Goldfrapp: Estrella unipersonal por Claudio Vergara
Nov. 09 , 2011
Las biografías dictan que Goldfrapp es un dúo británico integrado por Alison Goldfrapp y Will Gregory. Pero el dato es relativo. Un asunto actual: desde hace un par de temporadas, la cantante ha optado por girar sin su mitad artística, acompañada sólo por cuatro músicos, tal como sucedió anoche en el teatro La Cúpula. Pero también un asunto histórico: casi como un acto unipersonal, el conjunto resume todo su poderío en la inglesa, encarnada en una suerte de Olivia Newton-John alienígena, una Deborah Harry de pelo ensortijado y vestimenta plateada, que se sitúa frente a un ventilador para captar la atención de los presentes. Química y seducción inmediata.
Con una impresionante elasticidad vocal, la intérprete desenfunda un registro cándido, armado sobre bases de teclados que reverencian a la new wave y el pop ochentero, pero con cierto hálito de sexualidad contenida, con una pose perversa que, hace ya una década, puso a la agrupación en el mismo sitial de créditos que filtraron actitud y hedonismo en la electrónica, en una suerte de triunvirato que comparten con Tricky y Orbital.
Pese a su presencia absoluta, la banda logra ensamblarse y, dirigida por uno de sus mayores aliados, Davide Franceso Rossi, aporta matices especiales e hipnóticos, anclados en teclados portátiles y hasta violines eléctricos. El sonido es impecable, como pocas veces en el prontuario del pequeño recinto de Parque O'Higgins. Rocket, Strict machine, Black cherry y Train -un repertorio centrado sobre todo en sus últimas entregas- son la muestra de un conjunto de fórmula definida, aplaudida por un nicho, pero que aterrizó en la absoluta madurez de su identidad.
Goldfrapp
Lugar: Teatro La Cúpula
Asistentes: 1.000





Lo que me parece que estuvo mal es la poca afluencia de publico para un Teatro la Cupula que dejaba espacio, y bastante. Y lo otro, que los medios cubrieran su concierto.
Posted by Rodrigo S. on November 10, 2011 at 09:23 AM CLST #