Sodio y potasio en busca del equilibrio
Jun. 22 , 2009
Siendo los riñones diseñados para conservar sodio y excretar potasio, de acuerdo a las necesidades impuestas por la alimentación ancestral, rica en potasio y pobre en sodio en una relación mayor de 10, podemos comprender su incapacidad para enfrentar la inversión de estos elementos en la alimentación moderna.
La respuesta lógica , respaldada por toda la información existente, es propiciar “una vuelta al pasado” que permita atenuar los los efectos dañinos inducios por la alimentación actual, que tienen un fuerte impacto en enfermedades cardiovasculares, osteoarticulares y neoplásicas.
Es sorprendente la falta absoluta de reacción de Latinoamérica a la recomendación de la OMS del año 2006, que solicitaba una progresiva reducción del cloruro de sodio, procurando alcanzar niveles de ingesta diaria cercana a 6 gramos.
La evidencias de estudios epidemiológicos, experimentales en animales y humanos demuestran categóricamente el beneficio de dicha medida , la que optimiza su protección cuando se logra un incremento de la ingesta de potasio , a niveles semejantes o superiores .
Experiencias internacionales de Europa , Norteamérica , Japón ,y Nueva Zelandia, permiten respaldar absolutamente la puesta en marcha de estrategias poblacionales que logren modificar la situación actual que muestra una ingesta habitual de 12 gr de cloruro de sodio con un aporte de sales de potasio inferiores a los 3-4 gramos .
Resulta de gran eficacia la reducción precoz de cloruro de sodio, desde los primeros meses de vida, teniendo -probablemente- un poderoso efecto protector y preventivo del desarrollo posterior de hipertensión arterial . El beneficio del logro de un equilibrio en el aporte de sodio y potasio se proyecta a toda la población permitiendo en el caso de los hipertensos arteriales una potencial reducción en la necesidad de fármacos antihipertensivos.
Deseo destacar que la ingesta habitual (sobre 9 gr ) determina independientemente del aumento de la presión arterial una remodelación del músculo cardíaco, un mayor riesgo de infarto al corazón, un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, mayor peligro de accidentes vasculares cerebrales (AVC), mayor riesgo de gastritis, de cáncer gástrico y de osteoporosis .
Como contrapartida es interesante recordar los efectos beneficiosos del potasio: Acción antihipertensiva, eliminador de sodio, reducción de accidentes vasculares cerebrales, reducción de excreción urinaria de calcio ,
El consumo abundante de frutas (a lo menos 3 al día) y abundantes verduras son altamente recomendables. Recordemos que los alimentos procesados son muy ricos en cloruro de sodio, realidad generalmente no considerada al prescribir una dieta pobre en sodio.
El cambio de hábitos es una tarea muy compleja. La educación masiva y persistente debe iniciarse ahora mismo.
En nuestros países las medidas preventivas no tienen la relevancia que merecen, a pesar de su gran y positiva costo efectividad.
Los invito a moderar el uso del salero y el consumo del pan, probablemente uno de los alimentos habituales que más aporta sal en nuestra dieta.




Gracias...
Posted by Carolina on June 22, 2009 at 01:39 PM CLT #
gracias
Posted by rosana on June 22, 2009 at 06:32 PM CLT #
Posted by Guillermo on June 23, 2009 at 01:15 AM CLT #
Posted by Jorge P on June 25, 2009 at 06:55 PM CLT #
Tu consulta me parece muy interesante. En realidad los alimentos preservados contienen mucha sal, debemos evitar los alimentos preservados y recordar que cada pan tiene aprox 2gr de Nacl (cloruro de Sodio). Una media práctica es el uso de una tapa de lápiz bic que contiene 2 gr de NaCl (Sal). Espero haber contestado tu inquietud, cordialmente.
Posted by Dr Luis H Zárate on June 28, 2009 at 05:44 PM CLT #
Muchas gracias por su respuesta, ya que responde perfectamente mi inquietud.
Me sorprendió el dato que ud. entrega sobre la cantidad de sal en un pan, más aun considerando la importancia que tiene en la dieta de los chilenos.
Nuevamente, muchas gracias.
Posted by Guillermo on July 05, 2009 at 04:41 AM CLT #