Perfil Autor

Archivos Por Fecha

« febrero 2012
lunmarmiéjueviesábdom
  
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
    
       
Hoy


La patria y la tragedia

09.22.2009 | 14 Comments

A Marco Enríquez-Ominami le pareció en 2003 que ser chileno es “una tragedia” y lo dijo a viva voz; como es obvio, ese pecadillo se lo están cobrando con intereses sus opositores de contienda electoral. Pero vamos a dejar en paz a Marco, que, a fin de cuentas, ya le han dado mucho palo.

Hablemos mejor de ese fenómeno patriota de ser “orgullosamente (ponga aquí el nombre de su país de origen)”. Ciertamente debe ser muy bonito eso del arraigo, del amor desmedido por ese terruño en el que nacimos, quererlo  y adorarlo y bendecir “el cielo que me vio nacer”. Confieso, no sin cierta vergüenza, que yo no tengo nada de eso. Y, claro, mis compatriotas me lo reprochan y me hacen ver con encono que yo soy una colombiana descafeinada.

Hace casi siete años, cuando me convertí oficialmente en inmigrante y llegué a este bello país, enfrenté la cara fea de los chilenos: el racismo. Y sí, realmente los chilenos son muy egocéntricos y racistas. Son más egocéntricos que los bonaerenses y el racismo de la gente roza peligrosamente con el nacionalismo alemán de por aquellos años de la Segunda Guerra Mundial y lo digo porque muchos chilenos están convencidos, incluso, de que son mejor “raza”. Lo sé, además, por la experiencia propia: ser morena y tener un acento fácilmente confundible con el de una peruana no ha sido una buena carta de presentación en Chile y por ese detalle estuve a punto de perder trabajos, de ganarme el odio eterno de señoras emperifolladas o de disgustar a los clientes de mi primer trabajo estable.

Los mismos chilenos reconocen que han desarrollado una especie  de “racismo dirigido” hacia los peruanos. Y no sé si ustedes se han fijado, pero en el Festival Internacional de la canción de Viña del Mar a los pobres concursantes argentinos les llegan unas pifias gratuitas y yo no quisiera estar en sus zapatos, porque realmente hay que tener valor para enfrentarse a un público que te pifia de entrada y sin haber cantado y sólo porque eres argentino.

Sin embargo, aun cuando he tenido que soportar que me digan en mi cara que yo soy un “estorbo para la sociedad”, aun cuando en momentos de furia más de dos chilenos de distinta posición socioeconómica y política me han gritado que yo vine a “robarle al chileno de bien su trabajo”, aun cuando muchas veces me han preguntado por la fecha gloriosa en que me voy a devolver, aun así, yo adoro a este país y adoro a quienes lo habitan. Y durante mucho tiempo ser colombiana debió ser realmente una tragedia para mi: el sólo hecho de que en extranjería le pidan solamente a los colombianos certificado de antecedentes judiciales emitido directamente en Colombia ya es una seña de lo que somos para las autoridades acá: narcotraficantes o guerrilleros. Y aún así…

Y muchos colombianos y peruanos y ecuatorianos (sobre todo cuando debía hacer mi peregrinaje frecuente a Extranjería) me preguntaban “cómo diablos” (así mismo “cómo diablos”) me acostumbraba a este país y como podía querer a personas tan “frías”, “distantes” y “engreídas” como los chilenos. Yo creo que eso tiene que ver precisamente con lo que yo me sentí acá desde que llegué: un invitado que se debe ganar el derecho del buen trato de su anfitrión. Entonces, en lugar de pensar y hablar mal de los chilenos y de su forma de ser, mejor me dediqué prontamente a hacer el mérito para ganarme su cariño, aceptación y buen trato. No fue para nada fácil, al contrario.

Pero lo conseguí.

Yo tuve carta de expulsión dos años después de haber llegado. Con un pie afuera, vino a mi rescate un chileno, quien casi sin conocerme, o mejor dicho, sin conocerme, me contrató como exige la ley chilena, arriesgándose a que yo hiciera efectivas las cláusulas especiales de dicho contrato, es decir, a que lo engañara vilmente. En mis primeros inviernos, fueron chilenos amorosos quienes se preocuparon de que no pasara frío y cuando lloraba mucho porque extrañaba el calor de mi casa y a mis abuelos fueron unos chilenos de buen  corazón quienes se preocuparon de que no la pasara tan mal.

Y cuando mis abuelos se murieron en Colombia y yo no pude ir a sus respectivos funerales mi jefe chileno me ofreció espontáneamente que no fuera a trabajar por una semana para que “viviera mi duelo”.

Ser (ponga acá su nacionalidad) no es una tragedia ni dice nada de las personas. Es simplemente la etiqueta con la que justificamos ciertos odios y el pretexto para abanderamientos patrióticos; esa marca con la que uno anda a cuestas, por accidente y así poder darle motivos a las aduanas para joderle a uno la vida y revolcarle las valijas.

Confieso que desde que me acostumbré a este país, a sus habitantes y a sus cosas, buenas y malas, me desarraigué por completo y pasé a ser una “sin tierra”. Luego, cuando tuve que ser inmigrante por segunda vez en Argentina, ya pasé del desarraigo para ser casi una apátrida. Ahora, cuando un chileno me pregunta de dónde soy y yo le digo “adivina”, me contestan cosas como “cubana”, “mexicana”, “peruana”, “ecuatoriana”. Cuando un colombiano me escucha, dice que  soy “extranjera”, a secas,  y cuando los argentinos intentaban adivinar mi nacionalidad, no dudaban en decir que era chilena.

Soñadora como soy, prefiero hacerle caso a una de las personas que más quiero en este mundo que me dijo en cierta ocasión: “Tranquila. El mundo será de los desarraigados”.

 

Publicado originalmente en Blogopolis

« Dos señoras en el... | Main | Galería »

Comments:

Qué lindo texto, y qué generoso de tu parte compartir con nosotros estas experiencias. Me alegro que no te dejaras abatir por esa fracción de personas que malentienden el concepto de patriotismo, confundiéndolo con un nacionalismo enfermizo y sin sentido. Creo que posturas de ese tipo están únicamente basadas en ignorancia, no de esa que se quita con escuela, sino de la que se quita con experiencias.
Saludos.

Posted by Christian B on September 22, 2009 at 02:55 PM CLT #

interesante, muy interesante, la mayoria de las cosas que he oido de los chilenos, son cosas buenas, alguna vez me dijerob que eran excesivamente nacionalistas, confirmo aca. parece una sociedad de extremos o contrastes altos. creo que uno no se gana a nadie, uno es lo que es, y al que le guste bien y al que no... eso de ganarse a la gente es muy colombiano.

Posted by Angry Girl on September 22, 2009 at 03:29 PM CLT #

El afecto a nuestra tierra y gente es algo positivo, pero no tiene nada que ver con ese chauvinismo estupido de creerse superiores a los vecinos o esa bronca que hay a veces con Argentina, tampoco tiene que ver con esa exaltacion patriotera del futbol o el tenis promovidas por ciertos personajes como Bonvallet, tampoco tiene que ver con los trajes de huasos o el rodeo y todo eso hecho a gusto de la aristocracia rural....sigue

Posted by Marcelo G. on September 22, 2009 at 04:50 PM CLT #

tiene que ver con querernos, con respetar a nuestros hermanos mas humildes, con la solidaridad con ponernos en el lugar de todos y cada uno de nuestros compatriotas y de los amigos de otras tierras que han venido a Chile a vivir una vida mas digna , eso es el verdadero patriotismo

Posted by Marcelo G. on September 22, 2009 at 04:54 PM CLT #

Como dice Angry Girl, somos bien extremistas. Hace tiempo que nuestra canción que dice "Y verás como quieren en Chile, al amigo cuando es forastero", está medio coja en comparación a la realidad. Eso es ignoracia, Laura y miedo a lo desconocido, porque en estas épocas, aún es raro ver a alguien demasiado diferente al resto. Gracias por darnos la oportunidad. Además que creo que son más los "buenos" que los "malos". Sólo que los malos "suenan" más no más.

Posted by Chilena on September 22, 2009 at 05:10 PM CLT #

Me encantó tu relato y me identifico mucho con él. Nací en chile y he vivido toda mi vida en Argentina. Luego me fui a Barcelona por 3 años y hoy vivo en Suecia, entiendo lo que es ser desarraigado y sé lo que se siente ser visto como algo distinto y no siempre apreciado, pero debo decir que esta experiencia de vida me ha abierto la mente y el corazón y me ha enseñado que lo que define a una persona no es el color de su banderita. Gracias por recordarnoslo.
Saludos.

Posted by Astrid on September 23, 2009 at 03:53 AM CLT #

Que interesante artìculo, pero no solo en Chile son desconfiados con los extranjeros. Es una cualidad inherente al ser humano y quienes hemos vivido en el extranjero bien lo sabemos. He vivido gran parte de mi vida en Europa y muchas veces he experimentado la desconfianza a mi persona por el hecho de ser latina. Pero mas que hablar de racismo o intolerancia, podria afirmar que los seres humanos somos territorialistas, defendemos el lugar y nos sentimos duenos del suelo que nos vio nacer.

Posted by maritza vargas on September 23, 2009 at 08:44 AM CLT #

El racismo es universal. Lo he comprobado personalmente: viví por 6 años en Venezuela y no faltó uno que me recordó que era extranjera. Luego decidi emigrar nuevamente a un país habituado a los emigrantes como es el Canada. Y viviendo en Québec he perdido más de un empleo por ser latinoamericana y sobre todo por mi acento(hablo bien). Es complicado, pues existen los nacionalistas que amando su tierra ven en los extrajeros una amenaza. Pero, no son todos y la mayoría nos hacen la vida llavadera.

Posted by Emigrante on September 23, 2009 at 08:55 AM CLT #

Hola Laura, felicitaciones por tu artículo. Es realmente muy útil para el tema de los emigrantes. ¿Me autorizas a publicarlo en Pasaporte Colombiano? (pasaportecolombiano.wordpress).

Posted by Albeiro Rodas on September 23, 2009 at 09:19 AM CLT #

Comparto con Emigrante que el racismo es universal,y no tiene que ver con colores de piel más claros o cabellos rubios.En todo grupo étnico,aún de la piel más oscura,hay una cantidad de tarados que se cree superiores al resto por el solo hecho de ser diferentes.Tengo una amiga alemana,rubia y de ojos azules, que vive desde hace muchos años en Italia,y debe soportar el menosprecio y vacío de algunos vecinos y padres del colegio de su hija,sólo por ser extranjera.Es el alma humana, lamentablemente

Posted by Patricio on September 23, 2009 at 10:20 AM CLT #


Dama:Lo mas importante de todo es que usted esta en un pais donde se puede opinar en general.En Colombia tambien hay un racismo desatado, especialmente contra la gente afro de la costa norte.Se muy bien de esa enfermedad del racismo latinoamericano aunque muchos lo nieguen.Lo curioso es que has dicho algo que los chilenos no se atreven a decir...que Chile es un pais con muchos tintes racistas y se olvidan que tiene dos 5%,el uno de blancos y el otro de nativos "puros"pero la mayoria absoluta

Posted by Vicente A.Guzman on September 23, 2009 at 11:55 AM CLT #

hola laura,te felicito por tu árticulo, es muy importante saber tu experiencia como extranjera en nuestro pais, debemos aprender
a relacionarnos con nuestros hermanos latinos, sin mirar su piel.
Que estes bien chaoo

Posted by BERNARDO on September 24, 2009 at 06:47 PM CLT #

Hola Laura, que lindo tu artículo.. muchas de tus palabras las siento como mías, yo también soy de esos sin tierra, que andan errantes por el mundo..

ojalá que esos sures se vuelvan más calurosos.

Un saludo de las europas!

Posted by Camila Ponce on September 25, 2009 at 08:14 AM CLT #

Hola Laura,

Es una bella reflexión la que haces tu. No soy necesariamente una extranjera en Chile pero me defino como "brachilena" porque mis papás son chilenos pero yo nací y viví toda mi vida en Brasil. A mi me pasa mucho eso de no saber de dónde soy y me defino como alguién del mundo porque vivo viajando. Tu relato es lindo, ojalá te siga gustando esta pátria. Por lo menos yo fui muy bien recibida y querida desde siempre y si no es por la gente, el paisaje lo vale. =)

Posted by Carolina on September 26, 2009 at 06:31 PM CLT #

Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed