Educación sexual I
Jun. 30 , 2009
Cada vez que se reactivan las polémicas en torno a temas como el aborto [terapéutico], la píldora del día después, el embarazo adolescente, reaparecen también los clamores por "mayor educación sexual". Es indispensable intensificar la educación sexual, se nos dice, para hacer más responsable la conducta de los adolescentes. Supuestamente, los adultos ya hemos sido educados en la materia, llevamos por lo tanto una vida sexual acorde con nuestros deseos: celibato, heterosexualidad monogámica, promiscuidad, homosexualidad, todas las diversas formas de renunciar a la sexualidad o de practicarla, se estarían llevando en buena forma, es decir, satisfactoriamente y sin dañar ni violentar.
En consecuencia, la educación sexual ha de concentrarse en los jóvenes que aún no llegan a la madurez prudente y juiciosa en su sexualidad, mas allí se produce un desplazamiento de metas y lo que ahora se persigue es crear la responsabilidad en la conducta sexual, consistente en cuidarse de dos flagelos que acechan: la fecundidad no deseada, y las enfermedades sexuales transmitidas, con especial énfasis en VIH/SIDA. Más que educación sexual, será información sanitaria y reproductiva.
Si fuesen éstas las metas preventivas más urgentes, la educación correspondiente duraría menos de una hora, incluyendo el espectáculo público en alguna ocasión ya presentado con fines didácticos, de calzar un condón a un pene de artificial. Bastaría enfatizar que los anticonceptivos previenen el embarazo pero no los contagios, el condón cumpliendo ambas tareas. Ah, por cierto, la abstención previene todo tipo de complicaciones en esta esfera de las actividades humanas.
La evaluación de los esforzados programas de educación sexual es muy diversa: indiferencia entre quienes no han visto mayores cambios conductuales, entusiasmo por los que recogen estadísticas que arrojan mayor uso de métodos preventivos, irritación y oposición por todos los que temen que hablar de sexualidad estimula la promiscuidad. Lo que pocos ven es la discrepancia entre las encuestas que indagan sobre los cambios de actitud que informan los propios encuestados, y las cifras de cumplimiento. Un recientemente publicado estudio brasileño señala que la aprobación declarada por usar el condón aumentó en un 60% después de una campaña educativa escolar, pero el uso de preservativos sólo se incrementó en un 10%. Queda confirmado que las modificaciones conductuales son poco susceptibles de ser logradas por la vía pedagógica y promocional.
La sociedad ve con preocupación el aumento de embarazos adolescentes y los riesgos nunca suficientemente dominados de la diseminación de enfermedades sexualmente transmitidas. Si bien los embarazos adolescentes se dan por definición en muchachas jóvenes, resulta que los 150.000-200.000 abortos clandestinos se producen en mujeres fértiles de diversas edades y condiciones socioeconómicas, y los nuevos casos de HIV/SIDA no son privativos de los primeros años de actividad sexual. Una conclusión de lógica muy precaria, sería ampliar la educación sexual a toda la población. Más razonable es suponer que no es ésta la herramienta más adecuada para reducir los problemas.
¿Qué sentido tiene propiciar la abstención en una sociedad donde la moral sexual ha dejado de ser tradicional, y donde la sexualidad es tema preferido y explícito de la televisión, de la letra y la imagen impresas, de conversaciones y de chistes? No se trata de ser puritano y coartar estas manifestaciones, pero sí de ser consecuente y decir que, si presencia y ejercicio más liberales de la sexualidad generan problemas, habrá que realizar el esfuerzo de ofrecer soluciones razonables y prudentes: el acceso indiscriminado a anticonceptivos, sean de emergencia o de uso rutinario, evitando los obstáculos y considerando que no es la ignorancia sino el factor económico el que dificulta, posterga o lleva a omitir el uso de los métodos preventivos apropiados.
Desconocer estos problemas socioeconómicos, tomando refugio en intensificar la "educación sexual" como panacea a tan compleja realidad, constituye una política que elude la responsabilidad de implementar soluciones más acordes con los cambios sociales de nuestra época. Las campañas educativas son de resultados muy dispares, de costos nada de despreciables, y de fuente de lucro para quienes no tienen que hacer mayor esfuerzo que repetir lo obvio y sabido.
Ahora, si realmente aspiramos a una educación sexual que merezca el nombre de tal, no hay duda que es posible abordar el tema para reducir las desazones que la sexualidad realmente puede provocar, desde la violencia hasta las diversas disfunciones que comprometen el bienestar de no pocas personas.




Posted by Gonzalo Doña on June 30, 2009 at 01:18 PM CLT #
Los médicos dan sus voces de alarma porque niñas con 14 años han tomado la "pildora del día después" ya en cuatro ó 5 ocasiones,además se considera ahora el aborto en niñas de 16 años sin informar a los padres,etc..¿es esto desarrollo?
Posted by VECLAU on June 30, 2009 at 01:59 PM CLT #
Posted by VECLAU on June 30, 2009 at 02:06 PM CLT #
Posted by Gabriela on June 30, 2009 at 02:17 PM CLT #
Posted by Gonzalo Doña on June 30, 2009 at 02:19 PM CLT #
Posted by Julio on June 30, 2009 at 04:47 PM CLT #
Posted by Jorge P. on June 30, 2009 at 05:24 PM CLT #
El Canal Catolico muestra un tremendo doble standard.Ha prohibido avisos sobre prevencion o proteccion sexual, pero en sus teleseries aparecen sexo y cama como si nada.Todo esta permtido por el rating.Eso es moral y aceptable en un canal catolico? Parece atroz.
Enfrentar realidad:embarazo adolescente
Posted by Margot Winter on June 30, 2009 at 05:31 PM CLT #
Posted by Carlos Castillo on June 30, 2009 at 05:33 PM CLT #
Posted by VECLAU on June 30, 2009 at 05:39 PM CLT #
Posted by oscar eduardo sanchez varas on June 30, 2009 at 07:05 PM CLT #
Posted by Juan E Díaz N. on June 30, 2009 at 07:13 PM CLT #
Posted by Fantomas on June 30, 2009 at 07:15 PM CLT #
Posted by Fantomas on June 30, 2009 at 07:24 PM CLT #
a mi parecer eso es totalmente falso...somos un pais que no lee y que se cultiva en la nada... una tropa de ignorantes en materia sexual, como en tantas otras materias.
¿como mejorar? no lo se, soy honesto... no me las se todas... pero el no temer a saber mas y preguntar sin verguenza ayuda, creo.
Posted by oscar alfaro on June 30, 2009 at 09:57 PM CLT #
Posted by Jorge P on June 30, 2009 at 10:15 PM CLT #
Posted by Maria Valenzuela on July 01, 2009 at 12:04 AM CLT #
Posted by frank loydsf on July 01, 2009 at 05:50 AM CLT #
Posted by Juan E Díaz N. on July 01, 2009 at 08:20 AM CLT #
Posted by Enrique Westermeyer on July 01, 2009 at 03:50 PM CLT #
Posted by Enrique Westermeyer on July 01, 2009 at 03:56 PM CLT #
Tu postura es de un cinismo e hipocresía impresionante después de todo.
No te importa si corresponde o no, todo lo que te importa es que te dejen hacer lo que quieras y que -antes que tu mantener a un niño- que otra lo mate. Postura fácil de mantener... al menos para un cobarde.
Posted by Gonzalo Doña on July 02, 2009 at 03:47 PM CLT #