Los tres pilares de la bioética
Dec. 31 , 2008
La disciplina bioética cumple 48 años de edad y, aun cuando de ninguna manera ha llegado a la madurez (si es que una reflexión ética puede alcanzarla), viene reconociendo algunos lineamientos formales de importancia, y que son al menos tres:
1. La bioética no es sólo una ética médica o una bioética clínica, su ámbito de reflexión incluye la salud pública y las políticas sanitarias, la ecología, la etología, la investigación biomédica y en otras disciplinas que involucran a seres vivos.
2. La bioética es una ética aplicada cuya función no es el mero análisis minucioso de ideas y conceptos, sino la búsqueda de argumentos válidos y razonables para las decisiones y las intervenciones en el mundo de la vida.
3. Por sus raíces, asume la bioética una función protectora de los más débiles, de los desmedrados y los vulnerados. De allí el fuerte compromiso social de la disciplina, que no quiere verse confundida con biopolítica u otra forma de poder; todo lo contrario, su afán es reducir las asimetrías de poder y lograr la participación social de quienes han sido desempoderados en el sentido de Amarrita Sen, de carecer del uso libre de sus capacidades para integrarse en su sociedad.
Estos tres pilares del discurso bioético se cumplen de diverso modo de acuerdo a la visión de mundo que anima a sus cultores. En nuestro país tenemos un número interesante de unidades de bioética –Departamentos, Centros, Unidades- que anidan en universidades tanto estatales como privadas. En estas unidades trabajan personas con formación y trayectoria respetables, todas ellas principalmente abocadas a la enseñanza pero también realizando investigaciones y publicando resultados. Es llamativo que todos estos nodos bioéticos, activos y productivos, se han desarrollado en universidades con fuerte compromiso doctrinario o son dirigidos por personas comprometidas en el mismo sentido.
El presente blog nace desde una universidad pluralista que está creando un núcleo académico de bioética con carácter secular y plural en el cual prima la opinión que un pensamiento ético será tanto más válido mientras más general se dé. Partiendo de la autonomía personal, que no es irrestricta pero solo debe ser limitada con razones muy poderosas, se busca a través del discurso laico conquistar el convencimiento que en las decisiones privadas primen los criterios personales sobre los principios y los pre-juicios. Es precisamente en virtud de estos compromisos que la bioética aquí representada hará primar la reflexión sobre la norma, el argumento sobre la doctrina, y la participación sobre la autoridad.




Posted by marcelo ramírez on December 30, 2008 at 08:23 PM CLST #
Quedé con gusto a poco respecto de este artículo.
Posted by Eliana Eriz on December 30, 2008 at 10:26 PM CLST #
Posted by ricardo poblete on December 31, 2008 at 09:36 AM CLST #
Posted by Fantomas on December 31, 2008 at 10:04 AM CLST #
Dice: "... que en las decisiones privadas primen los criterios personales sobre los principios y los pre-juicios"
¿Cómo es esto posible? ¿No es precisamente esa la función de los principios: ser válidos independiete de la opinión personal? Felicitaciones
Posted by José Agustín Muñiz on December 31, 2008 at 12:52 PM CLST #
Posted by sergio castillo on December 31, 2008 at 01:55 PM CLST #
Se necesita un diálogo bioético en nuestro país basado en principios éticos básicos, como el respeto a la vida en toda circunstancia. Una ética proporcionalista no es lo adecuado.
Posted by Angela on December 31, 2008 at 08:42 PM CLST #
Ojalá podamos avanzar hacia una sociedad donde la responsabilidad sea el eje de nuestras acciones.
Saludos!
Un fanático de Fernando Savater
Posted by Jorge Pacheco on January 01, 2009 at 07:22 PM CLST #