Miguel Kottow

Bioética y Pensamiento Médico

 

Las humanidades

Apr. 12 , 2011

3 Comments

Acaba de ser publicada la traducción española de un reciente libro de la prestigiosa filósofa norteamericana Martha Nussbaum, en el cual continúa su cruzada por situar las humanidades en la cultura neoliberal de nuestros tiempos. Su propuesta apunta a la realización de un “educación liberal” –las comillas son de ella-, explicada como una educación superior que cultiva al ser humano íntegro, preparándolo para las funciones de ciudadanía y la vida en general, una idea que ha sido “muy plenamente” –estas son comillas agregadas, desde el asombro- en los EE.UU. El objetivo es dotar a las personas de la capacidad de examen crítico de sí mismos  y de las propias tradiciones,  formando ciudadanos cosmopolitas, provistos de amplitud de horizonte, comprensión democrática del mundo plural dado desde la diversidad de género, étnica, religión y cultura que es característica de nuestro fluido existir moderno. Las humanidades invocadas son listadas:  “ciencias sociales” –comillas de la Prof. Nussbaum-, filosofía, ciencias políticas, estudios religiosos, historia, antropología, sociología, literatura, arte, música, y el estudios lingüísticos y culturales. La lista intranquiliza, pues el lector se pregunta si todas estas disciplinas tienen que ser integradas a los estudios superiores, o los programas han de hacer una selección (¿basados en qué criterios?) o, tal vez, elegir uno o dos en el entendido que cualquiera de ellas cumple el cometido de forjar un ciudadano del mundo. Se vuelve difícil evaluar el peso específico de cada disciplina de este mix. ¿Y el resultado? Pues, no parece muy promisorio en un clima de restricciones económicas, de programas universitarios que propician el profesionalismo y la formación de “personas técnicamente competentes que han perdido la habilidad de pensar críticamente, de examinarse a sí mismos, y de respetar la humanidad y diversidad de los otros” (cita).


El puesto de la humanidades en la cultura Occidental contemporánea fue una preocupación primordial en el conocido libro “Las dos culturas” (C.P. Snow 1959), donde se lamenta el desencuentro entre el mundo tecnocientífico y las humanidades. El tema que impregna  como advertencia el texto seminal de V.R. Potter: “Bioética, puente hacia el futuro”.  A partir de allí, se inicia el despegue disciplinario de la bioética, que ha sido portentoso y ha servido para alimentar carreras académicas, un mundo de publicaciones, encuentros, congresos con una tendencia a la autoreferencia, que ha sido mirada con suspicacia por quienes esperan sus frutos ante todo, aunque no exclusivamente, en el ejercicio de las profesiones relacionadas con el cuidado de la salud.


Todo esto, mirado desde nuestra óptica nacional,  donde estamos en turbulencia por sacar o reponer un par de horas de historia en la educación secundaria, y cada tanto presentamos una reforma educacional a nivel universitario, donde el humanismo brega por espacios que muy magramente le arrebata a las ciencias “duras”. La bioética participa en estas escaramuzas, pide ingreso como miembro de número y no mero invitada en la enseñanza de las profesiones de la salud, a lo muy menos en medicina y enfermería. El triunfo es lograr que sea asignatura, lo que es también su derrota, porque la experiencia muestra que la bioética no se enseña, se vive. Se aprende ciertos rudimentos de ética aplicada, como se aprende la anatomía del omóplato o la rodilla, pero si después el médico va ejercer como dermatólogo o salubrista, archivará las asignaturas que no utiliza, y si la bioética no fue sino materia pasada, será también almacenada.


La cosa no es grave, por cuanto el Colegio Médico asegura que las ovejas negras que transgreden normas éticas, son los menos. Si así fuese, no se entiende la vehemencia con  que solicita recuperar la tuición ética y la colegiatura obligada, si todos se portan bien. Ni se entiende que, donde se mire, se confirma una pérdida del respeto y la confianza de la ciudadanía hacia sus médicos.


Es que todos erramos al bregar por las humanidades, y por la bioética como una cristalización de ellas, pensándolas como asignatura a pegar con corchete a la parrilla curricular, para ufanarnos de humanistas a hora de la acreditación, sacando porcelana y plata para visitas ilustres.  Recibida la evaluación, la bioética vuelve a un lugar subalterno y oscuro en el plan de enseñanza, los programas se reducen, y por doquier hay esqueletos de buenas intenciones, envueltos en mortajas de reflexión, pluralismo, discusiones en grupo. ¿En qué programa de estudios se ha visto películas como Mar adentro, El informante, aquellas que presentan problemas de discapacidad, de enfermedades, o se lee los relatos en que Kafka, Tolstoy, Mann presentan narrativas que nos acercan al mundo de los enfermos y su relación con médicos?


Nussbaum traducido del alemán significa nogal (árbol de nueces). Y cuando enarbolamos la bandera del humanismo, premunidos de un lenguaje políticamente correcto pero inaudible en el mundo de la educación, cabe preguntar acaso no será más el ruido que las nueces, y todo el buen hablar solo un anestésico para conceder migajas humanistas y acallar el clamor por más.


El consuelo de los predicadores es que, si no son escuchados, vendrá el día en que nos pasarán la cuenta. Pero acaso la  cuenta ya esté en la mesa.



Comments:

No logré entender a donde quiso llegar, pero creo importantísimo que los profesionales y técnicos sean personas íntegras, preparadas para las funciones de ciudadanía y la vida en general y no meros tecnócratas.
Esto por supuesto es muy difícil de concebir en el mundo neoliberal donde lo único que importa es el "profit". Por su curriculum creo que su comentario apuntaba hacia allá.

Posted by Enrique Diaz Morales on April 12, 2011 at 04:20 PM CLT #

En pocas profesiones la formación ética está más inseparablemente ligada de la práctica diaria que en la medicina. Médico y paciente toman decisiones que tocan puntos de vista profundamente arraigados en las conciencias de cada cual, en medio de la mayor asimetría de información posible.
Comparto su escepticismo respecto al enfoque 'curricular' para incrementar la conciencia humanista, pero algo hay que hacer. Hay problemas generalizados que revelan serias fallas en la formación ético-humanista

Posted by Daniel Rodriguez on April 12, 2011 at 05:49 PM CLT #

Es mezclar meras con manzanas.
Que tiene que ver ella con el discurso de chile? Y con el liberismo(distinto del liberalismo) del cual somos reenes?
Imagino que ud. habra leido "gusticia social y dignidad humana" de la Nussbaum. Espero solo que ud. la incluya entre sus lecturas en lo que respecta a las personas en estado de dependencia, y lo considere avanguardista e inedito en la historia de la filosofia de la jussticia.

Posted by Joako on April 13, 2011 at 09:13 AM CLT #

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