La seguridad de las rejas
Oct. 06 , 2009
Las últimas semanas se ha generado un debate sobre la posibilidad de cerrar ciertos pasajes o calles con rejas que limiten el acceso a extraños a determinadas horas para de esta forma lograr mayores niveles de seguridad. A este debate que ha tenido a los alcaldes exigiendo mayores capacidades de decisión, ha sido ratificado por el Informe de Habitat 2009 que explicita que Santiago es una ciudad enrejada.
Pero Santiago no es única en este sentido. América Latina y sus principales ciudades evidencian un incremento sustancial del uso de rejas, cercos eléctricos y otro tipo de mecanismos para limitar la capacidad de ingreso a casas o condominios. En la mayoría de países esta situación se explica por incrementos complejos de la criminalidad, y la inexistencia de una fuerza pública capaz de resolver el problema y brindar seguridad a la población. En muchos casos, además de estas iniciativas, se suma la presencia de cámaras de televisión, guardias de seguridad e incluso guardias fuertemente armados para disuadir a los criminales.
Volviendo a Chile, el profesionalismo de las instituciones policiales no está en duda y en general los municipios han reforzado la presencia de seguridad con programas de vigilancia rutinaria en diversas comunas. Adicionalmente, las zonas más privilegiadas de la ciudad, e incluso las comunas de clase media, han crecido verticalmente (edificios que cuentan con sofisticados sistemas de seguridad) o horizontalmente en condominios que vienen con prediseños de espacios cerrados, rejas de ingreso y guardias que revisan los ingresos y salidas. Adicionalmente, muchos vecinos han optado por organizarse para cerrar sus pasajes y colocar rejas que limitan el ingreso de personas a la noche especialmente.
Esta tendencia es difícil de limitar. Sin duda la población se siente más segura con estos mecanismos de protección instalados en sus hogares. A pesar que la mayoría de estudios realizados en otros países demuestra que el cierre de calles no es un elemento que en el largo plazo aumente los niveles de seguridad, sin duda tiene un impacto en la percepción de los ciudadanos en el corto plazo.
Ahora bien hay tres puntos que son claves en esta discusión. En primer lugar los lugares invadidos por la delincuencia, con presencia de microtráfico y actos de violencia callejera deben tener una respuesta pública seria no centrada en la capacidad de los vecinos para colocar rejas ya sea en sus casas o calles. Algunos alcaldes han tratado de justificar la colocación de rejas para enfrentar este tipo delincuencia, situación que es por decir lo menos absurda. Si algún alcalde está en conocimiento de lugares específicos donde se vende droga, tiene que coordinar acciones con la policía y el ministerio público. Las rejas y otros elementos disuasivos sirven para evitar los llamados delitos de oportunidad, es decir aquellos donde altos niveles de violencia no son utilizados.
En segundo lugar, hay que ratificar la necesidad de descentralizar la toma de decisiones en temas tan claves como este que finalmente impacta en la calidad de vida de los ciudadanos. Si bien requerimos de un marco legal que permita actuar en el país con la misma fuerza, es clave dejar que sean los municipios aquellos que establezcan una relación directa con los vecinos para definir cuales son los mecanismos más apropiados para combatir y prevenir la delincuencia.
Finalmente, los acaldes no pueden convertirse en promotores de rejas como buena práctica ya que se convierte en una solución que no es posible de pagar para muchos que sufren de condiciones de precariedad en la ciudad y que mal administrada puede generar mayor inseguridad y problemas de convivencia. Encerrarnos, enrejarnos, tratar de no ver lo que pasa más allá de nuestros hogares claramente no solucionará el problema de la delincuencia, muy por el contrario aumenta la fragmentación, la estigmatización y la violencia que se usa en las relaciones sociales. Todo lo anterior sólo aumenta la inseguridad y potencialmente la violencia en la ciudad.




MUCHOS TITULOS tiene, pero le falta CALLE, arriende una casa en los morros con lo blanco un tiempo y despues escriba un ensayo "ENREJADA"
Posted by enrejado on October 06, 2009 at 10:10 AM CLT #
Posted by pelle on October 06, 2009 at 11:27 AM CLT #
Posted by Iván on October 06, 2009 at 12:05 PM CLT #
Malas politicas publicas copntra la delincuencia han generado que esta actividad ya se "profesionalice" y se llegue a extremos.
Posted by RODRIGO GONZALEZ FERNANDEZ on October 06, 2009 at 12:40 PM CLT #
En menos de 24 horas me van a entrar a robar, pero no importa, porque será en aras de "ver lo que pasa más allá de nuestros hogares y contrubuiré a reducir "la fragmentación, la estigmatización y la violencia que se usa en las relaciones sociales".
¿En qué mundo vive la Srta. Lucía?
Posted by Arrinconado on October 06, 2009 at 01:17 PM CLT #
Posted by Marcelo G. on October 06, 2009 at 01:20 PM CLT #
Posted by Mauricio carrasco Jara on October 06, 2009 at 02:05 PM CLT #
Posted by Lucia on October 06, 2009 at 03:42 PM CLT #
Posted by Danilo Jamasmie on October 06, 2009 at 03:59 PM CLT #
Lamentablemente esto es una competencia, quien tenga menores medidas de seguridad pierde, será esa casa la que sufra robos y asaltos.
La reja no soluciona el problema, sólo lo desplaza a otro lado. En la solución de fondo se necesita un gobierno con decisión a atacar el problema con prevención y sanciones efectivasconsiderando tanto los derechos de las víctimas como los de los delincuentes.
Posted by Alejandro on October 07, 2009 at 01:39 AM CLT #
Posted by Felix on October 07, 2009 at 02:08 PM CLT #
También le recomiendo otro aspecto de esto que escribí en mi blog http://puedeserque.blogspot.com/, especificamente en la entrada ¿Tenemos seguridad?.
Saludos.
Posted by 200.29.139.66 on October 21, 2009 at 11:46 AM CLST #