Leonardo Moreno

Fundación Superación de la Pobreza

 

ES LA DESIGUALDAD, ESTÚPID@(S)!!

Jul. 07 , 2011

4 Comments

He tenido el privilegio de estudiar un año académico becado por la Universidad Pontificia Comillas de España. Desde septiembre del año pasado he podido avanzar en estudios de postgrado y de paso ser testigo de la grave crisis que afronta no solo España sino toda la denominada “zona del euro”. Es a partir de esta cercanía desde la que planteo que ambos países Chile y España viven fenómenos sociales muy similares. 

Entrar al detalle de ellos parece inoficioso: malestar ciudadano creciente, desprestigio y desconfianza en las clases dirigentes, una incipiente masa ciudadana que al menos quiere organizarse y poner sobre el tapete los temas que durante años han ido y venido en los discursos de sus representantes, pero que no terminan de cuajar en soluciones concretas y adecuadas. En el artículo publicado por La Tercera el 18 de junio , se mencionan estas coincidencias, pero se hace hincapié en las diferencias. A simple vista una del tamaño de una catedral: Chile crece aceleradamente y tenemos casi pleno empleo (estadísticamente) mientras España y sus vecinos no logran resolver sus problemas más acuciantes, entre ellos una tasa de desempleo por sobre el 20% en el caso español y un crecimiento cercano a 0.

Sin embargo, en una segunda mirada encontramos similitudes muy marcadas. Se trata de la majadera desigualdad. En Chile despierta un malestar que se traduce en manifestaciones de descontento después de nuestra incapacidad  (nuestra, por favor estimado lector, no mire en frente, mire por una vez solo a los suyos, a sus amigos, correligionarios, colegas) por conjugar libertad e igualdad (agregue de oportunidades si a secas le suena muy peligrosa). Recuerde usted que el 60 % de nuestro país capta solamente el 25% de nuestra riqueza. El 10% más rico capta casi el 40%.

En España mientras tanto, la gente se indigna porque vive una serie de medidas que golpean desigualmente a la sociedad de la que forman parte y que consideran de todos. La crisis financiera del 2008 no la están pagando quienes la produjeron. No. La pagan los casi 5 millones de parados, el 42% de los menores de 30 años sin trabajo, aquellos que ven mermados sus ingresos porque se aumentó el IVA, los que ven cómo la clase política es un espectáculo vergonzoso, no solo no ahorran en gastos superfluos, sino que producto de las últimas elecciones en ayuntamientos y Comunidades Autónomas, algunos de ellos han tenido la desfachatez de aumentar sus sueldos. La gente se indigna al ver como con la excusa de una crisis de los mercados, se recorta, más bien se mutila, un estado de bienestar que ha costado años construir.

Esto es un blog, no alcanzamos a entregar todas y cada una de las razones y antecedentes que a estas alturas parecen estar de más, para afirmar que como se grita en la calle en toda España, de seguir las cosas así, “se va a acabar la paz social”. Una paz que se ha construido a diferencia nuestra con más actores sentados a la mesa. Por ello, los llamados desde distintos sectores de nuestro país a mantener el diálogo y el respeto aparecen desfasados en el tiempo. En efecto, hemos tenido 21 años para lograr una sociedad más inclusiva, donde la educación que reciben los niños y jóvenes les permita la tan anhelada movilidad social, las casas y barrios donde habitan millones de chilenos y chilenas puedan ser lugares tranquilos donde vivir y crecer, una sociedad donde nuestros sueldos no sean tan brutalmente distintos. De alguna manera nuestra paz social también está en juego, no precisamente por las manifestaciones en la calle, sino por nuestra torpeza y miopía de no haber entendido desde todos los sectores, que de no tener un piso mínimo de dignidad y oportunidades que entregar a todos, sin excepciones, no lograremos nunca ser un solo país. 

Requerimos urgentemente profundizar nuestra gobernabilidad democrática, aquella que se caracteriza por un estado de derecho, donde desde los distintos intereses naturales de nuestra sociedad se llegue a consensos desde y para todos. Donde la igualdad este en el mismo plano que la libertad. 

Todo lo anterior debe plasmarse en un dialogo abierto. Lo suficientemente abierto como para discutir todos los temas que conciernen hoy a la sociedad chilena.  

En esa lógica de diálogo y sin tener que demostrar (eso espero) que en la base de los derechos de la sociedad está la necesidad de financiarlos y para ello existen los impuestos, me atrevo a preguntar si no existirá la idea “de derechos adquiridos”  al respecto, que impide una discusión profunda no solo de quien debe pagarlos y de qué manera, de las tasas y su progresividad sino también cómo lograr que esos impuestos sean eficientes, que efectivamente logren generar oportunidades para todos. Vamos, no nos engañemos, miremos las inalterables cifras de la distribución del ingreso e indicadores asociados: nuestro país requiere y puede tener un diálogo que permita a un renovado pacto social y fiscal que aborde la acuciante necesidad de reformas en áreas claves del bienestar.

Insisto en mi invitación inicial, miremos hacia nuestro sector, no al frente. Nos daremos cuenta con un par de brutales cifras (como que solo existe un 8% de colegios privados donde estudian nuestros hijos del 10% más rico) para entender que la pobreza si tiene una íntima relación con la desigualdad. 

Si nos miramos a nosotros mismos antes de lanzar la odiosa diatriba al que está en la acera contraria, estoy seguro que podremos decirnos a nosotros mismos y a nuestros cercanos, parafraseando a James Carville: es la desigualdad estúpido(s)!!. 

Es lo último que escribo desde España, país donde los efectos de la crisis están siendo repartidos de manera muy desigual. Chile no está en crisis, por el contario, por ello es un deber ineludible escuchar el fondo de las demandas ciudadanas. Mientras tanto no insistamos en pedir compostura, en resaltar solo los destrozos en la Alameda, en plantear con cierto descaro que esto antes no pasaba (me refiero a las declaraciones de ciertos dirigentes respecto a los gobiernos de la Concertación), para tratar de no asumir nuestra responsabilidad. Ella es de todos, pero se debe demandar con mayor fuerza a aquellos que hemos tenido la suerte de tener más oportunidades que nadie en el país. Como somos desiguales, aquellos que tenemos más, debemos dar más. Como apuntaba John Rawls: si la libertad no es para todos, esto es, si no es igual, no es libertad. 



Comments:

Tal como señalas, la anhelada movilidad social sólo será posible cuando todos tengan acceso a una buena educación, de calidad...Espero que sigamos marchando porque GANE la libertad.

Posted by Clau on July 07, 2011 at 11:45 AM CLT #

Totalmente de acuerdo. Es la desigualdad. Es el telón de fondo donde todo se estrella. Es lo que a diario podemos comprobar todos, y obviamente los estudiantes lo hacen.
El crecimiento real de Chile pertenece a una minoría. El resto se queda con "crecimiento" prestado y engañoso, que se llama crédito.
Los "negocios" son, en su mayoría, engaños. El grande se come al chico, en una depredación atroz que sólo mira el lucro personal.
La crisis de la educación es, en realidad, una crisis moral.

Posted by Karl Ruze on July 07, 2011 at 01:30 PM CLT #

Hay que hablar de desigualdad sin tapujos.
El umbral de pobreza en Chile es de 5 US$/ día y 14% de chilenos están por debajo
En los paises de la OCDE, a la que Chile pertenece, se mide la desigualdad y son pobres los que tienen menos de 40-50% de la renta media disponible. En España el umbral de pobreza es de 32US$/día para su canasta de necesidades, y un 20 % de españoles está por debajo,.
¿Cuántos pobres habría en Chile con el criterio de la OCDE, es decir con menos de unos 16US$/día?
Emilio

Posted by Emilio on July 15, 2011 at 10:05 AM CLT #

Aja! Asi que si es cierto que volviste mas indignado.

Posted by Manuel on July 18, 2011 at 12:20 PM CLT #

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