El difícil camino del "Tronco"
Oct. 24 , 2009
Ha luchado contra sus propias limitaciones que incluyen un cuerpo
demasiado grande como para gobernarlo a su antojo, cierta lentitud en
sus movimientos y una rigidez muscular que lo pone en las antípodas de
cualquier contorsionista o gimnasta china. Carece de coordinación y
cintura y más de una vez ha celebrado un gol de canilla, de pelvis, de
nariz. No tiene la ventaja del escurridizo centrodelantero, el clásico
goleador de los '70, en la vena de Gerd Müller, Carlos Caszely o el
Cholo Sotil, que disponían de un arsenal de recursos basados en la
gambeta, la velocidad, el gobierno total de sus cuerpos compactos.

