Sanción de Borghi: Faltó rayar la cancha
Nov. 10 , 2011
La sanción de Claudio Borghi es ejemplificadora. Sirve para ponerles término a los rumores que, según el propio técnico, nunca pudo confirmar. Pero en la noche del martes, los jugadores no sólo no llegaron a la hora señalada al lugar indicado, sino que aparecieron más tarde y "no estaban en condiciones ni siquiera para defenderse", como explicó el entrenador.
Aunque la pregunta surge sola: ¿Cómo los jugadores llegaron a superar estas fronteras al estilo "Canitrot"? Claramente, porque nadie les puso anteriormente un límite. Porque no es la primera vez que los rumores de indisciplina circulan alrededor de Pinto Durán. Primero, con la denuncia de El Mercurio sobre el desayuno "alegre" de Jorge Valdivia y Jean Beausejour en el Tavelli, posterior a la última noche libre antes de quedar concentrados para el debut en las Eliminatorias.
Y está bien que el DT no se guíe sólo por rumores, pero en lugar de pedir investigación podría haber investigado él y no llegar a este punto.
"Esto no pasaba antes con Bielsa", es la frase más escuchada en la jornada de ayer. Y, sin escudarse en el vestido de "viuda", esas palabras son ciertas. Porque en cuatro años del rosarino a cargo de la Selección nunca pasó algo similar. Borghi sostiene, en su continua necesidad de compararse con su antecesor, que en el ciclo de Bielsa "también pasaron cosas, pero no voy a sapear a nadie". Eso lo dijo el lunes. Si el DT sabía que hubo actos que no se correspondían con la conducta, los debería haber denunciado.
No puede venir con esa historia de que no le gusta "sapear", porque ayer lo hizo al dejar en evidencia a cinco futbolistas. Ahora lo tenían merecido, pero nadie les había rayado la cancha y ellos lo aprovecharon. Mientras más elogiaba a Valdivia, más cómodo se sentía el "Mago" (a esta altura, un caso perdido).
Habrá que ver cómo le responde el plantel. Los jugadores lo apoyan mientras los resultados acompañen. El lo sabe mejor que nadie.
Su golpe de timón no sólo sirvió para desafectar a cinco, sino también para cuidar su espalda. Un claro gesto de autoayuda.
La sanción de Claudio Borghi es ejemplificadora. Sirve para ponerles término a los rumores que, según el propio técnico, nunca pudo confirmar. Pero en la noche del martes, los jugadores no sólo no llegaron a la hora señalada al lugar indicado, sino que aparecieron más tarde y "no estaban en condiciones ni siquiera para defenderse", como explicó el entrenador...




