Los problemas del populismo penal
Aug. 27 , 2009
El populismo penal se ha instalado en el mundo como una forma práctica, rápida y directa de demostrar capacidad de acción gubernamental o legislativa frente al aumento de la inseguridad ciudadana. Dos elementos justifican esta situación: En primer lugar la percepción generalizada que la opinión pública pide castigo sin medir en las consecuencias de largo plazo de dichas iniciativas. El segundo elemento es la percepción que los cambios de mediado plazo tienen menor rédito político. Es así como proliferan propuestas de ley para aumentar los castigos, especialmente aquellos vinculados con el encarcelamiento, disminuir la edad de imputabilidad penal y entregar mayores capacidades de control a las instituciones policiales.
Chile no es una excepción en un marco dominado por la respuesta penal. De hecho la inflación de propuestas, cada vez más creativas, de castigos frente a hechos delictuales concretos tiene una respuesta evidente en el aumento sostenido de población encarcelada. Pero la inundación de leyes y castigos no necesariamente asegura que sean utilizados por los encargados de dictar justicia ya que las condiciones precarias del sistema carcelario funcionan como desincentivo.
Pero ¿cuáles son las consecuencias de estas iniciativas? En general no hay evidencia empírica que sustente que el aumento de los castigos o la aprobación de leyes castigadoras tengan impacto alguno sobre la delincuencia. Múltiples estudios realizados en los países desarrollados confirman que las consecuencias inmediatas son el aumento de la población encarcelada, una aglomeración de casos en la justicia y por ende mayor sensación de impunidad por parte de la ciudadanía. De esta forma, el remedio se torna en parte de una enfermedad marcada por la incomprensión política de las causas centrales de la delincuencia.
Adicionalmente, recientes estudios han demostrado que las bases del discurso populista son erróneas ya que si bien la opinión pública pide castigos y clama por mayor presencia del Estado frente a hechos de violencia, las causas sociales, económicas y culturales son ampliamente reconocidas. Dejando un importante espacio para fortalecer iniciativas de política preventiva y rehabilitadora que dista mucho de las soluciones populistas hoy en voga. Pero aún más, las iniciativas de mediano plazo que traen resultados generan apoyo sustantivo por parte de la ciudadanía.
La experiencia desarrollada en Chile permite afirmar que los tiempos del populismo punitivo han pasado, que se debe poner énfasis en la utilización inteligente de los instrumentos legales existentes, en las medidas de prevención y rehabilitación así como en una correcta y proactiva acción de las instituciones policiales. El ejecutivo debe fortalecer la eficiencia y eficacia de los programas en desarrollo, la racionalización del gasto y la continuación de la estrategia nacional de seguridad pública. El legislativo por su parte será más efectivo si avanza en una tarea fiscalizadora de las iniciativas en desarrollo y el ajuste de los procesos de reforma legal ya implementados. En un año electoral marcado por las ofertas debemos enfatizar las serias consecuencias que trae el populismo penal y sus limitados efectos sobre la criminalidad como problemática social.




Por otro lado no es argumento que el Estado no pueda asesinar, como señaló el Ministro de Justicia, el Estado entrena todos los días a 45.000 personas para asesinar en el caso de tener que enfrentar un conflicto bélico.
Le pena de muerte debe ser reinstaurada.
Posted by Mario Esquivel Lizondo on August 27, 2009 at 09:29 AM CLT #
Parece que los conservadores de ayer son más progresistas que la izquierda de hoy.
Mientras la gente reclama liderazgos claros y consecuentes, se impone la política del marketing y la rentabilidad inmediata. Los productos se venden pero la mala calidad tiene patas cortas. Muere la confianza.
Posted by Martin on August 27, 2009 at 09:52 AM CLT #
Es inutil discutir castigos más "potentes" como la pena de muerte si el sistema penal no los aplicará.
Y aunque así fuera, un delincuente arriesga la vida cada vez que delinque, ¿acaso piensan que ellos andan con código penal bajo el brazo para ver cuanto le podrían dar por el delito que cometerá?
No tengo una solución mágica, nadie la tiene... sólo trabajo, paciencia y metodología.
Posted by Marcelo. on August 27, 2009 at 10:39 AM CLT #
Posted by gonzalo on August 27, 2009 at 10:44 AM CLT #
Posted by M. SAAVEDRA on August 27, 2009 at 11:45 AM CLT #
Posted by espartaco on August 27, 2009 at 12:57 PM CLT #
Posted by Mauricio dcJ on August 27, 2009 at 09:26 PM CLT #
Posted by Carlos Anriquez on August 28, 2009 at 01:25 AM CLT #