¿Es gratis la educación que dan padres a hijos (as)?
Aug. 10 , 2011
Hay una educación que es gratuita aquí en Chile, la que usted le puede inculcar a sus hijos... enséñeles a respetar, a no destrozar, a no mentir, a no robar, a ser responsables, esforzados y a no dejarse mover por masas que perdieron el rumbo al politizarse...[Read More]
Juventud, Educación y Diálogo ¿Un problema doméstico?
Jun. 21 , 2011
El Ministro Lavín dirigió una carta a los padres y apoderados de los jóvenes que una vez más se manifiestan en torno al problema de la Educación chilena. En la misma línea del “Contrato de Honor” que les envió a los padres hace un tiempo atrás, insiste en el modelo que impuso Jaime Guzmán en la Constitución del 80, cuando cambia el Derecho a la Educación de chilenos y chilenas, por “el derecho preferente y el deber de las familias de educar a sus hijos”.
El problema educativo se resuelve entre adultos entonces, padres y autoridades, un problema que lejos de ser social es más bien doméstico, y donde por supuesto, las autoridades –a diferencia de los padres- tienen todos los canales posibles para expresar su sentir enviando comunicados y contratos de escaso valor. Cuentan las autoridades además con obsecuentes canales de televisión que majaderamente la última semana han mostrado a las jovencitas de clase alta borrachas, a los líderes del futuro ebrios en las esquinas, con el provocador mensaje “¿sabe usted qué hacen sus hijos cuando salen?”, urgiendo a los padres a vigilar y castigar toda salida del buen gusto, del decoro, de la norma, a través de un lenguaje pseudo psicológico que tiende a patologizar por el hecho de ser jóvenes a los jóvenes, poniéndolos en contra de sus familias como sospechosos de causar todo mal en esta sociedad.
El Ministro Lavín insta al diálogo a los jóvenes, pero se torna confusa esta invitación a los estudiantes cuando los patologiza, los infantiliza y le pide a los padres que se hagan cargo del problema con un buen sermón de domingo. El diálogo, para que funcione, necesita que los participantes en él se legitimen, cosa que los estudiantes reconocen cuando se niegan a una mesa en las condiciones actuales y que Lavín no solo desconoce sino que niega abiertamente al pedirle a los padres que tomen cartas en el asunto. Un chantaje afectivo de la más baja calaña que solo remarca la vocación dictatorial de nuestro Ministro de Educación al poner a los padres en posición de ser “padre bueno” o “padre malo”, controlando a los jóvenes de manera doméstica, negándoles el lugar público que estos se han ganado como ciudadanos que son.
Pegan a un niño
May. 27 , 2011
Hay un goce subterráneo e impreciso en la insistencia de usar, parafraseando el aviso de prostitución infantil de Iquique, la expresión soez y denigrante de “niños hot” en vez de “prostitución infantil” o “explotación infantil”. Hay, asimismo, una extraña satisfacción en algunos en mostrar niños y niñas pobres vejados, a rostro descubierto, como si fueran niños en genérico y no sujetos con familias, historias y derechos. La tarea de proteger a los niños y niñas chilenos no es tarea solo de los padres, es tarea de todos los miembros de la comunidad, incluyendo a los medios de comunicación y a los consumidores de estos.
*"Pegan a un niño" es una obra de Freud de 1919, que toca entre otros temas, el sado-masoquismo.
800 horas
Nov. 19 , 2010
Las 800 horas de enseñanza, de lo que el ministro considera como la base de la educación, sirven mucho ya que “es difícil que los estudiantes puedan avanzar en los otros ramos si no tienen una buena base en lenguaje y matemática, la idea es que desarrollen las habilidades comunicativas y que las horas extras las usen para realizar ejercicios prácticos numéricos”, sostuvo Lavín.
Pero el aumento de las horas a unas materias significa restarle a otras, como los ramos de historia y educación tecnológica que verán reducidos sus tiempos de enseñanza. La autoridad fue enfática en sostener que los contenidos no iban a variar y Loreto Fontaine arguyó que “se hizo un cálculo de cuánto tiempo tomaba enseñar cada materia y de este modo se estimó conveniente reducir las horas de enseñanza de historia pero con los mismos contenidos”.
Esta noticia indica que aumentarán por un lado las horas de algunos ramos y por otro disminuirán, según un cálculo, otros, todo esto aprobado por unanimidad por el Consejo Nacional de Educación.
El diseño curricular no es una decisión inocente: es una respuesta a la pregunta política de cómo educamos a los nuevos miembros de una sociedad. Pero en una sociedad privatizada esta pregunta ha sido forzada a perder sentido. El énfasis en las habilidades comunicativas y el desprecio por el pasado nos imponen la loca idea de que la experiencia política debe basarse en el acuerdo y no en la discusión, la diferencia o la distinción: las traumáticas experiencias de nuestro pasado para algunos son manifestaciones de intolerancia y no los avatares de un proceso complejo de lucha de clases. Las matemáticas, claro, preparan para ver la realidad con ojos objetivos, y en ausencia de cualquier molesta ideología puedo sacar cuentas, multiplicar ganancias y diseñar intervenciones ingenieriles que desechan cualquier derroche de saberes inservibles.
El argumento público siempre es el mismo: los estudios indican que más horas de clases aumentan los aprendizajes, esos que se miden según las pruebas internacionales, esas que no miden los saberes locales. Tal vez tengan razón, pero sin ánimo de romanticismos tontos ni nostalgias estériles, la educación sigue siendo un espacio importante de formación ciudadana. Incluso nuestra triste educación: con sus profesores desprestigiados, con su privatización, con su falso afán descentralizador.
Algunos pensarán que la ciudadanía se enseña con ramos, se explica en cátedras o se vivencia en talleres muy didácticos. Yo creo que no. Creo que la Educación es un proceso político integral, donde no sólo nos formamos para el trabajo sino que para la convivencia y la democracia. Qué añejas suenan mis palabras, a pesar de que creo posible una educación instrumentalizada hacia lo laboral que podría convivir con una educación abierta a las preguntas morales.
¿Por qué no se puede “instrumentalizar” la enseñanza de la Historia y entregar herramientas analíticas, argumentales, comunicacionales? Me parece, a la larga, que ese no es el problema al que el MINEDUC apunta. No, porque sabemos que el simple aumento de horas de estudio no ha sido en Chile suficiente para mejorar los aprendizajes. A menos, claro está, que nos neguemos en considerar "evidencia empírica" la Jornada Escolar Completa.
Tal vez el problema más molesto para la clase dominante es el temor a enfrentarse al carácter ideológico que tiene la enseñanza de la Historia, temor que es fiel compañero del pensamiento ingenuo que considera al Lenguaje y las Matemáticas como despojadas de todo carácter político, y las sitúa como una cierta verdad disciplinar más allá de quién la enseña. Historia era el último ramo evidentemente político de nuestro currículo: se fue el francés –qué linda lengua para adentrarse en el mundo crítico- se fue la filosofía, se fue la Educación Cívica, se va de a poco el Consejo de Curso. ¿Se fue, por casualidad, Religión?
Algunos dirán –con razón- que el problema de la disminución de las horas de Historia tendrá como consecuencia la falta de conocimientos específicos y generales. Yo agregaría que el gesto de disminuir las horas de esta asignatura (por más que sea posible usar las “horas libres”), es un gesto violento contra quienes cultivan con excepcional calidad esta disciplina en nuestro país, pero es también un gesto de violencia contra las masas y ese último lugar que ocupaban en nuestra sociedad: nuestra Historia.
Matrimonio homosexual v/s Educación: ¿Hay prioridades?
Aug. 03 , 2010
Hace un tiempo alguien me contó una anécdota: Sus sobrinos pequeños se suben al auto y al ver que la piloto es mujer y que el varón va de copiloto, uno de ellos exclama: “¡Este auto está al revés!”
Otra anécdota: Cuando se le pregunta al Presidente Lagos en el año 2004 por la posibilidad de que exista matrimonio homosexual en Chile dice: “El país no está preparado”.
Con la pobreza de una analogía tan forzada, creo que es posible reflexionar sobre el lugar de las subjetividades y las ideas que tenemos acerca del mundo, reflexionar por ejemplo que no es posible entender “el mundo” sin el devenir de las subjetividades.
No vale la pena detenerse en aquellos que consideran aberrantes las uniones homosexuales: el mundo ha estado “a punto de destruirse” cada vez que se ha tratado de legislar el divorcio, el trabajo de la mujer, la sexualidad adolescente, la capacidad de decidir sobre el propio cuerpo, etc. Sin embargo, el mundo sigue ahí, no porque se rompa y se reconstruya una y otra vez, sino básicamente porque es tarea de todos ir construyendo este mundo inconcluso con cada decisión personal y colectiva.
No obstante lo anterior, hay quienes se consideran “progresistas” y que se escudan en la misma vereda paternalista del “Chile no está preparado”, la vereda del “Hay otras prioridades”.
Es común escuchar que antes que una legislación sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo es necesario priorizar otras necesidades, como por ejemplo, La Educación con mayúsculas. ¿Cómo no estar de acuerdo con esto que suena con una lógica tan autosuficiente?
Tal vez se pretende entender que “La Educación” es un proceso cerrado que se decide en los pasillos legislativos. Esto es cierto, como también es cierto que la educación es un proceso de socialización en el sentido más clásico, de reproducción inclusive, pero también la educación es liberadora, especialmente cuando ocurre por fuera de las aulas y los Ministerios.
Al mismo tiempo, es un ejercicio difícil ver lo prioritario de La Educación cuando continuamente se han dado muestras de que esto no es así, y que por el contario, la oficialidad dejó de reflexionar hace años acerca de lo que es el saber y el conocimiento para darle paso a un Ministerio técnico que vive agazapado resguardando la privatización antes de tener una posición clara acerca de “La Educación”.
Cuesta aceptar la prioridad de La Educación por sobre la legislación acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo porque el ejercicio de derechos es mucho más "educativo" para la democracia que cualquier clase magistral; porque la diversidad alimenta la curiosidad, porque la diferencia alimenta la comprensión de las realidades.
La ley de matrimonio entre personas del mismo sexo dignifica a las personas de todos los sexos, tengan éstas el deseo de casarse o no, sean de la comunidad LGBT o no. Las dignifica porque las iguala simbólicamente y eventualmente, en sus derechos, si desean ejercerlos.
¿Vivimos el mundo al revés?, ¿debemos esperar a estar preparados?, ¿hay otras prioridades? Todo parece indicar que Chile no será el próximo país latinoamericano en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, así que seguiremos educando no sólo desde la privatización y la falta de reflexión, sino también desde la normalización de la discriminación.
Recomiendo la columna de Rolando Jiménez y la de Daniel Link.
Dichos de Directora de Junji y el Discurso de la Buena Madre
Jul. 20 , 2010
Esas fueron algunas de las declaraciones que hizo ayer la Directora de la Junji, Ximena Ossandón, en el marco de la entrega de antecedentes de la auditoría que se ha hecho a esta institución debido a excesivos gastos durante el Gobierno anterior. La misión de la personera de la Junta Nacional de Jardines Infantiles se vio empañada por las peculiares declaraciones consignadas más arriba, las que estaban relacionadas con el corte de presupuesto para algunos jardines que no estarían siendo "bien aprovechados".
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Una reflexión sobre infancia y consumo
Jul. 11 , 2010
Desde que Philip Ariés publicara en 1973 su Historia de la Infancia en el Antiguo Régimen, la comprensión de las categorías etáreas dejó de basarse en supuestos naturales para integrar de manera ineludible las miradas socio-histórica y económica. En el caso de la infancia, la relación de la etapa con el aparato productivo es meridiana: Ariés dice que la infancia como la conocemos hoy es el reflejo y el motor de la Modernidad.[Read More]

