Una reflexión sobre infancia y consumo
Jul. 11 , 2010
Desde que Philip Ariés publicara en 1973 su Historia de la Infancia en el Antiguo Régimen, la comprensión de las categorías etarias dejó de basarse en supuestos naturales para integrar de manera ineludible las miradas socio-histórica y económica. En el caso de la infancia, la relación de la etapa con el aparato productivo es meridiana: Ariés dice que la infancia como la conocemos hoy es el reflejo y el motor de la Modernidad.
Así, la infancia es una figura que tiene un lugar preponderante en los modelos económicos, activa o pasivamente. Pensemos, por ejemplo, un fenómeno muy particular de la actualidad: los tweens, niños y niñas preadolescentes que consumen productos creados para ellos pero con características juveniles, son un apetecido segmento del mercado. Así, gran parte de la relación padres - hijos de transforma en una pugna relacionada con golosinas, bebidas de fantasía, juguetes y juegos, ropa y accesorios, y tecnologías variadas.
Qué difícil es negociar ante demandas infantiles tan bien elaboradas -y en connivencia con el mucho tiempo que los cuidadores pasan en sus trabajos- es la publicidad a través de los medios masivos de comunicación quién les ha ayudado a los niños a delinear sus fuertes argumentos.
Ahora bien, con los adultos pasa algo parecido. La publicidad hace promesas todo el tiempo basándose en estereotipos. Los análisis discursivos de género describen muy bien este fenómeno: a las mujeres se les promete belleza, juventud y una casa reluciente. A los hombres, estatus, independencia y mujeres. ¿Qué se les promete a los niños? Además de ser también una publicidad con discursos de marcada estereotipia de género, una de las promesas más claras es la de “un mundo sin adultos” (Carli, 2006). La promesa de mundos de fantasía o de un mundo donde los adultos están obsoletos es una imagen ideal para la infancia. Un mundo, en definitiva, donde los niños puedan ser ellos mismos sin la cansina carga de normas, exigencias y reprimendas con las que conviven diariamente en el mundo adultizado.
En otras palabras, parece ser que la promesa de autonomía es un claro aliciente de consumo. ¿Qué nos está diciendo esto? La publicidad -por supuesto- no se dedica a hacer crítica social. Esta promesa que el comercial le hace al consumidor indica que el niño desea ser considerado un sujeto autónomo. Esto nos empuja a preguntarnos ¿el único espacio de autonomía que se le reconoce a la infancia actualmente es a través de la publicidad y el consumo? La publicidad, cuyo interés es vender -no educar, no moralizar-, ofrece a los niños una falsa autonomía que ocurre a través del deseo de otro, a través del dinero de otro, encerrados en el dormitorio, en la casa, para consumar el acto encerrados nuevamente en un centro comercial.
¿Prohibir la publicidad para la infancia? Es un tema a discutir. ¿Aumentar los tiempos de los cuidadores acopañando a los niños? Es en el caso chileno económicamente inviable y peligrosamente conservador. Me parece que por ahora es urgente reflexionar acerca de lo necesario que es abrir espacios de real autonomía a nuestros niños y niñas que no estén mediados por los intereses del mercado, agregando esto como argumento al análisis del sistema escolar chileno, que con sus exigencias de calidad regidas por un sistema de competencia, claramente no propicia un espacio de real desarrollo autónomo para nuestros niños y niñas.





Me gustaría también conocer qué ideas o conceptos tienes de la Autonomía Sexual Infantil.
Ya que eres educadora, me gustaría saber qué propones como métodos de enseñanza para el desarrollo de la vida sexual normal y natural de mis hijos menores. Me gustaría conocer la "opinión" o posición ética de un experto en esta materia.
un saludo cordial desde Barcelona,
Jorge Contreras
Posted by Jorge Contreras on July 12, 2010 at 10:34 AM CLT #
Posted by Jorge Contreras on July 12, 2010 at 10:35 AM CLT #
por supuesto soy rara entre mis pares, manejamos otros codigos de respeto que no son la autoridad parental.
Posted by laura on July 12, 2010 at 11:27 AM CLT #
Posted by Mauricio Cortez L. on July 12, 2010 at 12:05 PM CLT #
Posted by Paulina Riquelme on July 12, 2010 at 12:21 PM CLT #
solo creando capacidades criticas,reflexivas y no enajenadas podremos darle a nuestros hijos una herramienta para ejercer su autonomia.
Posted by rodrigo on July 12, 2010 at 12:40 PM CLT #
Quisiera referirme a eso en extenso en otro post.
La autonomía, digamos por ahora, va más allá del aprendizaje de normas: es enfrentarse al mundo siempre con una pregunta ética que tensione la pura expectativa social.
Posted by Mónica Peña on July 12, 2010 at 01:46 PM CLT #
Posted by Mónica Peña on July 12, 2010 at 01:54 PM CLT #
Posted by Paulina Riquelme on July 12, 2010 at 02:54 PM CLT #
Seria bueno definir Autonomia infantil, como lo han propuesto....
Mi idea de autonomia es la capacidad de hacer por si solo. Por supuesto, en el mundo del consumo, es necesario el dinero para realizarlo, por lo tanto la "autonomia" no existe si "el niño" no trabaja.
En el mundo de la imaginacion y en la interaccion social es donde podemos observar el grado de autonomia de un niño, ya sea para interaccionar con otros y/o consigo mismo.
Posted by Gustavo Rodriguez on July 12, 2010 at 05:09 PM CLT #
Posted by Francisco Torremolinos on July 12, 2010 at 05:33 PM CLT #
Posted by Francisco Torremolinos on July 12, 2010 at 05:45 PM CLT #
Posted by Jaime Retamal S on July 12, 2010 at 10:21 PM CLT #
Creo que esto de la "autonomía" es como la tecnología, avanzamos en ella, nos damos libertades, pero no concientes de las consecuencias, sean buenas o malas.
Posted by Javier Villalobos on July 13, 2010 at 07:44 AM CLT #
Saludos,
Claudio F.B.
Posted by Claudio F.B. on July 15, 2010 at 03:52 PM CLT #
Posted by Francisca on July 20, 2010 at 12:28 PM CLT #
Posted by Andrea on July 20, 2010 at 06:34 PM CLT #