El lucro y el pariente pobre
Sep. 09 , 2011
A medida que pasan los días en el desarrollo del conflicto estudiantil, los chilenos y chilenas vamos conociendo poco a poco las posturas tanto del gobierno como de la oposición respecto a ciertos puntos en debate. Así, en relación a la posibilidad de lucrar con la educación escolar, el miércoles 30 de agosto y con ocasión de la discusión en la Comisión de Educación del Senado del Proyecto de Ley que busca eliminar el aporte de recursos públicos en establecimientos educacionales, el Ministro de Educación defendió la existencia de entidades con fines de lucro. Por su parte, algunas ex ministras de Educación de la Concertación también han apoyado el lucro en los establecimientos educacionales. Los argumentos en general apuntan a la tasa de matrícula en estos establecimientos y a la necesidad de contar con privados que puedan emprender, arriesgando capital y ampliando la libertad para elegir los establecimientos donde los padres y apoderados puedan llevar a sus hijos e hijas. Por último, se plantea que el lucro está presente en casi toda la provisión de bienes que entrega el Estado (salud, vivienda, etc).
Después de la reunión entre el Presidente de la República, el Ministro de Educación y los dirigentes estudiantiles, nos hemos enterado que el principal punto de conflicto entre las partes, es precisamente el lucro en la educación…escolar por cierto. Ya que nadie entiende mucho por qué, quienes lo defienden, no lo defienden en la educación terciaria. ¿Por qué el lucro es útil según algunos, en la educación escolar y no en la superior? Esta pregunta corresponde hacerla especialmente al columnista de este medio señor Rolf Lüders, quien en su último artículo se explica a sí mismo que negar el lucro solo tendría razones ideológicas. Si es así, sería bueno saber a qué ideología se refiere.
En este contexto de definiciones es pertinente recordar que la educación es un derecho fundamental que refiere a las condiciones de autonomía de todas las personas. En ese sentido, la educación es un proceso y no la entrega puntual de un bien como se pretende comparar a veces erróneamente.
La educación constituye un pilar del desarrollo social y humano, una capacidad esencial que permite movilizar recursos y generar bienestar para sí mismo y para la sociedad en su conjunto. Ello, al favorecer la generación de proyectos propios y autónomos, y una interacción adecuada con el medio. Por lo mismo, recae sobre la educación un conjunto de aspiraciones sociales relacionadas con la capacidad de democratización, equidad y progreso de nuestras sociedades. Y a la vez, con su valoración como el principal factor de movilidad social y de acceso a bienestar, dado el rol sinérgico que juega en diversas áreas de la vida de las personas, como la salud, el trabajo y la participación social.
Este fin último de la educación, es lo que no logramos entregar como país ya que en definitiva se distribuye y adquiere desigualmente, ello en función de las condiciones socioeconómicas de la población y del lugar de residencia. Por ello es tan relevante proponer modelos alternativos a los que nos empeñamos porfiadamente en llamar educación pública, en circunstancias que con suerte tenemos un modelo donde el Estado entrega poco más que recursos a través de subvenciones. Llevamos 30 años en ello. Y los resultados están a la vista: no hemos logrado de manera equitativa los fines que nos hemos propuesto. En este escenario, pocos, muy pocos, miran al vértice más débil de la estructura de oportunidades que tenemos como sociedad. La empresa y el Estado son fuertes en su quehacer. La sociedad civil desde hace tiempo en cambio, no solo se ha debilitado sino que se ha invisibilizado y en definitiva, despreciado su rol. En el tema que nos ocupa: ¿por qué no se plantea el fortalecimiento de los emprendimientos sociales de diversos sectores que quieren participar concertadamente con el Estado en la misión de entregar educación? ¿Por qué insistir que los emprendimientos solo pueden tener fines de lucro? En Europa, Estados Unidos y parte de Asia, se fomenta la asociatividad a través de instituciones sin fines de lucro, pero con utilidades (por favor, no nos confundamos), para que asuman la gran misión de educar. Entre esas instituciones se encuentran Cooperativas de Trabajo, instituciones religiosas, profesores asociados, asociaciones de padres y apoderados (colegios de elite como The Grange, funcionan así).
Sin duda que vivimos hace tiempo una tensión entre lo que corresponde hacer al Estado y que se hace desde el sector privado. Hasta aquí a nadie se le ha ocurrido privatizar Carabineros, entre otras razones porque el monopolio de la fuerza corresponde al Estado. En el caso de la educación, por los elevados fines éticos que persigue y por la experiencia de 30 años, la educación escolar debiera mantenerse fuera del mercado, al menos aquella que es financiada con recursos fiscales. Ya es hora de confiar en la propia sociedad. Esa confianza, debiera manifestarse en medidas concretas.





Es por eso que los jóvenes han salido a la calle. Cuando es mercancía los pobres y los de menos recursos solo pueden acceder a la educación de menor calidad, y la desigualdad permanece en esos grupos sociales
Lo que están haciendo los jóvenes es luchar contra la desigualdad Lo mismo pasa con la salud: , la mejor para los ricos y la peor o ninguna para los pobres
Por eso Chile es uno de los países más desiguales del mundo
Posted by Emilio Pemjean on September 08, 2011 at 04:30 PM CLT #
Posted by Ricardo Mercado Aced on September 09, 2011 at 07:27 AM CLT #
Rara la columna: no se hace cargo de la calidad.
Es cosa de ver los resultados; prohibír el lucro perjudica a la calidad, que debería ser el objetivo.
Pero el columnista tiene otros intereses.
Posted by Roberto Gómez on September 09, 2011 at 10:16 AM CLT #
Posted by José Navarro on September 09, 2011 at 10:17 AM CLT #
Gracia.
Posted by Carlos on September 09, 2011 at 10:37 AM CLT #
Si te enseño algo, tu sabes eso y yo sigo sabiendo lo que te enseñe. Por lo tanto, la educación NO es un bien de consumo, por que el producto no desaparece por parte de quien lo entrega.
El lucro hace que instituciones se preocupen por tener alumnos en grandes cantidades y no les importa si aprenden o no... solo le importa el dinero
Posted by gato on September 09, 2011 at 10:43 AM CLT #
Posted by jota efe on September 09, 2011 at 10:58 AM CLT #
Posted by edmundo on September 09, 2011 at 11:35 AM CLT #
Difícilmente podría ocurrir eso debido a que el giro de esas empresas no es la educación sino el retail y los servicios bancarios con lo cual usted demuestra un prejuicio al meter en el mismo saco a todas las empresas privadas. No todas practican la usura amigo edmundo.
Posted by José Navarro on September 09, 2011 at 12:24 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 09, 2011 at 12:32 PM CLT #
Posted by Antonio on September 09, 2011 at 01:18 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 09, 2011 at 01:34 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 09, 2011 at 01:57 PM CLT #
Posted by edmundo on September 09, 2011 at 04:09 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 09, 2011 at 05:17 PM CLT #
Posted by Manuel on September 11, 2011 at 04:43 PM CLT #
De acuerdo al informe, Chile es el miembro del organismo en el que tiene más peso relativo la financiación privada en la educación primaria y secundaria, y aquel en que es menor la inclusión socio-económica de los alumnos al interior de un mismo colegio.
El estudio precisa que el grado de inclusión de las variaciones socioeconómicas dentro de una escuela se sitúa en Chile en menos del 50%. Ese mismo indicador alcanza en el conjunto de la organización la media de 74,8% y llega a superar el 89% en Finlandia y Noruega…”
EMOL, 13/09/2011
Posted by edmundo on September 13, 2011 at 02:22 PM CLT #