John Scofield: Con freno de mano, por Ignacio Olivares
Oct. 04 , 2011
Publicado en La Tercera, 04 de octubre del 2011
La carrera de John Scofield está llena de momentos eléctricos, episodios de funk y groove desenfrenado y, por cierto, su rúbrica: el post-bop de tono semisaturado que lo ha hecho un sonido legendario. Pero las baladas son aves raras en su catálogo. Salvo por extractos, bajadas de pulsos o temas muy selectos en alguna de sus grabaciones, el guitarrista no suele cultivar ese género. Tampoco se considera un especialista y no lo tenía considerado como un elemento para poblar todo un disco hasta ahora, que cumple 60 y realiza esta suerte de coffee break en su carrera. En todo caso, la balada a-la-Scofield prescinde de los clichés y, si bien la elección de temas y su desarrollo van por el lado de los lentos, también se percibe que el músico anda con freno de mano. Por momentos se desboca en los solos y el trío rítmico que lo acompaña logra recordarle los límites de tiempo y espacio que el trabajo amerita. El título, además, aplica sólo para un disco de Scofield: es un momento de paz muy singular, un tranquilizante de corto espectro.
A moment's peace mezcla temas originales y standards en partes iguales. Como ha sido la constante en su carrera, Scofield apuesta por el formato que más le acomoda con teclado (piano u órgano), bajo y batería como acompañantes. Con eso se asegura muchos espacios para rellenar o dejar vacíos, con esa capacidad única que tiene de hacer respirar su instrumento y no temerles a los silencios. Entre los standards, destacan el espíritu de blues de Gee baby, ain't I good to you, I will (canción de McCartney en el álbum blanco de The Beatles) y el cierre con I loves you, Porgy, una de las fundamentales de Gershwin. De los temas propios resalta el contrapunto de Johan y Already september, además de sus guiños al country con Plain song. La atmósfera reflexiva del disco no impide que Scofield acelere a su antojo y ofrezca algunos solos en el límite. Esa termina siendo la gran fortaleza del álbum: no se toma el espíritu de las baladas como una camisa de fuerza. Y si llega a pasarse de revoluciones, eligió un grupo más que apto para controlar sus ímpetus.
Ignacio Olivares, Periodista




