África, libertad y derechos
May. 13 , 2011
Puestos en el fin del mundo, a veces no tenemos ojos más que para nuestros vecinos y en ocasiones, para los gigantes asiáticos y los países del norte.
Por ello, lo que más agradezco de haber sido invitado a terminar estudios de doctorado en España, ha sido la posibilidad de remirar el mundo, particularmente el continente africano, con ojos nuevos.
África, con 52 países y más de mil millones de habitantes se debate entre movimientos civiles que buscan mayor libertad en el norte (zona del Magreb) y, por otra parte, en el desafío de lograr mayor desarrollo, particularmente en el África subsahariana. Hay ejemplos dignos de destacar, como el de Sudáfrica que luego del apartheid, ha tenido una continuidad democrática ejemplar y ha logrado, con mucho esfuerzo, mejorar la calidad de vida de su población.
Quiero referirme a otro país de triste recuerdo: Uganda. Después de la brutal dictadura de Idi Amin Dada, el país ha avanzado a tropezones hacia mayores grados de libertad. En el camino han quedado miles de muertos producto de luchas fratricidas. Con todo, conviene llamar la atención en algo que no siempre se sabe: las tasas de pobreza, analfabetismo, y prevalencia del VIH eran en los años 90, dramáticas: el 70% de la población vivía con menos de 1 dólar al día, el 44% era analfabeta y cerca del 15% de la población estaba infectada por el VIH.
A partir de políticas sociales adecuadas, y de la acción conjunta de comunidad internacional, gobierno y la sociedad civil, en 2009 la tasa de pobreza bajó hasta el 29%, el analfabetismo cayó al 27% y la población que sufre el VIH ha disminuido al 6%.
Sin embargo, hay aspectos cruciales vinculados con la libertad y los derechos humanos que están hoy en jaque: se debate en el parlamento la pena de muerte para las personas homosexuales y penas de cárcel para aquellos ugandeses que practiquen esta “aberración” fuera de Uganda.
La pregunta que queda, ¿son los derechos humanos indivisibles? ¿Qué es más importante, la libertad o la igualdad? Creo que los chilenos debemos aprender con estos casos límite y de una vez por todas reconocer derechos a todos quienes desean ciertas seguridades jurídicas en su vida.




