El camino de Markarian
Apr. 18 , 2009
Publicado en La Tercera, 18 de abril de 2009
El destino suele expresarse de extrañas maneras en el devenir de los hombres. Irrumpe de la nada para echar por tierra proyectos de vida o para iluminar un camino impensado hasta antes de la revelación. Se me vienen a la mente varias historias que sirven a esta idea. La que tengo más fresca es la de Sergio Larraín, el más importante de los fotógrafos de Chile, quien hiciera portadas para Vanity Fair, Life, Paris-Match y trabajara para la célebre agencia Magnum, antes de dejarlo todo -su estada en Europa, la fotografía, sus viajes-, a cambio de una vida de meditación, silencio y austeridad en un pueblo perdido al interior de Ovalle. Otra es la del físico italiano Ettore Majorana. Brillante como pocos en la generación anterior a la Segunda Guerra Mundial. Sin decir agua va, dejó su deslumbrante carrera en el mundo de las ciencias, sus investigaciones acerca del átomo, la posibilidad de ganar el Premio Nobel, para desaparecer misteriosamente dando pábulo a todo tipo de leyendas respecto de su paradero.
El fútbol ofrece historias parecidas. La más grotesca, quizá, la de Barbosa, el arquero de la selección brasileña del Mundial del 50, quien de la noche a la mañana pasó de héroe a convertirse en un paria. Su pecado: haber ofrecido poca resistencia frente al remate que le dio el título a los uruguayos en el propio Maracaná. El destino, en este caso, atropellaba con la violencia de una granada para destrozar en vida la existencia del portero del Brasil.
Pero hay otras historias que se deslizan sin tanto dramatismo y que, a pesar de eso, no pierden su atractivo. La de Sergio Markarian, el "Mago", está cruzada también por el destino que estalla en su cara de manera enrevesada el 15 de junio de 1974. Quien fuera entonces el gerente de una empresa de combustible en Montevideo, se instala frente al televisor para ver el debut de su país, Uruguay, en la Copa del Mundo de ese año. Markarian, quien ha jugado de manera discreta al fútbol hasta los 18, y que se ha puesto el gorro de su empresa para ver el estreno "charrúa" en Alemania, apuesta por los suyos. Por Mazurkiewicz, por Espárrago, por Cubilla, por Morena.
Si ese día la "Celeste" hubiese hecho pesar sus pergaminos históricos, la vida de Sergio Markarian habría sido muy distinta. Quizá tendría su propia empresa en el negocio del combustible o viviría cómodamente de su jubilación y reservaría los domingos para ir al Centenario a ver fútbol. Pero el destino quiso que ese día la Holanda de Cruyff, Neeskens y Kroll, les diera un baile a los uruguayos que, con suerte, pasaron tres veces la mitad de cancha. El primer gol de Rep, antes de los 10 minutos, debió dolerle mucho a Markarian; el segundo, cuando el partido terminaba, acabó con lo que su vida era hasta entonces.
"Tengo que hacer algo por el fútbol de mi país", le dijo a su mujer. Y en un arranque de locura (¿de qué otro modo se podría calificar?), renunció a su empresa para hacer el curso de entrenador y hacerse cargo de las divisiones inferiores del Atlético Bella Vista. No sé bien cuánto habrá hecho Markarian desde ese feudo por el fútbol "charrúa", pero de que el fútbol ganó un entrenador capaz y exitoso es un hecho que queda demostrado por los siete campeonatos que ha obtenido, incluido el Sudamericano Sub 23 que ganó dirigiendo a la selección del Paraguay, en 1992.
Cuando escribo esto, pienso en Marcelo Barticciotto y en esta jugada que el destino le tenía deparada. Parecía que salía victorioso de esa pulseada que había tenido con los mediocres, ese trío o cuarteto de jugadores albos que nunca entenderán el fútbol como lo entiende él. Lo suyo ha sido un fracaso, un lamentable fracaso, porque ha terminado dando un paso al costado frente a los canallas y, aunque sea fácil decirlo desde fuera, uno hubiera esperado que no diera su brazo a torcer frente a este tipo de contubernios que no sólo le hacen mal a Colo Colo, al fútbol, sino también al país.
Mientras Markarian sigue su paso exitoso -más allá del traspié frente a Gremio-, la carrera de Barticciotto ha quedado de momento congelada. No creo que vaya al estadio el domingo. Lo imagino, más bien, tocando la guitarra en su pieza, mientras de fondo se oye el relato del clásico del fútbol chileno. Sé que las comparaciones siempre son odiosas, pero pienso que el futuro de Barticciotto como técnico no tendrá nada que envidiarle al exitoso Markarian. A veces para ganar en la vida, hay que perder un par de batallas.





En Colo Colo el hilo se cortó por lo más delgado... mejor dicho, lo más barato. CC S.A. es una EMPRESA y como tal, despedir a un cuerpo técnico honesto pero con escasa experiencia y manejo de grupos, contra despedir a 4 (por lo menos) jugadores, en circunstancias donde sólo desafectar a Riffo alcanza sumas sobre los MM$300... La cirugía debió ser mayor
Posted by Pablo on April 18, 2009 at 03:14 PM CLT #
Posted by Germán on April 18, 2009 at 04:02 PM CLT #
Posted by Andrés on April 19, 2009 at 02:50 PM CLT #
Posted by joseluis on April 19, 2009 at 03:23 PM CLT #
Realmente lo bueno figura poco en este país
Posted by javier on April 20, 2009 at 07:30 AM CLT #
Posted by ERNESTO MARTINEZ on April 20, 2009 at 01:29 PM CLT #
Posted by Michimalonco on April 20, 2009 at 11:58 PM CLT #
Posted by Corsario on April 23, 2009 at 12:46 AM CLT #
Posted by Ricardo on April 24, 2009 at 02:36 AM CLT #
Posted by tactico on April 24, 2009 at 12:15 PM CLT #
Posted by tactico on April 24, 2009 at 12:29 PM CLT #