Comento sus Comentarios
Nov. 06 , 2009
Joaquín Ossandón: Así es, se han encontrado miles de asteroides y otros cuerpos en nuestra sistema y fuera de él. Muchos ya forman parte de las efemérides disponibles, de modo que los astrólogos los están tomando en consideración y hay numerosas publicaciones al respecto. Los más importantes son Quirón, el sanador herido, y cuatro más –Ceres/Démeter, Vesta/Hestia, Juno/Hera y Palas Atenea/Minerva, los que, por eso de la sincronicidad que siempre acompaña a estos descubrimientos, personifican a cuatro diosas que hace siglos de siglos fueron ‘retiradas’ del panteón Olímpico (sólo quedaban Venus/Afrodita y la Luna/Selene). Descubiertos a principios del siglo XIX, representan cuatro caras de la ‘nueva’ mujer: la trabajadora, la virgen (como dueña de sí misma), la consorte/hermana y la guerrera. Hay mucho que aprender de esa simbología. En general, como los asteroides están lejos de la tierra, sus pasos por cada signo son largos, al igual que ocurre con los ‘nuevos’ planetas (Urano, Neptuno y Plutón, que no fueron descubiertos hasta tiempos ‘modernos’), y tienen efectos generacionales, es decir, anuncian tendencias de largo plazo. Espero ansiosamente la aparición de nuevos cuerpos estelares, ¡y por qué no, vida estelar!, pero me niego a pensar que somos una especie de célula negra o perversa o cancerígena del universo que no tiene relación con las demás, de modo que no creo que los nuevos conocimientos físico/científicos sobre el cosmos vayan a invalidar un sistema espiritual como la astrología, que seguirá siendo una vía de conocimiento de las fuerzas cósmicas que ciertamente ‘influyen’ en mi persona y en la de todos.
Fernando León: Cuando uno mira a Júpiter y la Tierra en escala, se da cuenta de lo poderoso e inmenso que es ese planeta y cómo es imposible que no ejerza algún tipo de influencia en nuestro mundo terrestre. Sin duda, Júpiter cumple un papel mucho más ‘importante’ y cercano que Plutón en nuestras vidas.
Laura: Concuerdo contigo, porque los que dudan no conocen la astrología. Es así de simple. Si investigaran y conocieran este sistema, se darían cuenta de su fuerza y sus implicancias. Te remito al comentario para Joaquín Ossandón. Es obvio que todo influye en nuestro mundo. El problema es que no siempre sabemos cómo. Y por eso decimos que algo es casualidad... Cuando sabemos cómo operan las energías cósmicas, las casualidades ya no existen.
Patrick: Cualquier planeta que esté situado en la cúspide de la casa X (el punto más elevado en un mapa astral) está ‘dignificado’, es decir, tiene una fuerza especial, aunque puede ser usada para bien o para mal. Plutón en ese sector, que es del éxito social y la profesión -vista como vocación- realza temas de control y uso del poder, especialmente el poder sobre uno mismo. Tienes pasta de líder y una gran necesidad de ser reconocido en el área pública, quizá como un gran investigador en las ciencias sociales, quizá como sanador o maestro o estratega. La presencia de Júpiter y Spica en el mismo sector sólo refuerza y aumenta tu potencial para brillar y destacarte. Sólo tienes que manejar tu poder y no permitir que éste te maneje a ti, ya que tanta fuerza fácilmente podría expresarse como una actitud dictatorial.
Ricardo: Te podría dar muchas estadísticas pero me temo que están escritas para astrólogos versados y posiblemente no entenderías. Las recopilaciones que pides pueden ser analizadas por los expertos, los que saben, en un lenguaje que es también para los expertos. Si te sientes capaz, te recomiendo un gran libro que trata sobre los grandes ciclos planetarios en el curso de la historia. Se llama Horoscope for the New Millenium, de E. Alan Meece (Ed. Llewellyn Publications, St. Paul, MN), 1997. Meece es un destacado astrólogo, con Master en Filosofía y un curriculum extenso.
Gerardo: Te equivocas. La astrología es bastante más antigua que el siglo IV d.C. Los babilonios, por mencionar solo una de las civilizaciones antiguas, que data al menos unos 3000 años antes de Cristo, ya tenían un alto desarrollo de este conocimiento. La astrología no cambia porque se descubran planetas u otros cuerpos nuevos. La astrología, per se, es un conocimiento filosófico-espiritual que va más allá de la astronomía, de modo que compararlas es mezclar peras con manzanas.
Fernando L: Te remito a los comentarios anteriores. Otra investigación interesante, realizada con el método científico, es la que llevó a cabo un psicólogo francés, doctorado en la Sorbonne, cuyo nombre es Michel Gauquelin. En 1966, Gauquelin se propuso investigar científicamente si había algo de verdad en la astrología. Recogió los datos natales de más de 100 mil individuos y descubrió patrones de herencia humana. El ejemplar que yo tengo de este trabajo se llama Planetary Heredity (ACS Publications, San Diego, CA, 1988). El Prof. Giorgio Picardi, director del Instituto de Física y Química de Florencia, fundador de una nueva disciplina, la química cósmica, autor del prólogo, afirma lo siguiente: Hace algunos años no habría sido posible para un científico serio escribir un prólogo para este libro. Habría sido peligroso para su reputación; el tema está demasiado cerca de lo oculto. Hoy en día es distinto. Creo que estas palabras dice mucho sobre el prejuicio generalizado que ha habido respecto a los descubrimientos y experiencias astrológicas hasta ahora. Y un dato: hay muchos astrónomos que son también son astrólogos. Yo conozco varios.
Antonio, FSierra, Juan Pablo, Raúl Sangüesa, Claudio, Carlos, Pablo, roca: Los remito a los comentarios anteriores. Y aprovecho para citar otra investigación llevada a cabo con métodos estrictamente científicos de prueba y repetición: Sincronicidade (es la edición que tengo, en portugués), de C. G. Jung, Ed. Vozes, Petrópolis, 1984. Jung, que era un científico, usó el método científico para demostrar relaciones entre planetas y características humanas. La sincronicidad es la ocurrencia de dos eventos que no tienen relación causal entre sí pero que ocurren simultáneamente y de manera simbólica. Es lo que pareciera ocurrir con los nombres de los planetas y sus descubrimientos. Urano, por ejemplo, fue descubierto en 1781, década de Revolución Francesa y de los inicios de la Revolución Industrial. Ubicado después de Saturno, el Señor de los Anillos, hasta entonces el último planeta conocido, simboliza el deseo de libertad sin restricciones. Su simbología está asociada a la idea de romper o abrir repentinamente, ir más allá de las reglas o los esquemas establecidos, sublevación, rebeldía, liberación, apertura. Claro, Urano o Neptuno o Plutón podrían haberse llamado Gabriel, pero las estadísticas, nuevamente, indican una sincronicidad entre el planeta descubierto, su nombre y su simbología que es verdaderamente sorprendente.
Pedro: No es aconsejable ser creyente ciego de nada, amigo. Quizá por eso te desilusionaste. El futuro es pronosticado por mucha gente, por los meteorólogos, los economistas, los cientistas sociales, los médicos, en fin. Y los astrólogos. Cada uno usa su ‘ciencia’, sus conocimientos. La astrología es la más antigua de todas y tiene un record de pronósticos acertados casi infinito. Basta con citar a Nostradamus. El argumento del libre albedrío es falso. Es cierto que nosotros creamos nuestro futuro, pero también es cierto que hay un montón de características, situaciones, temas (la herencia genética, el tiempo en que vivimos, la cultura, el karma, etc.) que obedecen a eso que llamamos el destino, es decir, a los factores que afectan nuestro nacimiento y vida posterior sin que podamos hacer algo al respecto. Es lo que hay, como se dice. Y la libertad no entra en ese esquema. Es mas, la libertad puede usarse en pro del bien o del mal. Una casta astral aporta mucho sobre estos temas. Gracias por las felicitaciones.
José Ignacio Jerez: Yo también he hecho estudios con gemelos y he encontrado que siempre hay algo que los diferencia. Hay que hilar fino. Lo de los trece signos o constelaciones no forma parte del sistema astrológico. No ignoramos que el cosmos cambia permanente, José Ignacio, pero la astrología básica, los tipos astrológicos, no cambian. En ese sentido, solo hay doce. Agregarle un decimotercero a un sistema de doce es como agregarle un cuarto componente a una triada. Simplemente, no funciona. Y no tiene sentido hacerlo, por lo demás.
Claudio y Sandra: Totalmente de acuerdo. La astrología es una ciencia oculta, filosófica, espiritual.
Olafo: Eres Acuario (esto significa que el Sol estaba en ese signo cuando naciste). Tu Ascendente es Tauro y tu Luna es Géminis. Aprenderás mucho de ti mismo con solo profundizar en esos tres signos. En términos muy breves, el Sol es tu misión en esta vida, de modo que mientras más conozcas el signo y más trabajes tus cualidades y superes tus defectos (todo signo los tiene), más cerca estarás de la divinidad. El Ascendente tiene que ver con tu aspecto físico y la forma cómo te presentas ante los demás. Es espontáneo y natural, distinto al Sol, que implica un trabajo espiritual. La Luna habla de tus emociones. Con dos signos de Aire y uno de Tierra como signos principales, puedo decirte que eres una persona realista e intelectual. Te sugiero que te hagas levantar una carta natal y aprenderás muchísimo sobre ti mismo. Y si lees esos tres signos todas las semanas en mi horóscopo (ojalá) u otro, tendrás más información aun para manejarte en la vida.
Claribel: Eres Aries y tu Luna es Géminis. No puedo informarte cuál es tu ascendente porque eso depende de la hora y lugar de nacimiento (y no los tengo). En principio, eres una persona de Fuego y Aire, que simbolizan pasión e intelecto. Te sugiero lo mismo que a Olafo, acudir a un astrólogo competente que analice tu carta natal. Cariños para ti. Y gracias por la confianza.



