Manuel Maira

DE MÚSICA LIGERA

 

Grammy: Una lógica que marea

Feb. 01 , 2010

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La distancia entre "el rey del pop" y Beyoncé es inmensa y la lógica del Grammy no sólo no la distingue. Al contrario, los ubica a un nivel que marea...

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The Cranberries: Nostalgia a la vena

Jan. 27 , 2010

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Un show compacto y preciso que recibe a cambio un entusiasmo adulto que no decae.

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100 discos de Rock&Pop de la década

Jan. 13 , 2010

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El cambio de folio es una gran excusa para recoger los mejores discos de la década que se acaba de ir. Acá van 25 discos ordenados AL AZAR en un listado NO definitivo que se completará con sugerencias. 

 

1.- Arcade Fire – Funeral (2004)

Una brillante cruza de sonidos medievales, instrumentos en
desuso y deliciosas progresiones deja el debut de un grupo único e
imprescindible.
  

 2.- LCD Soundsystem –LCD Soundsystem (2005)

Encendidos beats y rock crudo se funden con maestría en la
piedra angular de esa marca llamada “dance punk”. Fue el manual para Klaxons,
Datarock y muchos otros.

3.- Gorillaz – Gorillaz (2001)

De la mano de Damon Albarn, la primera banda virtual del
planeta demostró que hay un pop oscuro capaz de hechizar en base a densas
atmósferas sacadas de máquinas.

4.- Radiohead - In rainbows (2007)

El quinteto de Oxford llega a un punto de equilibrio entre
sonidos de avanzada y un pop melancólico que, de paso, les sirvió para
revolucionar la industria discográfica.

5.- Franz Ferdinand – Franz Ferdinand (2004)

Desde Escocia, se anota en el mapa musical el nombre de
Franz Ferdinand gracias a un pop perfecto con un disfraz de rock furioso. A
subir el volumen y mover la pierna.

6.- Café Tacuba - Cuatro caminos (2003)

Acá, la agitada coctelera de Café Tacuba llega al punto
exacto entre raíces latinas y rock moderno. Esto es pasado, presente y
futuro.
  

7.- The Strokes – This is it (2001)

Días después de la caída las torres gemelas, llega desde
Nueva York un disco que no da respiro. Uno de los mejores debut de todos los
tiempos.

8.- Morrissey – You are the quarry (2004)

La mejor muestra de que “Moz” sigue brillando en primera
división. Melancolía, lamentos, amor y desamor en una serie de canciones con
alma y arreglos finos.

9.- Jorge Drexler – 12 segundos de oscuridad (2006)

El retirado doctor estampa las palabras precisas en sutiles
melodías para configurar el más certero diario que exista sobre una dolorosa
separación.
 

10.- Green Day – American Idiot (2004)

La obra definitiva del trío de California es una brillante
ópera rock que dispara directo contra George W. Bush y la estupidez de los
Estados Unidos.

11.- Arctic Monkeys – Humbug (2009)

Un grupo de iluminados veinteañeros reconfirma que lo suyo
no fue casualidad. Un lúgubre rock de pulcros arreglos lleva la tercera entrega
de un catálogo brillante.
 

12.- Pettinellis – Pettinellis (2002)

Alvaro Henríquez despacha una serie que no da respiro.
Boleros, rock, cueca y electrónica deja la última obra gruesa de un talento en
reposo.

13.- Queens of the Stone Age – Songs for the Deaf (2002)

Con Dave Grohl de vuelta en la batería, QOTSA despacha un
ticket que lleva a un lugar del desierto donde el rock se escucha duro,
compacto y pesado.

14.- Brian Wilson – Smile (2004)

Un pedazo de la historia del pop. El atormentado cerebro de
los Beach Boys demoró 40 años en dar a luz una hermosa prueba de sanidad tras
un largo paso por el sanatorio.

15.- Daft Punk – Discovery (2001)

La robótica dupla de Paris, revalida su desbordante talento
para producir un segundo disco lleno de quiebres que va desde el pop sintético
hasta el house irresistible.

16.- Outkast – Stankonia (2000)

Un sólido barrido de prejuicios, estilos y lo que venga por
delante. Funk, metal, rap, samba y electrónica en la bendita juguera de
Outkast.
 

17.-
Interpol – Turn on the bright lights (2002)

Un muro de guitarras espesas y una voz profunda trae la
memoria de Joy Division a conocer y ser conocida en un nuevo siglo.

18.- The White Stripes – Elephant (2003)

Sin la pretensión de descubrir el mundo, Elephant ofrece
blues y rock en estado crudo. Jack White da brochazos de rojo y blanco
mostrando talento de verdad.

19.- The Streets - A grand don’t come for free (2004)

Mike Skinner propone una nueva vertiente del rap con un
fraseo único sobre bases programadas que corren superpuestas en un exquisito
destiempo.

20.- Sigur Ros - () (2002)

Rock experimental que conduce a otro tiempo, lenguaje y
lugar. Una serie de brillantes canciones rompen con estructuras y moldes para
entrar al planeta de Sigur Ros.
 

21.- Wilco – Yankee Hotel Foxtrot (2002)

Una producción milimétrica de exquisitos detalles. Wilco
remarcó que una brillante colección de canciones puede más que un millón de
campañas de marketing. 

22.- The Postal Service – Give up (2003)

El primer y único disco del disuelto dúo, mostró que se
puede humanizar el pop facturado a punta de sintetizadores y efectos
sintéticos.
 

23.- Calle 13 – Residente o Visitante (2007)

El incontenible dúo portorriqueño escupe al mundo que el
reggaeton puede servir para poner temas en la mesa y preparar un embriagador
cóctel de marcado gusto latino.

24.- Jack Johnson – In between days (2005)

Sencillas canciones de fogata con una voz honesta. Un
positivo manifiesto de relajo y buenas vibras que invita a disfrutar de las
cosas simples.

25.- Gustavo Cerati – Ahí vamos (2006) 

La resurrección guitarrera del ex Soda, lo reconcilió con
las masas y con esas canciones que quedan en el inconsciente, desde la primera
escucha.
  

Mike Patton, loco!

Oct. 30 , 2009

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Salta, gesticula, tirita y aúlla. Camina en círculo como una fiera y saca sonidos imposibles de una garganta adelantada que le hizo un lugar en la historia del rock. Faith No More volvió a Chile y Mike Patton se roba la película. La sala hierve con ese metal inteligente capaz de abrazar funk, rap, rock clásico y lo que venga en el camino...

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The Prodigy: Un tremendo incendio

Oct. 29 , 2009

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Lo de anoche fue un cóctel explosivo que no dio tregua...

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El mejor Michael Jackson

Oct. 28 , 2009

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¿Le quedaba voz? ¿Bailaba bien todavía? ¿Estaba en forma? ¿Se tomaba en serio su regreso? ¿Había algo de ese profesionalismo que lo llevó a la gloria? Entre los tantos cabos sueltos que dejó la fulminante partida de Michael Jackson, muchos tenían que ver con la esperada serie de conciertos que lo traería de vuelta a los escenarios.

This is it, la película recién estrenada en el mundo, se encarga de mostrar que la respuesta a todas esas preguntas es un rotundo sí. Michael Jackson estaba en completa forma para un tipo de 50 años. A pesar de su extrema delgadez y las tantas operaciones que todos conocemos y que él nunca quiso admitir, Jacko seguía siendo ese bailarín incomparable que se movía como si viniera de otro planeta. Su registro estaba completamente saludable. Estaba pendiente de cada detalle de su regreso. De las coreografías, de los arreglos musicales, de la estructura de un show que estaba prácticamente listo.

Michael Jackson era un jefe tan estricto como respetuoso. Y su entorno lo trataba con guante blanco. Como un siquiatra a un paciente en estado crítico. Tenían que cuidarlo porque aunque tuviera un infierno en su vida privada (bastaba mirarle la cara), aún brillaba sobre el escenario. Su regreso prometía. Era un show de inmensa producción y él lo enfrentaba con sorprendente lucidez.  Se lo estaba tomando muy en serio.  

Es altamente probable que el criterio de edición omitió pasajes que atentaban contra su figura heroica. Porque esta es una película oficial que con hechos reales lo reivindica como el tremendo artista que fue. Este es el mejor Michael Jackson.
El único que debiera importarnos. This is it.

¿Quién es Jesús Luz?

Oct. 23 , 2009

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Es tan fácil dispararle a Jesús Luz. Basta verlo llegar como una estrella de rock a un glamoroso evento que lo tiene como la principal atracción gracias a su único y gran mérito: ser el novio de Madonna.

Son tantos los músicos, productores, directores de cine, artistas de distinto nivel y tipos hambrientos de fama y dinero que han intentado ocupar su puesto que este tipo genera envidia. Porque este veinteañero que hace menos de un año se paseaba por las calles de Sao Paulo buscando una oportunidad pasó de golpe a ser una celebridad que cobra millones por ir a una fiesta.  

Es cierto. Lo suyo es para la risa. Verlo hacer como que pone música en una performance más cercana a un número de discoteque de provincia que a un dj de prestigio conforma una imagen digna de convertirse en un éxito de Youtube.

Dicen que recibe unos cuantos millones de mesada y que su famosa novia le regala lo que quiera. Pero qué importa. Como un par de zapatos o un plasma, Jesús Luz fue elegido. Comprado. Y el tipo aceptó un negocio que le resulta completamente redondo. Y lo está disfrutando como quien se gana la lotería.

Pero más allá de detenerse en un personaje en desarrollo , propongo detenerse en su mujer.  Hace rato que Madonna anda a los tumbos. Su show es tan perfecto como sin alma. Sus últimos discos se dispersan en la misma lógica. Y con este novio deja más dudas que certezas sobre su futuro.

Del walkman al MP3

Oct. 19 , 2009

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Estaba entre un bar de mojitos y daiquiris, ropa usada, cuadros y cachureos varios. Era amarillo, tenía una pequeña pantalla digital y forma aerodinámica. Estaba en buen estado. Era un walkman de Sony que apareció como la última joya en algún año de principios de los 90 y ahora estaba a $ 3.000 en una venta de garage en Providencia. Una semana antes en el persa de Franklin la imagen era parecida. El walkman se transformó en reliquia. Hasta hace no mucho era el mejor aparato para llevar la música y ahora es un objeto de culto que tiene como único destino visible una repisa retro.

El walkman es como un símbolo de los radicales cambios que ha vivido la industria de la música en los últimos años. El MP3 arrasó con el glorioso pasado de las grandes compañías discográficas que hoy sobreviven a duras penas. Las ganancias pasaron a pérdidas en sus oficinas esparcidas por cada vez menos países y en las cuentas de artistas que antes generaban millones de dólares en sus casas mientras la gente compraba sus discos.

En esta vuelta ganó el público. Músicos consagrados y emergentes, alternativos y masivos, todos se vieron obligados a tocar donde más puedan sus nuevas canciones que la gente igual conoce pero sin haber pagado un peso. Porque basta un par de clicks para escuchar, bajar y compartir gratis lo que uno quiera. No puede ser que no exista una regulación justa que proteja al artista y que a la vez se haga cargo de que el tráfico gratuito de música es una realidad. Una ley de propiedad intelectual que entienda las descargas como un medio de promoción más que un delito y que ninguna banda o solista venderá los discos que vendía hasta los 90. 

No puede ser que un tipo que a los 16 años compartió 31 canciones en un programa de descargas en internet esté condenado en Estados Unidos a pagar 675 mil dólares -joelfightsback.com-. No puede ser que la desesperación de las grandes compañías de discos lleve a pensar que se puede volver atrás. Falta una regulación justa. Porque, al igual que el walkman, el disco murió pero en los escenarios, en internet y en los audífonos, la música está más viva que nunca.

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