Con una oreja
Jan. 30 , 2010
Publicado en La Tercera, 30 de Enero de 2010
Este año las prefieren rubias y morenas. Cantando country, pop formal o rythm and blues, tres de esas categorías de estilo que han sido las favoritas históricas de la academia, de esta industria de la música estadounidense que mañana monta su gran fiesta anual en Los Angeles para premiar a los "mejores del año" o, más bien, a los pocos nombres que todavía venden discos y mantienen vivo el negocio en ese país.
Beyoncé, Taylor Swift y Lady Gaga son las más nominadas y las que completan la armada femenina de una temporada atípica, donde ningún legendario vino a golpear la mesa así como tampoco apareció ningún álbum que diera para descorchar botellas. Una de esas temporadas flojas, pálidas, donde, a falta de triunfo evidente -y ante la imposibilidad de declarar este asunto desierto-, la vieja señora, la obsoleta academia, prefiere mostrar credenciales de localía y apelar mañosamente a un inexistente relevo de género.
Revisemos. La talentosa diva negra del pop que toca el 14 de febrero en Santiago (en el Movistar Arena) tiene 10 posibilidades de sumar algún gramófono dorado, pero su disco del 2008 -I am… Sasha Fierce-, el más flojo de un catálogo nada pródigo (tres títulos en siete años), tiene la espontaneidad de un guardia de palacio, aunque sean seis millones de copias las que esgrimen los promotores como si en la rentabilidad estuviera la gracia.
Taylor Swift (20), que es la nueva estrella del country adolescente, y que está a poco de cambiar vacas e imaginería campestre por el aparentemente más glamoroso mundo del pop global, cuenta ocho nominaciones gracias a un disco también publicado en 2008 y llamado Fearless. Y claro: la chica tiene un registro poderoso y la cosa también funciona en las bateas (cinco millones de unidades en este caso), pero este sería un disco prescindible si Linda Ronstadt o Emmylou Harris siguieran publicando con regularidad.
Lady Gaga, la mejor vendida de la lista, el producto mejor estudiado, busca capitalizar un año de éxito extenuante y derechamente invasivo con cinco postulaciones y apoyándose en la difusión de tres triunfos radiales. Ella es la más "rupturista" del lote y quizás si eso la aleja de los parámetros convencionales para subir al podio de los Grammy, pero seguro que hasta eso está pensado. Porque podría pasar un elefante delante de sus narices y la academia seguirá mirándose el ombligo. Escuchando con una sola oreja y tratando de zafar de un mal año con lo de siempre: con estos premios que no premian el talento y son adornos para los que hicieron mejor la pega. Ese, a estas alturas, exótico oficio de vender discos cuando ya a nadie le importa el formato, sino lo que viene adentro. Precisamente eso que los Grammy dejaron de escuchar.





Posted by Andrés on January 30, 2010 at 08:01 PM CLST #
Posted by Cecilia Muñoz Zúñiga on January 30, 2010 at 09:39 PM CLST #
Posted by sergio torres on January 31, 2010 at 09:20 AM CLST #
Posted by rox on January 31, 2010 at 11:23 AM CLST #
Posted by MB on February 01, 2010 at 09:01 AM CLST #
Posted by TARQUINO on February 04, 2010 at 06:27 PM CLST #