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Raymond Radiguet: los chicos también escriben clásicos
10.02.2009 | 7 Comments
Detrás de la menuda figura de un joven de tan solo dieciséis años, se esconde un amante apasionado, un niño irresponsable, pero también un hombre temerario, un rebelde, un irrespetuoso absoluto de las normas sociales y el protagonista de El diablo en el cuerpo (Le diable au corps) de Raymond Radiguet, quien la escribió la grosera edad de diecinueve años.
El diablo en el cuerpo es la historia de un muchacho de dieciséis años que se enamora de su amiga Marthe de dieciocho. La relación de ambos sería mal vista por la sociedad pero curiosamente es cuando Marthe se casa que ambos comienzan seriamente su romance, aprovechando las prolongadas ausencias de Jacques, el marido de Marthe, quien se encuentra batallando en la guerra. Esta ficción tiene sin embargo su plano en lo real, puesto que está basada en la vivencia personal de Radiguet quien a los quince años sostuvo una relación sentimental con Alice un par de años mayor que él y casada con un soldado. Esta relación lo marcó profundamente y por tanto la modificó brevemente para darle tintes más dramático hasta convertirla en esta novela, hoy considerada un clásico de la literatura.
Los niños también juegan a ser adultos y es así como el protagonista y Marthe, juegan a llevar una vida de amantes y se dedican a
explorar esa aparentemente inagotable tierra compuesta por el ardiente deseo sexual y el romanticismo puro. Sus dudas e inseguridades son las de cualquier pareja en situación de adulterio. A pesar de que el protagonista no es del todo ese niño inmaduro que se enfrenta de un día para otro a la vida de un adulto, en sus mismas – brillantes – palabras, reconoce de entrada al lector que “tuve que comportarme como un niño en una aventura en la que incluso un hombre se hubiera sentido incómodo”
La prosa de Radiguet se mueve entre lo cándido y lo apasionado, sin caer en romanticismos empalagosos y cuidando de deslizar con fuerza y lucidez ideas que dibujan al lector un retrato preciso de la época en que se inscribe la historia (Primera Guerra Mundial) y de la posición de su protagonista frente a la misma, posición que por cierto plasma en el primer párrafo de la obra con una finísima ironía: “Que los que están enfrentados conmigo se hagan una idea de lo que significó la guerra para muchos muchachos: cuatro años seguidos de vacaciones”.
Tanto como el protagonista de su obra, Radiguet es también todo un personaje, una suerte de niño rebelde y talentosísimo, nacido en 1903. Dejó los estudios a la edad de quince, pero pronto comenzó a codearse en los círculos de importantes intelectuales de la época, hasta que Jean Cocteau, admirado de su prosa y su poesía, lo acogió como su protegido artístico. Radiguet se convirtió entonces en un talento precoz y sus primeros artículos fueron publicados en la vanguardista revista que Cocteau fundó. Como el arte llama al arte, Radiguet fue, además, retratado por pintores como Picasso y Modigliani. Como corta fue su vida, son pocas también sus obras, y además de El diablo en el cuerpo, alcanzó a publicar otros dos poemarios y una novela más.
El diablo en el cuerpo es además de la prueba fehaciente de su talento precoz, también un poco su testamento, uno por lo demás muy honesto consigo mismo, si tenemos en cuenta que Radiguet murió en 1923, con tan sólo veinte años, y dejándonos estas lineas casi al final de su novela: "Mi corazón tenía una edad en que todavía no se piensa en el porvenir".
Publicado originalmente en 6Columnas.com




Posted by frankloydsf on October 02, 2009 at 01:25 PM CLT #
Posted by frankloydsf on October 02, 2009 at 01:27 PM CLT #
Sobre el tema = hace un tiempo lei en la tercera una columa sobre como muchos de los grandes avances de la ciencia eran ideados enlajuventud(sub25)y demostrados posteriormente, creo que los jovenes tenemos una responsabilidad creativa importantisima, incluso en literatura.
Posted by Ignacio G. on October 02, 2009 at 02:14 PM CLT #
Posted by OPaula on October 02, 2009 at 05:41 PM CLT #
Luego, cuando leí que era "casi" autoniográfica lo supe: Radiguet era un genio, y quise tomar su camino, infructusamente.
Posted by Eliana Aranda on October 02, 2009 at 07:33 PM CLT #
Posted by Claudio on October 02, 2009 at 08:47 PM CLT #
Posted by frankloydsf on October 03, 2009 at 02:41 AM CLT #