Decisión Ciudadana
Jun. 15 , 2011
En este mismo blog, abordamos la necesidad urgente de entregar mayor gobernabilidad a Chile. Señalamos que uno de los principales desafíos de nuestro país está en ampliar la base de participación de la sociedad civil de manera de ampliar las formas del ejercicio político y social.
Mencionamos cómo en el mundo, las revueltas civiles y manifestaciones pacíficas son un espejo de esta necesidad. Lo demuestra también el vergonzoso espectáculo que hoy están brindando acá en España, los dos principales partidos políticos del país. Después de un triunfo arrollador en las urnas, el Partido Popular ha comenzado a tomar las riendas de las Comunidades Autonómicas. Por su parte el Partido Socialista Obrero Español comienza a despedirse del poder… en las comunidades. Hasta aquí sería un relato normal. Sin embargo, las acusaciones de ambas colectividades respecto a las irregularidades del PSOE por un lado y de la agresividad y política del PP, por otro, han hecho de este ejercicio natural en toda democracia, algo un tanto bochornoso. Bochornoso, porque más allá de las acusaciones cruzadas, plagadas de un muy bajo tono, esto afecta aún más a una alicaída democracia española que los ciudadanos y ciudadanas tratan de recuperar. Si, de recuperar para ellos.
Pero como no todo puede ser crítica y diagnóstico, los “indignados”, del llamado 15M, junto con retirarse este fin de semana de la Puerta del Sol organizan por toda España, asambleas en las plazas con el fin de preguntarle a la gente qué quiere. Preguntan por sus preocupaciones centrales y cómo desean abordarlas. Van surgiendo ideas tan interesantes como instalar al igual que en algunas ciudades de la región de América Latina, mecanismos de decisión ciudadana como los presupuestos participativos o plebiscitos comunales para decidir, de verdad, sobre sus problemas.
Ahora bien, cabe preguntarse, ¿es posible sostener una democracia de manera estable solo con estas prácticas? Claramente, no. Si la gente “de a pie” ve en estas alternativas las únicas vías de participación, es simplemente porque alguien no está haciendo su trabajo y si lo hace, lo está haciendo muy mal.
España, hasta hace poco modelo de integración, está sufriendo síntomas de disminución de la cohesión social y desapego a las instituciones democráticas representativas. Y eso no es bueno para nadie. El connotado escritor uruguayo Eduardo Galeano, entrevistado sobre su parecer de las protestas, señalaba con asombro, el parecido que veía en la baja participación electoral española…y chilena. Ponía Galeano el acento en la abstención juvenil. Si a ello sumamos que precisamente quienes encabezan las manifestaciones de molestia a ambos lados del Atlántico, son precisamente jóvenes, urge acercar la toma de decisiones de las cuestiones públicas a ellos y a la gente en su conjunto. Desde lo local a lo nacional. Para ello se requiere acá y allá, políticos e instituciones que den cuenta del sentir ciudadano y que guarden las formas y el fondo de su oficio de servicio público.
Quizá si uno de los desafíos mayores, como acostumbran a decir en algunos países del norte, sea encontrar el centro, antes que las crisis económicas y financieras inclinen la balanza hacia lugares poco deseables.





Los temas sociales, de educación, de energía o el que sea tendrá la marca de un Chile más plural en consecuencia, basado en la legitimidad. Ya nadie cuestionará el principio.
Posted by roberto cabrera on June 16, 2011 at 06:53 AM CLT #
Posted by BENJAMIN on June 16, 2011 at 08:41 AM CLT #
Posted by Ange on June 16, 2011 at 09:13 AM CLT #