A Darwin lo que es de Darwin
Sep. 21 , 2009
Cuando Galileo demostró que la Tierra se mueve en torno al Sol, hizo público su hallazgo, a lo cual la Iglesia lo obligó a retractarse, no tanto porque le parecía un error, sino porque las autoridades eclesiásticas no estaban dispuestas a que un telescopio pretendiese ser una fuente de conocimientos más fidedigna que la enseñanza teológica. De paso, claro, era inconveniente que el mundo dejara de ser geocéntrico y se convirtiese en mero miembro del sistema planetario.
Dos siglos después, Charles Darwin elabora su teoría sobre los procesos naturales que modifican las especies vivas a lo largo del tiempo y señala cómo, conclusión coherente, la especie humana deriva de mamíferos superiores, específicamente los monos cuya imagen es tan poco seductora como para reconocer en ellos a nuestros antepasados. La oposición de la Iglesia fue fuerte y duradera, esta vez con un doble motivo: uno, que la evolución de las especies no dejaba espacio para la creación del hombre por Dios y para la emergencia del alma como lo propio de lo humano y por lo tanto ausente en otras especies; y dos, una nueva dislocación, el mundo ya no es antropocéntrico, sino que somos una pieza más en el complejo ajedrez de la naturaleza.
Aunque hay algunas incongruencias en la teoría darwiniana, el mundo científico no duda que su descripción de la evolución de las especies es en lo fundamental correcta y demostrada, al explicar como una especie deviene de otra mediante mutaciones genéticas que mejoran la supervivencia de los mejor dotados para hacer uso de recursos naturales por los que es preciso competir cuando escasean. Algunos arrebatos de neodarwinismo social han pretendido que las comunidades humanas podrían asegurar su existencia destruyendo o subyugando a las sociedades más débiles, olvidando que la característica esencial del ser humano es que deja de comportarse como animal y se convierte en un ser que razona, que establece diferencias entre lo que es legítimo hacer y lo que es inaceptable, desde la religión, la ética, la ley.
Las recientes celebraciones en torno a Darwin y su teoría llamaron la atención porque casi invariablemente quienes escribían sobre el tema se sentían impelidos a relacionarlo con el mundo de las creencias trascendentes. Los hubo que se declararon ateos para dejar en claro que con las explicaciones físicas y biológicas se hace dispensable profesar una religión. Otros estimaron necesario asegurar que la fe en Dios permanece incólume aunque fuese puesta en duda la idea de la Causa Primera de un Creador, como también se adujo que los procesos naturales eran la demostración de que detrás de las cadenas de causas debía haber una presencia sobrenatural. La fe en Dios quedaría intocada, lo que a algún creyente le parecía insuficiente, porque la existencia de Dios “no es de suyo materia de fe, sino de razón natural.”
Obviamente el tema religioso no ha aprendido que la ciencia no es lo suyo, que la fortaleza de la fe reside en permanecer fuera de la influencia de la ciencia, y que la ciencia ha de hacer lo suyo sin disculparse ante quienes temen ver amenazado el mundo de las creencias. Tampoco es razonable que los ateos se apoyen en la ciencia para justificar su incredulidad, porque el escéptico genuino no ha de usar la razón para negar creencias que viven de la fe, no de la argumentación.
Todo esto viene a cuento en un blog de bioética, porque en los discursos éticos sucede una similar polución, algunos justificando sus convicciones morales con recurso a creencias trascendentes, lo que excluye del debate a los que solo creen en lo de este mundo, mientras que los ateos hacen ver que las explicaciones científicas harían innecesario pensar en un poder divino. Ambas posturas son fuente de polémica y discordia. El discurso ético pretende ser lo más amplio posible y no restringirse a quienes adhieren a alguna convicción de fe, ni asumir pretensiones de verdad que dan lugar a dogmatismos inaceptables en la deliberación moral. Es de lamentar que se presente aseveraciones excluyentes como la de “Caritas in veritate” (2009): El humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano (en cursiva original). Proclamaciones de este tenor produce desazón y poco contribuyen a la “tarea constante de dar un recto ordenamiento a las realidades humanas”, que el mismo texto propone.




otra cosa. Los seres humanos comparten antepasados con los simios, que no son "monos" y no descien de ellos como dice el autor.
Posted by Jorge on September 21, 2009 at 11:14 AM CLT #
Posted by Ricardo on September 21, 2009 at 12:13 PM CLT #
Posted by Carmela on September 21, 2009 at 12:21 PM CLT #
Posted by Hugo arriagada on September 21, 2009 at 12:41 PM CLT #
Posted by hernán on September 21, 2009 at 01:07 PM CLT #
Posted by Carmela on September 21, 2009 at 01:29 PM CLT #
Posted by Gabriel on September 21, 2009 at 01:32 PM CLT #
Posted by Dr. Jorge Lizama L. on September 21, 2009 at 01:53 PM CLT #
Posted by Diego E. on September 21, 2009 at 01:56 PM CLT #
Ese arbitrio egoista de imponerle a los 6 billones de humanos en este mundo un Dios con nombre y apellido, basado en una verdad "revelada", de un Dios que no es capaz de revelarse ante la gran mayoría de la población.
Posted by José Ramón on September 21, 2009 at 03:40 PM CLT #
Posted by Rodolfo Torres on September 21, 2009 at 04:22 PM CLT #
Posted by name on September 21, 2009 at 04:31 PM CLT #
Curiosamente en África y en todo el mundo al pie de los agonizantes por Sida sólo encontrarás religiosas y misioneros católicos. Los que vociferan y ofenden a la Iglesia están ocupados comprando más condones.
Mi comentario sobre el artículo no se publicó, en él lamentaba que el Sr. oftalmólogo sea tan miope.
Posted by Leonardo on September 21, 2009 at 04:53 PM CLT #
Posted by Sebastian on September 21, 2009 at 05:01 PM CLT #
Posted by Sebastian on September 21, 2009 at 05:09 PM CLT #
Posted by juan carlos on September 21, 2009 at 05:38 PM CLT #
Posted by juan carlos on September 21, 2009 at 06:08 PM CLT #
Posted by Roberto Castro on September 21, 2009 at 06:25 PM CLT #
Posted by Fernando L. on September 21, 2009 at 09:35 PM CLT #
Posted by Christian on September 21, 2009 at 11:15 PM CLT #
Posted by Phoolero on September 22, 2009 at 09:04 AM CLT #
Posted by sara escobar on September 22, 2009 at 01:59 PM CLT #
Las razas se originan por el aislamiento de poblaciones, estudia algo de biología. No es tan difícil de entender solo hay que dejar de creer y comenzar a pensar.
Posted by Roberto Castro on September 22, 2009 at 06:39 PM CLT #
Posted by Raúl Meza L. on September 23, 2009 at 12:25 PM CLT #
Posted by Hugo arriagada on September 23, 2009 at 12:49 PM CLT #
Posted by Sergio on September 24, 2009 at 06:49 PM CLT #
Posted by Hugo Arias on October 05, 2009 at 09:00 AM CLT #