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Sandro de América: "el gitano" encantador
01.06.2010 | 5 Comments
La servilleta daba vueltas por ahí. Algunas veces, cuando removíamos cosas en los cajones de viejo, la servilleta se deslizaba por ahí y nadie le prestaba atención. La firma era bonita pero la letra no tanto y yo no entendía qué diablos decía: tal vez algo con amor o con cariño, no lo sé. Una vez se la mostré a mi mamá y le pregunté qué era y ella me dijo que dejara quieto eso, que era un autógrafo de Sandro.
"¿Y quién diablos es Sandro?", siempre me pregunté. Sabía que a mi mamá le gustaba. Sabía que a las mamás de mis amigas del colegio les gustaba. Sé que a las mamás de muchos de mis amigos les gusta. Viví en Argentina y, por supuesto, fue inevitable entender cuánto le quieren allá. Sus admiradoras se conglomeraban a la salida de su casa en Banfield, le cantaban por su cumpleaños o bien hacían oraciones por su salud.
Hace un tiempo, cuando recién me instalaba en Santiago y no tenía televisión por cable, un canal local presentó durante los fines de semana las películas de Sandro. Ahí lo vine a conocer bien, porque de puro aburrimiento me entretenía viendo sus películas. El hombre
de ojos y voz encantadores siempre protagonizaba historias en las que generalmente se llamaba Roberto, se enamoraba de una muchacha bonita, vivían un romance, sufrían como locos, cantaban mucho y finalmente terminaban felices. Los argumentos de las películas que protagonizó siempre me parecieron repetidos y aburridos, pero confieso que me gustaba verlas porque él cantaba y me gustaba como cantaba y como se movía, lo que, según tengo entendido, fue muy polémico en su momento: ¿cómo tenía la osadía de mover así la pelvis, ah? Sí, es verdad, quería ser un Elvis latinoamericano. Imitaba sus pasos, su forma de vestir, sus ademanes, pero también tenía un estilo propio, ese "algo" que al final termina definiendo a un cantante y lo hace "diferente", tal vez "único", cualidades que se requieren para sobresalir, para tener un público masivo que cae rendido.
Nunca me cayeron bien esos cantantes que arrastran masas enfurecidas de chiquillas gritonas que lloran y prácticamente mueren por el ídolo. Me parecían todos unos poseros. Y ellas unas ridículas. Y cada vez que digo esto mi mamá me recuerda el "encanto" de Sandro y me dice que lo piense un poco antes de criticar. Me dice que en el caso de Sandro, esa voz sola no lo es todo, tampoco que fuera guapísimo: también cuentan esos detalles de sus presentaciones (los mismos de sus intervenciones musicales en las películas que protagonizaba), esos movimientos sobreexaltados, tanto para las canciones movidas como para las lentas. Uno de los pioneros del modelo de cantante "playboy", rompecorazones y galán, pero con un tremendo vozarrón. "Todo un Ricky Martin de los setentas, Laurita", me decía esta mañana un amigo periodista residente en Argentina.
Debo confesar que me llegué a sentir un poco avergonzada de las veces que imité a Sandro, burlándome, cuando cantaba temas como 'Rosa, rosa'. Es un poco de altanería bromear con los ídolos populares de otras épocas, como Sandro, que sin embargo lograron cierta vigencia y que, bien visto, hasta poseían más carisma que los de hoy.
Ayer, cuando se anunció su fallecimiento, recordé la servilleta y le pregunté a mi mamá si no se vino de pronto enredada en la mudanza, pero ella me garantizó que no, que sólo le quedaba de Sandro el recuerdo del muchacho guapo que cantaba en un concierto más bien exclusivo, ese muchacho de pelo negrísimo y brillante, de ojos profundos, de coquetería infinita, quien con una voz encantadora y festiva aseguraba que "no quiero que me lloren cuando me vaya a la eternidad / quiero que me recuerden como a la misma felicidad" y firmaba autógrafos en las servilletas, con mucha amabilidad.
Publicado también en 6Columnas




Posted by Sandro on January 06, 2010 at 08:26 AM CLST #
Mi cercanía con él fue tardía, creo yo. pero el tipo es un rockstar a todas luces. Así que merece líneas, tinta, tecleos y todo lo que sea preciso para el recuerdo de una leyenda.
Posted by Franco Ferreira on January 06, 2010 at 09:51 AM CLST #
Posted by LUIS (VIdeo AQUI) on January 06, 2010 at 11:56 PM CLST #
Conversamos, nos reimos puesto que siempre esta jugando, almorzamos juntos, en show fue un exito, durante la cerebracion bajo a beber y a comer con todos los tecnicos y dejo esperando a periodista y los militares de la dictadura con sus familias que esperaban.
Posted by Luis Guajardo on January 07, 2010 at 03:17 PM CLST #
Posted by edgar martiarena on January 07, 2010 at 10:06 PM CLST #