Los españoles y el canibalismo
Feb. 21 , 2009
En los últimos meses, España vive un festín con la publicación de varios libros sobre el canibalismo ajeno. Se habla casi exclusivamente de las ex colonias europeas, destacando, sin razón, al pueblo mapuche, entre otros, y queda en nebulosa su propia historia, que, como veremos, incluye la peor antropofagia. Luis Pancorbo, guionista de TVE, acaba de publicar El Banquete Humano. Una Historia Cultural del Canibalismo. Su libro mira para todos lados, y poco para Europa, pues la palabra canibalismo la crearon ellos para referirse a una antropofagia exclusiva de países remotos. El bilbaíno Guzmán Urrero Peña dice del libro: “Se entreveran las tesis doctorales sobre banquetes humanos entre guaraníes, mapuches o maoríes, y relatos sensacionalistas sobre el consumo de carne humana durante el Sitio de Leningrado.” Vemos que lo de Leningrado, en Europa, correspondería a “relatos sensacionalistas”, mientras que lo de los indígenas a “tesis doctorales”. Con este gastado truco, acusándolos de peligrosos caníbales, fue como se justificaron ayer los asesinatos masivos previos al pillaje.
Junto con obras recientes, se analizan y reproducen textos hispanos anteriores o de regiones hispanistas, con títulos elocuentes: Los Bárbaros. La Antropofagia en los Indios del Continente Americano, de Felipe González Ruiz; La Antropofagia y la Diversidad de Costumbres, Universidad de Los Andes (Colombia, 2008); El Canibalismo como Sistema Cultural, de P.R. Sanday.
La lista es larga. Algunos de estos textos podrían parecer sólo inexactos si no fueran racistas. Todos los pueblos, en etapas distintas de desarrollo, han practicado la antropofagia de manera ocasional o regular, por razones religiosas, necesidad extrema o confusos motivos culturales, y ella “se ha quedado de una forma residual en la frontera cultural del hombre y la bestia, como un tabú consistente, pero que se puede quebrar en cualquier momento”. El historiador cristiano Radulfus de Caen habla de los francos en las Cruzadas: “En Ma’arrat (Siria) los nuestros cocían a paganos adultos en las cacerolas, ensartaban a los niños en atizadores y se los comían asados”. España puede exhibir, sin orgullo, a veces sin memoria, muchos ejemplos semejantes. Dos de ellos deberían ahorrarle el trabajo de atravesar fronteras. Primero: el Cid Campeador, cuyos huesos reciben honores en la catedral de Burgos, fue responsable de la antropofagia masiva practicada durante su sangriento sitio a la ciudad de Valencia. Segundo: el texto jurídico más importante producido en Castilla, las Siete Partidas de Alfonso X, justifica, en caso extremo de hambre y de seguridad del castillo a cargo, que un padre pueda vender o empeñar a su hijo. ¡O comérselo! De ningún modo entregar el castillo sin permiso superior... Dice el texto: “Segund el fuero leal de España, seyendo el padre cercado en algun castillo que touisse de señor, si fuesse tan cuytado de fambre que non ouiesse al que comer, puede comer al fijo, sin mala estanza, ante que diesse el castillo sin mandado de su señor”.
Este cuerpo jurídico llegó a América con los Reyes Católicos y seguía vigente tan tarde como el siglo XIX. Fue reimpreso hasta 1855, versión con glosa del erudito Gregorio López, presidente del Consejo de Indias, primo político de nuestro conocido Francisco Pizarro.
Pancorbo, el autor de El Banquete Humano, debería leer lo que Gabriela Mistral escribió a los hispanófilos chilenos Armando Donoso y María Monvel en 1935, cuando ejercía como cónsul en Madrid, texto privado que le costaría el cargo. Define a los españoles como “pueblo en desprecio y odio de todos los demás pueblos”, lo cual le parecía evidente incluso en quienes podían parecer superiores al promedio, especialmente cuando se referían a los pueblos originarios de América. Con dolor, la Nobel chilena se refiere a la actitud de la elite peninsular frente a la población originaria de América. El médico y escritor Pío Baroja, dice, “insulta al indígena cada vez que puede”, y el propio Miguel de Unamuno “me ha dicho hace días que el indio americano debe desaparecer.”
Nadie puede sorprenderse, entonces, que 70 años después, al hablar de antropofagia, autores españoles tentados por lo pintoresco, sigan mirando al mundo con anteojeras, y así vean en casi todo hispanoamericano un desagradable sudaca, vocablo ya recogido por la Real Academia Española. Nadie puede sorprenderse, tampoco, que en los aeropuertos sean hostilizados los turistas sudamericanos –chilenos incluidos—, y que en estos días la policía española vigile de madrugada en las estaciones de Metro para expulsar a los indocumentados que se trasladan a su lugar de trabajo. Todo esto después que los países hispanoamericanos han recibido con generosidad a los inmigrantes españoles que en épocas pasadas y recientes no tenían opción de sobrevivir dignamente en su patria, y que los capitales españoles se instalaran masivamente en nuestros países. Todos sabemos cómo se llama esto en el español más castizo, pero dejaremos al lector la opción de identificar la palabra más justa.
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Posted by 85.165.18.205 on February 22, 2009 at 01:39 PM CLST #
Posted by Asterix on February 22, 2009 at 07:47 PM CLST #
Posted by abraham ovalle ureta on February 22, 2009 at 08:06 PM CLST #
Lamentablemente, la poca cultura y educación de los "sudacas" facilita que los españoles se "hagan la América" una y otra vez y además nos menosprecien.
Analicemos la verdadera "conquista" de empresas españolas que llegaron a América a comprar barato y a poner condiciones "leoninas" para nosotros y demasiado "rentables" para ellos.
Veamos la cantidad de comentarios de su artículo versus los del fútbol o farándula.
El periodismo serio tiene la palabra.
Posted by Juan on February 22, 2009 at 08:11 PM CLST #
Posted by marco aurelio martinez fuentes on February 22, 2009 at 08:56 PM CLST #
Posted by David on February 22, 2009 at 09:10 PM CLST #
Posted by Oskar on February 22, 2009 at 09:14 PM CLST #
Posted by David on February 22, 2009 at 09:55 PM CLST #
Les molesto la palabra dialecto, porque para ellos los dialectos se aplican solo a los demas. Obviamente yo use la palabra con su que
Posted by fernando on February 22, 2009 at 10:16 PM CLST #
Posted by serenito on February 22, 2009 at 10:36 PM CLST #
Ademas olvidan su aporte a la humanidad con Franco y la Inquisición.
Posted by Guillermo on February 22, 2009 at 10:37 PM CLST #
Posted by Ricardo on February 23, 2009 at 12:27 AM CLST #
Posted by Jaime Becerra on February 23, 2009 at 01:21 AM CLST #
Posted by Jorge on February 23, 2009 at 04:43 AM CLST #
Posted by Guillermo Henríquez Alfaro on February 23, 2009 at 06:34 AM CLST #
Posted by pal on February 23, 2009 at 06:51 AM CLST #
Posted by José Antonio on February 23, 2009 at 06:52 AM CLST #
Posted by pal on February 23, 2009 at 07:22 AM CLST #
Posted by Jorge Soto Carcamo on February 23, 2009 at 08:16 AM CLST #
Posted by mauricio on February 23, 2009 at 09:08 AM CLST #
Posted by juan on February 23, 2009 at 09:09 AM CLST #
Debería parecer por lo menos, que tienen idea de lo que es un blog.
Ser o no ser, esa es la cuestión!
ps: ser columna no es malo tampoco... pero hay que decidirse. Lo digo en eneral, no solo por este blog (?)
Posted by pal on February 24, 2009 at 10:01 AM CLST #