Marcelo Simonetti

El mundo no es tan redondo

 

Arriba de la pelota

Sep. 19 , 2009

2 Comments

Nos volvemos un poco locos, ¿no? En estas fechas, perdemos la brújula y sabemos bien dónde partimos, pero no dónde podemos acabar. Y así, en estos términos, viviendo, como se dice, arriba de la pelota, el fútbol pasa a ser una materia difusa, borrosa, casi incomprensible. ¿Quién va al estadio en pleno "Dieciocho"? Pocos, muy pocos. Y los que van no entienden ni bola o duermen la mona a partir de los 15 minutos.


El otro día escuchaba a la antropóloga Sonia Montecinos explicar por qué las fiestas nacionales eran tan regadas. La explicación era más o menos así. Los mapuches le metían chicha a lo que viniera. Era la bebida del ritual y como ellos eran tan dados a los rituales, la chicha venía a ser pan de cada día. En la otra acera, los españoles, agobiados por la empresa de la conquista, no demoraron en levantar parras a diestra y siniestra: no querían vivir sin el vino que los había acompañado en el Viejo Mundo. La historia que se escribiría con la unión de unos y otros nos condenaría, en alguna medida, a esta (in)cultura etílica que las fiestas exacerban.


Porque si en Argentina, el símbolo social es el bife, jugoso y carnudo; acá, la estampita nacional es la caña de vino. Y ante eso, en estas fechas, no queda otra que ser patriota con todo lo que ello implica. Los futbolistas, en rigor, no son más o menos chilenos que el resto de la población. Aunque a veces se les pase la mano. A quien le quepa una duda vale la pena recordar las declaraciones que hizo el Pepe Basualdo, cuando era técnico de Santiago Morning, al diario Olé.


"Y acá estoy, aprendiendo, con el semiprofesionalismo de Chile. No sabés lo que son estos muchachos. Vienen, entrenan dos horas, todo bien, pero después salen y se emborrachan, les gusta demasiado la joda. O van y se internan en McDonald's. No, no, es terrible, en serio. Nada de salidita o trago equilibrado: acá se emborrachan nomás, no tienen drama".


Pero en todos lados se cuecen habas. Leo en internet que el año pasado, en Perú, el técnico del Sportivo Loreto decidió que su equipo no saliera a disputar el segundo tiempo luego de ir en desventaja de 8-1 en los primeros 45 minutos. ¿La razón? La mitad del equipo estaba ebrio.


A mí me gusta el vino, pero no a la manera de los jugadores del Sportivo Loreto ni tampoco como lo tomaba Garrincha (que, en rigor, no tomaba vino, pero para estos efectos da igual). Me gusta más como suena en la boca de Neruda: "Amo sobre la mesa, cuando se habla, la luz de una botella de inteligente vino". Y también me agrada en las notas de la guitarra de Tito Fernández: "Me gusta el vino porque es vino, porque está en el aro de la cueca, porque está en el descanso del camino y en la mesa querí'a con mi vieja".


En estas fiestas, voy a brindar por el vino y por todos los Garrincha que el vino se ha llevado. No haré más de dos brindis. Quiero llegar al estadio el domingo a ver fútbol sin dormirme antes de los 15 minutos.



Comments:

Toda la razon, los futbolistas son unos borrachos, lamentablemente lo sabemos por que nosotros tambien los somos... :(

Posted by Gato on September 20, 2009 at 10:14 AM CLT #

SÓLO UN ¿PERIODISTA? PUEDE ESCRIBIR UN ARTICULO TAN FOME, SR. SIMONETTI ESCRIBA ALGO MAS INTERESANTE, SABE.. DA LATA LEER MAS DESPUES DE UN 18.

Posted by pedro on September 20, 2009 at 10:38 AM CLT #

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