El nuevo corazón de Bosé
Mar. 19 , 2010
Venía a los tumbos, con un genio de los mil demonios y una panza que exhibía orgulloso como si en el relajo estuviera la gracia. Aunque nunca estuvo muy dispuesto a aceptarlo (con ese ego quién podría), Miguel Bosé perdió el foco en la última década, obsesionado con ese pop adulto-joven de tono susurrante y letras lascivas y diseñado quirúrgicamente para el suspiro fácil, y todavía convencidísimo de que el mundo entero lo señalaba a él como el único baladista hispanoparlante que estaba en la vanguardia. Pero no.
En los últimos años, el "Bowie español" salió a tocar con Ana Torroja (Girados), lanzó un disco de duetos (Papito) y publicó otros tres inéditos -Sereno, Por vos muero, Velvetina- que fueron un bostezo. Y gastó más tiempo en citas benéficas con Juanes y shows nocturnos en la televisión española que en publicar un disco como la gente. Debe haber sido tiempo de bonanza, qué duda cabe, pero ya empezaba a asentarse la idea de que para asistir al mejor Bosé no quedaba otra que trajinar el capítulo nostálgico o desempolvar el "grandes éxitos" de fines de los setenta.
Cardio es pretencioso y algo majadero en el intento de sonar "moderno", conectado, en sintonía con los tiempos. Pero es lo mejor de Bosé en años. Porque es fresco y directo, melódico y con dinámica. Aquí el coqueto hijo de Dominguín no se da una vuelta de más ni demora medio disco en sacar la voz: Estuve a punto de..., la primera de una lista de 12, y Dame argumentos (la mejor de este álbum ya publicado en Chile), son tan francas y directas como debe serlo una canción que firma un tipo de 53 años.
Porque tal como lo delata su nueva mirada, aquí el lifting de estilos finalmente le ha aclarado la vista: Cardio, la canción que da título al disco, es puro electro pop, del bueno, y Por ti es quizás la primera balada en años donde conjuga emotividad de letras ("si te echase en falta/ le ataría a un 'quiero'/ la distancia entre tu amor y mi morir"
y sofisticación musical en igual medida.
No es todo. La verdad, otro gran momento de un disco que sólo encuentra un punto bajo en El perro (francamente olvidable en su clave de tecno discotequero) y Ayurvédico (otra de tecno y letras alusivas a su estricta dieta) tiene una inesperada cita a las orquestaciones tipo The Beatles a la altura de Yellow submarine, y no sólo zafa con estilo y con sus más sólidas interpretaciones en mucho tiempo: precisamente en esa canción se esconde una fortuita cita al estado actual del bueno de Bosé. "Lo mejor de hace tantos años/ lo mejor y hace mucho que", canta el "camaleón" hispano y queda la idea en el aire de que las cosas han cambiado para mejor.
Que los 20 kilos de peso que perdió y todo el tiempo que gastó mirándose el ombligo, finalmente le hicieron despertar de esa larga siesta. Bosé revive con nuevo corazón y un disco para anotar entre lo mejor de su catálogo.





Posted by Germania on March 19, 2010 at 09:15 PM CLT #
Posted by tercermundistaeresuntarado on March 20, 2010 at 12:16 AM CLT #
Posted by lorena valdivia on March 20, 2010 at 01:43 AM CLT #
Posted by Rondo a la Turk on March 20, 2010 at 01:45 AM CLT #
Posted by pame on March 22, 2010 at 09:55 AM CLT #