Una historia plagada de injusticias
Aug. 16 , 2011
Una historia plagada de miradas estrechas, prejuicios, incomprensiones y finalmente injusticias. Pareciera que ese es el resumen de los dos primeros siglos de historia republicana de nuestro país. Todo ello presentado con detalle, con profesionalismo, en el libro Pobreza: 200 años en la prensa escrita, presentado este martes 16 por la Alianza Comunicación y Pobreza compuesta por el Hogar de Cristo, la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, la Fundación AVINA y la Fundación Superación de la Pobreza.
En el texto resulta clarificador el papel del Estado, de las organizaciones sociales, de la Iglesia Católica, y de las propias personas en situación de pobreza en la lucha por sus derechos y por lograr grados crecientes de inclusión e igualdad durante el siglo 20.
Sin duda un libro fundamental para visualizar la historicidad, entender mejor y conocer lo que ha sido la pobreza en nuestro país desde hace ya 200 años. Los invito a leerlo en www.comunicacionypobreza.cl.
La invitación no tiene solo un sesgo historicista. Por el contrario, si queremos entender los conflictos sociales que tanto nos inquietan hoy en día debemos mirar hacia atrás y nos daremos cuenta que la historia es vieja, tan vieja como los 200 años que tenemos como país independiente.
Ya desde la Aurora de Chile, la visión de los pobres en la prensa ha estado basada en la caridad o en el entendimiento que los pobres son delincuentes y peligrosos. Suena conocido ¿no? Hoy basta vivir en La Pintana o en algún conjunto del Puente Alto profundo para entrar a desconfiar en Santiago. O en Alto Hospicio en Iquique o en el Barrio Norte en Antofagasta, Las Compañías en La Serena, Boca Sur en Concepción y un largo etcétera.
Y ahora también están los estudiantes. Tildados como tropa de desadaptados, sordos, intransigentes, vándalos, subversivos.
Sin duda que los hechos actuales se desbordan, como antes se desbordaron movimientos sociales. La represión tampoco es nueva: la Huelga de la Carne, la Escuela Santa María de Iquique, las tomas de Puerto Montt, entre otras.
Pues bien. La pregunta es cómo asumimos cada sector de la sociedad, en el marco de las atribuciones y obligaciones de cada cual, la profundización de un país con mayores grados de igualdad. Porque lo que está detrás de todo es el deber de construir una sociedad más libre. Una sociedad que asegure a todos y todas las oportunidades reales para que puedan desplegar sus capacidades. Eso, solo se logra en una sociedad igualitaria. La libertad debe ser para todos o no es libertad. Libertad e igualdad están a la base de una sociedad de ciudadanos y ciudadanas. Ejercer ciudadanía es ejercer derechos y cumplir obligaciones.
Claramente hoy por hoy no estamos a la altura de las circunstancias. No avanzamos porque no entendemos que llevamos 200 años donde aún un gran número de compatriotas no puede ejercer su ciudadanía. Como dice el llamado del seminario en comento: Pobre el que no cambia de mirada. Aún estamos a tiempo.





Posted by Ricardo Mercado Aced on August 17, 2011 at 10:11 AM CLT #
Posted by Ricardo Mercado Aced on August 17, 2011 at 10:15 AM CLT #
Posted by Patricio Valdés Marín on August 17, 2011 at 11:40 AM CLT #
En vez de hablar sobre revoluciones hablar mas de como puede mas el ciudadano comun y silvestre ayudar en campanas.
Posted by sheree henderson on August 17, 2011 at 12:09 PM CLT #
Posted by marcelo Behring on August 17, 2011 at 10:08 PM CLT #