El extraño mundo de Jeff, por Marcelo Contreras
Oct. 03 , 2011
Publicado en La Tercera, 03 de octubre del 2011
Los trataron mal. Del sello les tiraron por la cabeza un disco ahora considerado un clásico -Yankee hotel foxtrot, de 2002-, y ellos lo colgaron en internet antes que todos, sembrando en contra de una industria rancia. El líder Jeff Tweedy, uno de los más talentosos de su generación, es un chico migrañadepresivo. Y como toda banda con verdadero timbre rock, cargan un muerto: el guitarrista Jay Bennett, eterno antagónico de Tweedy despedido hace años, falleció en 2009. Ahora, dueños de su propia casa -es el primer trabajo de su etiqueta dBpm-, el sexteto de Chicago seguirá siendo un culto. The whole love no pretende expandir las fronteras de la banda responsable de ampliar el vocabulario del rock, el country alternativo y la vez coqueta con el pop más sofisticado, sino repasar sus amplias destrezas. No es una obra con sino de punto aparte como Being there (1996) o Summerteeth (1999), pero The whole love exuda ese extraño talento de Wilco para armar canciones, donde cada integrante ingenia espacios, hasta fundir sus aportes con sentido orquestal.
Nunca es fácil adivinar hacia dónde va una canción de Wilco. Los siete minutos y 17 segundos de Art of almost resuelven lo que complica a Radiohead hace lustros: encajar electrónica y rock ácido en un solo tema. I might, Dawned on me y Born alone son ejemplos perfectos de pop de ensueño, hasta playero, aunque dibujadas con bajos espesos y guitarras zigzagueantes entre rasgueos prístinos y distorsiones. Sunloathe parece escrita por George Harrison con la voz de Lennon al fondo. Black moon y Open mind son gratas ofertas de country crepuscular, mientras Rising red lung funciona para decir buenas noches mirando las estrellas. Capitol city juega graciosamente al vodevil, y One sunday morning -un ejercicio de 12 minutos que cierra el disco-, estira una frase de guitarra en un etéreo fondo instrumental, para una historia de padre e hijo contada por Tweedy. Son músicos seguros de su lenguaje. La palabra musical de Wilco madura y reflexiona. The whole love es una lección memorable sobre las bondades de la autonomía y la sinceridad artística.
Marcelo Contreras, Crítico de música




