María de los Angeles Fernández

Esto es sin llorar

 

Entre enclaves y oportunidades

Oct. 08 , 2008

2 Comments

Se acostumbra señalar que la pérdida de la mayoría en el Congreso es una de las principales dificultades que enfrenta hoy el gobierno de la Presidenta Bachelet. Así, un tanto reductivamente, se coloca el peso de la prueba en los partidos que integran la Concertación y, en particular, en aquellos parlamentarios que manifiestan sus reparos o no concurren con su voto.


Frente a ello,  se ha difundido la idea de que la Concertación habría llegado a una suerte de "fin de ciclo". Otros aluden a los peligros de la "ideología del gobiernismo" (Cortés Terzi), que su hoja de ruta se habría agotado (Navia) o que se hace necesaria una reingeniería profunda (Letelier). Desde la oposición, inspirada por la "estrategia desalojista", se señala que ésta adolece de "fatiga de material" (Allamand).


La decisión de competir en dos listas en las próximas elecciones municipales supone, para algunos, la instalación de una fisura en el seno de la coalición, por cuanto implica un giro en relación con su tradicional comportamiento monolítico en materia electoral. Es recomendable cierta cautela frente a estas explicaciones. Algunas hablan más de los deseos anticipados de sus autores que de un diagnóstico basado en la evidencia. No hay que olvidar que no es la primera vez que se profetiza el desmoronamiento de la Concertación y,  sin embargo, ha sobrevivido. Por tanto, pareciera necesario avanzar en explicaciones alternativas para entender el  supuesto desorden existente.


El problema se produciría, a nuestro juicio, por la existencia de "enclaves" que fueron claves para el éxito de la transición democrática. Nos referimos a la política de elites, al cuoteo en la distribución de los cargos, a una política de cúpula de partidos fuertes, a la falta de democratización de los gobiernos regionales y a la política electoral y la selección de candidatos. Todos ellos limitan el poder ciudadano e imposibilitan avanzar en una democracia representativa de calidad.


Si analizamos las demandas de los chilenos en base a estudios reconocidos, como Latinobarómetro, hasta un ciego advierte la frustración frente a la falta de igualdad efectiva, el déficit de integración simbólica y la exigencia de un rol más protagónico del Estado. ¿Podrá la oposición responder a estas necesidades? Difícilmente, no sólo porque su oferta se reduce a Estado mínimo, focalización compulsiva y más "mano dura", sino que, hasta ahora, no se advierte un proyecto político alternativo que no salga de la cantinela de que "lo hará mejor".


Para más complicaciones, un próximo gobierno de la Alianza no sólo no tendrá mayoría en el Congreso, sino que padecerá los efectos de las reglas del juego en condiciones presidenciales, facilitadoras de espacios institucionales para el despliegue de estrategias de deserción y oposición.


La Concertación, por tanto, no puede soslayar el deber de reencantarse, porque de ello parece depender la gobernabilidad futura. En lo inmediato, entonces, debiera abocarse a convocar abiertamente a la ciudadanía, partiendo por el desarrollo de primarias abiertas para la elección de sus candidatos así como la puesta en marcha de mecanismos efectivos de rendición de cuentas de sus actuales representantes. Por otro lado, debe reconocer con hidalguía los errores cometidos y, enseguida, desarrollar espacios partidarios de articulación del disenso, entendido no como una piedra en el zapato, sino como una oportunidad para la autocorrección política.



Comments:

felicitaciones muy buena columna de opinión,
se agradecen estos espacios de discusión interactiva

Posted by Paula Montero on October 08, 2008 at 10:04 PM CLT #

No resiste mayor análisis sostener la idea que la Concertación ha sabido, sigilosamente, reestablecerse con el fin de continuar su "vida útil". No obstante me parece importante convenir que dicha coalisión cada vez que reorganiza su matriz prima, pierde creebilidad y se corrompe a ella misma. Es por ésto que hemos sido testigos de casos de sobresueldos, fracmentaciones partidistas (caso de los colorines), destituciones de ministros, etc.. Es en este punto donde cabe plantearse ciertas interrogantes de interés: ¿qué es la Concertación? ¿cuáles son sus fundamentos? ¿será ya que cumplió su vida útil y esta recorriendo el camino de la vida fútil?
Demás está decir que nadie será dueño de la respuesta acertada; sin embargo, con las próximas elecciones podremos darnos cuenta qué tan fuerte o qué tan endeble se encuentre la organización partidista en cuestión.

Posted by Philippe WERNER-WILDNER on October 17, 2008 at 09:26 PM CLST #

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