote" y, peor aún, "Choripán". Olivera supo aguantar y Basualdo lo bancó. Sabía de la importancia de tener 191 centímetros de delantero en el área enemiga. Chapó para él.
Ahora que el estatus de Olivera ha cambiado, ahora que lo llaman Golivera o Zlatan, el montevideano disfruta de su situación. Pocos "Troncos" le han dado tanto a la "U". ¿Por qué no decir que el título del Apertura lleva la rúbrica de Olivera? ¿Por qué no decir que la suerte corrida en la Copa Sudamericana también luce su impronta? Hoy, cuando Olivera sonríe satisfecho, los "Troncos" de este lado del mundo, sonríen con él.
Después de tanta ignominia, uno de los suyos ha tocado el cielo.





Posted by carnerocastro on October 24, 2009 at 12:22 PM CLST #
Posted by juan on October 24, 2009 at 01:36 PM CLST #
Posted by juan on October 24, 2009 at 01:44 PM CLST #
Tienes mucha razón al decir que el camino del "tronco" es mucho más difícil dada sus cualidades que no son las óptimas para el futbol, pero aun así existen esos "troncos" que a punta de esfuerzo y trabajo pueden lograr lo que "otros" hacen casi por naturaleza
Posted by Cristóbal on October 24, 2009 at 02:10 PM CLST #
Posted by Rodrigo Marin on October 24, 2009 at 04:19 PM CLST #
Posted by Nicolás Villanueva on October 24, 2009 at 04:20 PM CLST #
Posted by Susana on October 24, 2009 at 09:29 PM CLST #
Posted by Carlos Fuentealba on October 24, 2009 at 11:13 PM CLST #
Posted by Rodrigo on October 25, 2009 at 12:43 AM CLST #
Posted by Robert on October 25, 2009 at 03:45 AM CLST #
Posted by Hugo Femenías on October 25, 2009 at 07:10 AM CLST #
Tanto en el fútbol como en un sin número de otros ámbitos, los troncos se crean su espacio. Es verdad que él escogió ser un profesional del fútbol, de ahí las críticas iniciales, ergo el ejemplo aplica en muchas otras situaciones.
Los hijos son un buen ejemplo, siempre es motivante para ellos nuestro entusiasmo y apoyo en todo lo que hacen, aunque sean unos verdaderos troncos en el inicio. La práctica y esfuerzo crea temple y convencimiento, la que lentamente se tiñe de confianza.
Posted by Checho on October 25, 2009 at 08:26 AM CLST #
Posted by andres on October 25, 2009 at 08:30 AM CLST #
Posted by andres on October 25, 2009 at 08:31 AM CLST #
Me parece burda su comparacion,al decir que Dn. Jorge Robledo Oliver,no era dotado y que era un ''Tronco'',cuando tecnicamente el 9''gringo''
les ensegno a cabecear en Chile,su velocidad,su gambeta,su picardia,su creacion,era un fuera de serie. Por favor revise sus informaciones y vera que gano la copa FA en Inglaterra(gol de Robledo) con el Arsenal,y que fue figura en el Newcastle United. A los ingleses que lo vieron jugar me decian que era un fenomeno.Hay que darle al cesar...
Posted by Rafael Cabellos on October 25, 2009 at 11:13 PM CLST #
Posted by ivan arias on October 26, 2009 at 08:18 AM CLST #
Posted by Julian on October 26, 2009 at 10:16 AM CLST #
Posted by Javier Aguirre on October 27, 2009 at 09:20 AM CLST #
Me parece poco serio que se escriba una columna sin todos los antecedentes.... yo no veo mucho fútbol pero si los mundiales y sin ser periodista o escritor me acuerdo perfectamente del hecho
Posted by Juan Eduardo on October 28, 2009 at 10:23 AM CLST #