Mike Patton, loco!
Oct. 30 , 2009
Salta, gesticula, tirita y aúlla. Camina en círculo como una fiera y saca sonidos imposibles de una garganta adelantada que le hizo un lugar en la historia del rock. Faith No More volvió a Chile y Mike Patton se roba la película. La sala hierve con ese metal inteligente capaz de abrazar funk, rap, rock clásico y lo que venga en el camino...
[Read More]The Prodigy: Un tremendo incendio
Oct. 29 , 2009
Lo de anoche fue un cóctel explosivo que no dio tregua...
[Read More]El mejor Michael Jackson
Oct. 28 , 2009
¿Le quedaba voz? ¿Bailaba bien todavía? ¿Estaba en forma? ¿Se tomaba en serio su regreso? ¿Había algo de ese profesionalismo que lo llevó a la gloria? Entre los tantos cabos sueltos que dejó la fulminante partida de Michael Jackson, muchos tenían que ver con la esperada serie de conciertos que lo traería de vuelta a los escenarios.
This is it, la película recién estrenada en el mundo, se encarga de mostrar que la respuesta a todas esas preguntas es un rotundo sí. Michael Jackson estaba en completa forma para un tipo de 50 años. A pesar de su extrema delgadez y las tantas operaciones que todos conocemos y que él nunca quiso admitir, Jacko seguía siendo ese bailarín incomparable que se movía como si viniera de otro planeta. Su registro estaba completamente saludable. Estaba pendiente de cada detalle de su regreso. De las coreografías, de los arreglos musicales, de la estructura de un show que estaba prácticamente listo.
Michael Jackson era un jefe tan estricto como respetuoso. Y su entorno lo trataba con guante blanco. Como un siquiatra a un paciente en estado crítico. Tenían que cuidarlo porque aunque tuviera un infierno en su vida privada (bastaba mirarle la cara), aún brillaba sobre el escenario. Su regreso prometía. Era un show de inmensa producción y él lo enfrentaba con sorprendente lucidez. Se lo estaba tomando muy en serio.
Es altamente probable que el criterio de edición omitió pasajes que atentaban contra su figura heroica. Porque esta es una película oficial que con hechos reales lo reivindica como el tremendo artista que fue. Este es el mejor Michael Jackson. El único que debiera importarnos. This is it.
¿Quién es Jesús Luz?
Oct. 23 , 2009
Es tan fácil dispararle a Jesús Luz. Basta verlo llegar como una estrella de rock a un glamoroso evento que lo tiene como la principal atracción gracias a su único y gran mérito: ser el novio de Madonna.
Son tantos los músicos, productores, directores de cine, artistas de distinto nivel y tipos hambrientos de fama y dinero que han intentado ocupar su puesto que este tipo genera envidia. Porque este veinteañero que hace menos de un año se paseaba por las calles de Sao Paulo buscando una oportunidad pasó de golpe a ser una celebridad que cobra millones por ir a una fiesta.
Es cierto. Lo suyo es para la risa. Verlo hacer como que pone música en una performance más cercana a un número de discoteque de provincia que a un dj de prestigio conforma una imagen digna de convertirse en un éxito de Youtube.
Dicen que recibe unos cuantos millones de mesada y que su famosa novia le regala lo que quiera. Pero qué importa. Como un par de zapatos o un plasma, Jesús Luz fue elegido. Comprado. Y el tipo aceptó un negocio que le resulta completamente redondo. Y lo está disfrutando como quien se gana la lotería.
Pero más allá de detenerse en un personaje en desarrollo , propongo detenerse en su mujer. Hace rato que Madonna anda a los tumbos. Su show es tan perfecto como sin alma. Sus últimos discos se dispersan en la misma lógica. Y con este novio deja más dudas que certezas sobre su futuro.
Del walkman al MP3
Oct. 19 , 2009
Estaba entre un bar de mojitos y daiquiris, ropa usada, cuadros y cachureos varios. Era amarillo, tenía una pequeña pantalla digital y forma aerodinámica. Estaba en buen estado. Era un walkman de Sony que apareció como la última joya en algún año de principios de los 90 y ahora estaba a $ 3.000 en una venta de garage en Providencia. Una semana antes en el persa de Franklin la imagen era parecida. El walkman se transformó en reliquia. Hasta hace no mucho era el mejor aparato para llevar la música y ahora es un objeto de culto que tiene como único destino visible una repisa retro.
El walkman es como un símbolo de los radicales cambios que ha vivido la industria de la música en los últimos años. El MP3 arrasó con el glorioso pasado de las grandes compañías discográficas que hoy sobreviven a duras penas. Las ganancias pasaron a pérdidas en sus oficinas esparcidas por cada vez menos países y en las cuentas de artistas que antes generaban millones de dólares en sus casas mientras la gente compraba sus discos.
En esta vuelta ganó el público. Músicos consagrados y emergentes, alternativos y masivos, todos se vieron obligados a tocar donde más puedan sus nuevas canciones que la gente igual conoce pero sin haber pagado un peso. Porque basta un par de clicks para escuchar, bajar y compartir gratis lo que uno quiera. No puede ser que no exista una regulación justa que proteja al artista y que a la vez se haga cargo de que el tráfico gratuito de música es una realidad. Una ley de propiedad intelectual que entienda las descargas como un medio de promoción más que un delito y que ninguna banda o solista venderá los discos que vendía hasta los 90.
No puede ser que un tipo que a los 16 años compartió 31 canciones en un programa de descargas en internet esté condenado en Estados Unidos a pagar 675 mil dólares -joelfightsback.com-. No puede ser que la desesperación de las grandes compañías de discos lleve a pensar que se puede volver atrás. Falta una regulación justa. Porque, al igual que el walkman, el disco murió pero en los escenarios, en internet y en los audífonos, la música está más viva que nunca.
