Obtener órganos para trasplantes
Nov. 23 , 2009
Nuevamente ha muerto un ser humano joven por no recibir a tiempo un órgano de reemplazo para su hígado disfuncional. En Chile, como en la mayoría de los países, hay un déficit severo y creciente de donantes de órganos, de modo que las listas de espera y la mortalidad de los pacientes inscritos van en aumento. El testimonio de la escasa solidaridad que muestra nuestra sociedad actual es más elocuente que los llamados y las encuestas que parecieran valorar el espíritu solidario, obviamente más allá de lo real.
Números chinos: En China se necesitan 1.000.000 trasplantes de órgano al año, pero menos del 1% de los pacientes los obtiene, mientras que un 80% mueren sin haberlos recibido. Una campaña nacional de donación voluntaria no ha paliado el problema. El mercado clandestino es muy activo, siendo oficialmente condenado por razones sociales más que éticas: sólo los ricos pueden comprar órganos
La ética de los trasplantes tiene por sagrado que un órgano siempre ha de ser libre y expresamente donado, jamás transado como mercancía ni, por supuesto, obtenido por engaño o coerción. Y sin embargo…Dejando de lado sospechas y rumores, es un hecho a constatar que el receptor de un órgano termina pagando, directa o institucionalmente, más dinero del que cuesta un automóvil, y no de los pequeños. Toda la cadena de servicios que opera entre donación y trasplante, además de cuidados “post venta”, son de alto costo, incluyendo pagos a procuradores, a transportadores, almacenadores, cirujanos, clínicas, medicamentos per y post-operatorios que deben ser administrados a permanencia para evitar el rechazo del órgano recibido.
La donación es tal para todos los intermediarios involucrados en las diversas fases del trasplante, el receptor siendo quien paga la cuenta, sea de su bolsillo o mediante un subsidio o seguro. Frente a la sacrosanta indignación de la sugerencia o clandestina realidad de pagar por órganos donados, aparecen voces ponderadas que en el ámbito de la bioética se preguntan por qué la donación de un órgano no puede ser recompensada. Pues, porque todo el mundo lo sabe -¿o no?-, Kant estableció que el ser humano, siendo un fin en sí y jamás solo un medio para otros, tiene valor pero no tiene precio. Para quienes tenemos algo oxidado el recuerdo del pensamiento kantiano, bastará señalar que un órgano no es un persona, y que ese órgano es siempre un medio para dar vida a quien la tiene amenazada.
Claro, nadie quiere abusos. Que quien ofrece un órgano para trasplante de vivo a vivo no lo haga por angustia económica, aunque las sociedades debieran erradicar esas angustias. Que quien decidió ser donante tras su muerte, no sea víctima de la codicia que acelera el deceso o no trata de evitarlo, aun cuando sería más razonable aplicar criterios de muerte en forma rigurosa y controlada. No son muy legítimos los argumentos que prohiben un uso por temor al abuso, en vez de validar el uso, orientando las energías a fiscalizar y evitar los abusos. Dicho lo cual, ya no es tan aberrante pensar que, en aras de reducir sufrimientos y salvar vidas, podría incentivarse el pago por la obtención de órganos.
Se oye el clamor de los moralistas y fariseos que no desean siquiera ensuciarse la mente con tales pensamientos, a quienes no vendría mal mirar con alguna detención los padecimientos que significa la diálisis renal, los costos humanos y materiales de hibernar a las personas en espera de un órgano, la angustia de los familiares que ven escaparse la vida de su prójimo porque ningún muerto estuvo dispuesto a sacrificar la integridad de su cadáver.
¿Un mercado de órganos? Enfáticamente no. Recompensar la donación no significa entregarla a las leyes de oferta y demanda del mercado, lo cual sería aberrante, pues los órganos irían al cuerpo de los más pudientes, no los más necesitados. La idea es fijar una compensación y pagarla a través de una institución pública incorruptible, que si no la hay es preciso crearla. Desde la ética, cabe esperar que ello no sea aliciente para que los reacios a donar se deje tentar, pero sí que la voluntad de donación no sea revertida por los deudos. No se trata de comprar la voluntad de los donantes, pero sí a fortalecer la tolerancia de los familiares que ahora no ven que la totalidad orgánica de un cadáver no compite en valor ético con la recuperación de una vida en riesgo de extinguirse.
Comprar solidaridad es preferible a proclamarla en el vacío. Es difícil concebir que tanto a médicos como a políticos, y a diversos sectores de la sociedad, se les escape la ética y la lógica de ayudar al prójimo por sobre inclinaciones y convicciones personales. Dar un bien a costa de sacrificios es lo que se llama altruismo, que no puede ser moralmente exigido pero sí celebrado. En materia de donación de órganos estamos en la situación inversa, de negar un bien aunque otorgarlo no implica sacrificios sino mezquindad. Para soltar la mano que empuña un bien, nada mejor que premiar la entrega.





Aunque diga que eso no es "comprar" un órgano, se termina conviertiendo en lo mismo, lo peor, es que puede derivar rápidamente en una modificación del mecanismo propuesto que lo convierta en un mercado.
Posted by Christian B on November 23, 2009 at 10:11 AM CLST #
Posted by TOMAS on November 23, 2009 at 10:58 AM CLST #
Posted by Pabloski on November 23, 2009 at 11:01 AM CLST #
mi pregunta es:
Que saco con ser donante de organo, si la salud en chile es deprimente o Mala, es cosa de estar 1 hora en la sala de recepción de urgencia en un hospital, para darse cuenta.
Posted by Armin on November 23, 2009 at 12:31 PM CLST #
Se me ocurren que sistemas de donaciones maduros y responsables podrían plantearse esa posiblidad. En sistema Chileno como está no lo veo factible sin generar suspicacias. ¿Hay ejemplos?
Posted by SergioL on November 23, 2009 at 02:30 PM CLST #
http://www.capital.cl/coffee-break/cuando-hacer-nada-salva-vidas.html
Posted by juan foxley on November 23, 2009 at 04:48 PM CLST #
Posted by ciQta on November 23, 2009 at 06:04 PM CLST #
Posted by andres zuñiga on November 23, 2009 at 09:19 PM CLST #
Posted by Tamara on November 24, 2009 at 09:03 AM CLST #
Se necesita tener una salud de primera clase para ser solidario?
Posted by Leticia on November 25, 2009 at 10:30 AM CLST #
Posted by Jose Antonio Rojas on December 29, 2009 at 01:06 PM CLST #