Prohibido engordar
Nov. 02 , 2009
La prensa escrita publica una glosa sobre un hecho insólito, a primera vista humorístico, pero en realidad merecedor de una reflexión más pausada. La nota se refiere a una familia escocesa, cuyos miembros son todos obesos, presentando lo que la medicina denomina “obesidad mórbida”, es decir, un tonelaje corporal excesivo que es causa de diversas complicaciones esqueléticas, cardiovasculares, hormonales, cuya consecuencia es una reducción de las expectativas de vida con respecto a la norma estadística.
El conjunto familiar pesa en total 461 kilos, 200 a cargo de los padres, el resto repartido entre tres hijos. Bajo el concepto que la obesidad es una enfermedad que conlleva severas complicaciones y ocasiona sangrías financieras a las personas y a los sistemas, las autoridades sanitarias de Escocia decidieron desvincular a los hijos de sus padres, argumentando que la “obesidad es una forma grave de negligencia hacia los hijos.” Una hija que nació durante estas turbulencias, fue asimismo también confiscada, después de una apelación devuelta a cambio de llevarse la tercera hija cuya permanencia en casa había sido aceptada. En suma, un enroque de hijos entre padres y autoridades.
Más allá de las reacciones espontáneas frente a un hecho insólito, emergen preguntas de mayor trascendencia. ¿es la obesidad una enfermedad? Según el “establishment” médico, no hay duda. Pero es indudable también, que hay una institucionalización del tratamiento médico, dietético, farmacológico y quirúrgico que vive y prospera con la patologización de la obesidad. Y es igualmente cierto que la ciudadanía no tiene las cosas tan claras y se deja seducir por otra institucionalización: la promoción de alimentos, la proliferación de restaurants, el atractivo de “comer afuera”, la gastronomía como hobby, y la lectura de Shakespeare que hacía decir, creo que a Enrique VIII, que prefería rodearse de gordos porque los delgados eran sombríos intrigantes.
La medicina clínica actúa por comisión, a solicitud. No es ella que va a cazar enfermos ni a etiquetar a los ciudadanos como tales. Cuando ha sido, han actuado como siervos de una dictadura política que calificaba de dementes a los disidentes, o de degenerados a los grupos sociales que despreciaban, o de eliminables a quienes tenían deficiencias consideradas inaceptables.




Su comentario y la relación que hace entre institución y obesidad me hace pensar si no será otra forma más de control corporal, una actualización de las patologías clínicas que tan bien Michael Foucault ha analizado en su Historia de Locura.
Posted by macarena paz on November 02, 2009 at 12:10 PM CLST #
Posted by Fernando Campos on November 02, 2009 at 12:16 PM CLST #
Ojo que no sólo hay que hablar de los gobiernos dictatoriales sino también de la dictadura de los laboratorios y los holdings biotecnológicos. Esta dictadura es más estable y menos notoria.
Posted by RAK on November 02, 2009 at 03:15 PM CLST #
Posted by Osvaldo Donoso on November 02, 2009 at 04:59 PM CLST #
Posted by Katerin on November 02, 2009 at 06:40 PM CLST #
Posted by remigio valencia on November 02, 2009 at 09:22 PM CLST #
"Rodeenme de hombres gruesos, de hombres de cara lustrosa y tales que de noche duerman bien. He alli a Casio con su figura extenuada y hamrienta. Piensa demasiado! Semejantes hombres son peligrosos!!.
Adelante gorditos...(con ciertos limites...)
Posted by Mario Artaza on November 02, 2009 at 09:26 PM CLST #
Posted by Alexa on November 03, 2009 at 12:30 AM CLST #
Posted by Jose Ignacio Jerez Torrens on November 03, 2009 at 02:15 AM CLST #