Anvil: La propia voz
Dec. 19 , 2009
Si existiera una lista con los tipos más testarudos de la historia del rock, con los que siguieron más allá de lo que la sensatez sugería gritos, Steve "Lips" Kudlow y Robb "Geza" Reiner podrían liderarla sin problemas, sin competencia alguna. De otro modo no se explica cómo estos viejotes de pelo largo y poleras de rayos y dragones, que ya bordean la cincuentena y que hasta hace pocos años seguían acarreando a sus mujeres y cabros chicos, viajando apretujados, tocando en boliches miserables y mendigando una paga mezquina por tocatas mal amplificadas y con poco público, insistían con su grupo llamado Anvil ("yunque" en español) y que la historia, con suerte, mencionaba en algún artículo sobre los grupos embrionarios del metal de los 80.
Anvil!: The story of Anvil (2008), el notable documental que se repite a las 19.30 horas de hoy en el contexto del festival In-Edit (en el Teatro Nescafé, ex Providencia), cuenta esa historia. La de estos dos compinches canadienses que vieron pasar la fama de largo, que asistieron de lejos a la consagración de los mismos que los citaban como influencia (como Metallica y Slayer, por ejemplo), a los que la buena fortuna no les hizo caso, pero que, sin embargo, se mantuvieron fieles a lo que ellos creían era su destino, la razón de venir a esta tierra: ser rockeros y dedicarse a esto de por vida.
Es fuerte la tentación de pretender de que esta película de Sacha Gervasi es la versión en carne hueso, la historia real, de la genial parodia de Rob Reiner llamada This is Spinal Tap (1984). Ese falso documental y cinta de culto que retrató ácidamente las miserias de una mediocre banda británica de hard rock en busca de una nueva oportunidad. Lidiando con productores que los veían envejecer sin misericordia e intentando modernizar su estética y su música de manera tan ridícula como penosa. Pero acá hay mucho más que una suma de infortunios y malas decisiones comerciales (que, por cierto, que las hay y son conmovedoras, incluso para un público poco afín a este género del rock).
Esta es la historia de dos que confiaban ciegamente en lo que hacían y su voluntad, su tierna terquedad retratada en la pantalla (con peleas en estudio, frustraciones por la seguidilla de negativas de los sellos, etc.), es todo un ejemplo para los que aspiran conseguirlo todo en 15 minutos. Para los que van por la vida haciendo la parodia del artista, como aprendices rocanroleros que confían en la pose más que en el instinto, esperando que les golpeen la puerta y les palmoteen la espalda. Para los que todavía no entienden que esto es un credo, una religión, algo que hay que tomarse en serio y que siempre va a demorar en llegar si es que vale la pena.
La salida de este documental hizo algo de justicia: consagrados como AC/DC invitaron a estos viejos resucitados de Anvil a subirse otra vez al escenario y a volver a hacer las cosas con algo de dignidad. Como siempre van a merecer los que escuchan su propia voz y no la del resto.





Posted by Gonzalo E on December 19, 2009 at 08:41 PM CLST #
Posted by gonzalo_rocker on December 19, 2009 at 10:14 PM CLST #
Posted by Rodolfo on December 22, 2009 at 12:40 AM CLST #
Posted by Ricardo Pinto Neira on December 26, 2009 at 05:26 PM CLST #