Justo y necesario
Dec. 26 , 2009
No venía nadie. Porque quedaba muy lejos y no era necesario. Porque Sudamérica era sólo Brasil y Argentina y nadie pensaba verdaderamente que valía la pena echar un vistazo por el barrio. Hasta hace muy pocos años, Chile todavía era un descampado y sólo el Festival de Viña lograba convencer de vez en cuando a algún incauto para que conectara equipos en la Quinta Vergara y, de paso, enterarnos en que iba el mundo musical. Pero las cosas fueron cambiando y terminó el oscurantismo del régimen militar y vino la "crisis del disco" -quizás lo mejor que nos pudo haber pasado en ese sentido- y esto se empezó a convertir en un negocio rentable para los empresarios de conciertos, y en cosa de 15 año o más, Chile dejó de ser una plaza imposible para grupos y solistas de peso se animaran a bajar hasta el fin del mundo.
El año que termina está lleno de postales que hasta hace algún tiempo eran impensadas, imágenes de pura ciencia ficción en la mente de un melómano. Radiohead en la Pista Atlética, tan bueno que llegó a dar miedo; Sonic Youth en el Movistar Arena dictando clases de cómo sintonizar el ruido; Cat Power en el Caupolicán, cantando melodías ajenas y guiadas por una fuerza extraña; y Mike Patton, primero con Zu y luego con Faith no More, demostrando que se puede ser loco y genio a la vez.
Y casi da algo de pudor, de rara vergüenza, de extrañeza dejar fuera a varios de una lista que por sí sola despeja dudas de cómo han cambiado las cosas: el insólito segundo arribo de Chris Cornell en el más insólito Pepsi Fest; el debut de una leyenda del jazz, Ornette Coleman, en una fría noche de mayo en el Caupolicán; el multitudinario retorno de Depeche Mode al Club Hípico, y Peter Gabriel, Iron Maiden, Oasis, Mark Lanegan, Sepultura y The Killers, entre varios otros.
Chile está en el mapa, pero con tareas pendientes. Particularmente, por el lado de los productores que tienen que mejorar las condiciones de entradas, ubicaciones y visibilidad, y el público que debería exigirlas con más fuerza en vez de aceptar que ellos hagan lo que quieran. Porque el año que viene ya despega con nombres confirmados (Metallica, Beyoncé, Guns N' Roses) y a la vuelta de la esquina están U2 y Rogers Waters. Porque era justo y necesario que dejáramos de ver la fiesta desde lejos y se nos hiciera un hábito recibir a esta gente en casa.





Entradas caras, malas instalaciones, poca visibilidad, a veces una técnica deficiente, infraestructura mínima, que estamos pagando!!! el amor y pasión por el artista nos nubla el sentido común de exigir calidad.
Posted by Jp Ibeas on December 26, 2009 at 07:08 PM CLST #
Posted by Loreto on December 30, 2009 at 01:49 PM CLST #