María de los Angeles Fernández

Esto es sin llorar

 

A vueltas con el género

Nov. 27 , 2008

2 Comments

Aunque algunos se empecinen en afirmar que los temas relativos al género son secundarios o que pasaron de moda, asistimos por estos días a sucesos que hacen saltar a la palestra la división sexual que, dicho sea de paso, es fundamental por su carácter estructural y porque atraviesa todas las sociedades. 
El primero, la desaparición de la paridad flexible en el gabinete ministerial, con la renuncia de la exministra Barría a la cartera de Salud y su reemplazo por un hombre. Se aducirá que ya se había evaporado con los anteriores cambios de gabinete. Ello es un equívoco. La Presidenta había mantenido firme el timón paritario dentro del rango flexible, que establece una proporción entre los sexos de 60/40. Luego del golpe de efecto y de su innegable impacto simbólico, surge la legítima preocupación por lo que sucederá en el futuro, sin mecanismos vinculantes que aseguren la presencia de mujeres en instancias de representación política. Recordemos que la propuesta de ley de participación política equilibrada entre hombres y mujeres está en el Congreso, no sabemos si durmiendo el sueño de los justos.
En segundo lugar, sorprende que las últimas elecciones municipales se hayan mantenido al margen del impacto paritario. Se estancó la incorporación de mujeres a alcaldías y, en concejalas, sólo se evidenció un breve repunte. Las famosas dos listas, al parecer, no beneficiaron a las mujeres. La Alianza eligió más alcaldesas, cosa que no sólo es de agradecer sino que debiera hacer reflexionar a los partidos que se reclaman progresistas y que acostumbran a hacer gárgaras con el género. Es de esperar que, en el futuro, la llamada “bancada de género”, compuesta por cuatro diputados concertacionistas, pueda ejercer más influencia en sus respectivos partidos con relación a estos temas.
En tercer lugar, los dimes y diretes provenientes de Renovación Nacional, luego de las declaraciones de su timonel, Carlos Larraín, esgrimiendo incompatibilidades entre el rol de parlamentaria de Lily Pérez y su condición de secretaria general del partido. Parece olvidar que él mismo es concejal y que también podría adjudicársele incompatibilidades. Resulta escandaloso que se le exija optar precisamente a ella mientras que los timoneles del PS, PRSD y de la DC pueden conciliar ambas funciones. ¿Por qué tendría que romperse ahora  la tendencia según la cual dirigentes de partido pueden ser, a su vez, parlamentarios tal como reporta un estudio de Flacso-Fundación Ebert, con un 60,7% como promedio durante 1990-2007? Pareciera plausible la tesis de “sexismo” que ella misma ha denunciado. Por lo demás, si algo hay que reprochar, no es la supuesta dificultad para compartir cargos sino una situación que vulnera la teoría democrática: la concentración de poder en pocas manos. Aunque el tema ya fue resuelto, y ambos dirigentes seguirán en sus cargos y coexistiendo, RN corre el riesgo de que lo que ha avanzado en presencia municipal femenina, lo borre Larraín con su propio codo.



Comments:

Me da lo mismo el 50/50, pienso en que tienen que ser eficientes. Da lo mismo si todas son mujeres o todos son hombres, la discusión pasa, por elegir a los mejores para cumplir los objetivos. O si no caemos machismos o feminismos chovinistas, que en nada ayudan.

Posted by Eduardo on November 28, 2008 at 12:50 AM CLST #

este gobierno de promesas, parece que solo fue eso... la esperanza del progresismo a la chilena fue un mero bluff... paridad de genero, gobierno ciudadano; esbozos retoricos de una coalicion en decadencia con buenos publicistas entre sus cuadros...

Posted by Jorge Antonio Campusano on November 28, 2008 at 01:01 AM CLST #

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