0 Comments - 31 Mar, 2009 - por La Cuarta
"Aló, ¿don Marcelo Bielsa? Está a punto de ganarse un plasma de 42 pulgadas, para lo cual sólo me debe de darme su número de cuenta corriente junto a la clave secreta. Aprovecho de saludarlo porque usted juega a lo vío". Parece chiste, pero en cualquier momentos el técnico de la Roja, el Loco Bielsa, podría recibir un telefonazo chanta al estilo de las "Promotoras".
No es exageración, porque en estos momento, el ultrasecreto número personal del Chifli se encuentra en manos de los cumas que le robaron el celular a Luis Bonini, compadrurri del Loco y, por cosas de la life, también parte del cuerpo técnico de la Roja.
La sustracción del aparato de Bonini fue el broche de oro que cerró la recepción de la Roja en el aeropuerto de Pudahuel en la madrugada del lunes. Los héroes de Lima llegaron con retraso a Chilito y súper molidos.
Un poco menos de doscientos hinchas los esperaban para entregarle todo su tufo, perdón, aliento. Es que a las 04.00, el olor a botiquín reinaba por los pasillos del terminal aéreo.
Los jugosos apenas vieron a los jugadores, se les tiraron encima, cual alimañas nocturnas. Agarrones, fotos, empujones y hasta cachamales al Chupete Suazo fueron la tónica de la caótica bienvenida. La poli hizo lo posible por normalizar la sorround, pero el desborde superó todo lo esperado.
La alegría de los seleccionados se trocó rápidamente en suplicio y a duras penas lograron refugiarse en el bus que los llevaría a Juan Pinto Durán.
Fue la oportunidad que un manitos de velcro aprovechó para sustraer el celular de Bonini, quien quedó más picado que cliente de farmacia, principalmente, porque en su iphone de greda está guardado el número del celu de Bielsa, quien es muy estricto con su privacidad.
EXPLOSIVA COMIDA EN PINTO DURÁN: WALDO QUEDÓ PRENDIDO CON POLLITO MAÑANERO
El retorno a Santiago, tras la hazaña de Lima, tampoco pasó piola para Waldo Ponce. Aunque los cracks aterrizaron en Pinto Durán como a las 5 de la mañana de ayer, muchos venían con el diente largo, por lo que se azotaron con un polleli que Patito, el cocinero de toda la vida, les preparó.
El drama fue que a Waldo Ponce lo anduvo prendiendo. "El pollo estaba buenísimo, sólo que no pude dormir", ya que el ave de madrugada lo anduvo abotagando.
Copyright © 2008 La Cuarta. Derechos Reservados.
Adaptado por Roller Themes. • Creado en Apache Roller 3.1.
Post a Comment: