Partidos oxidados
Dec. 18 , 2009
Los partidos políticos de la Concertación están oxidados. Evidencia de esto es el éxito electoral de Bachelet en 2005/2006. Evidencia de esto es la fuga masiva de militantes. Evidencia de esto es la histórica votación por un candidato independiente. Las consecuencias son serias; los partidos tienen menos capacidad para administrar el bienestar de la gente. No hay ninguna razón, de que Chile siga por esta senda, donde los partidos no representan a la gente. Un cambio significativo a la Constitución política es crucial para revertir esta realidad de inefectividad y discapacidad partidaria.
Chile es un país que históricamente se ha caracterizado en el mundo por su intensidad política. La larga tradición democrática pre 73 era en gran medida atribuible a la gran labor que realizaban los partidos como catalistas del sistema político. Si bien esta condición se vio forzosamente deteriorada por el gobierno militar, desde 2005 se ha visto aún más disminuida. Hoy día los partidos son las instituciones peor evaluadas del país.
Gran parte de la culpa es de los mismos partidos. Nunca fueron capaces de entender que Bachelet fue electa como un símbolo de anti-partidismo. De hecho, fue electa justamente por su capacidad de desmarcarse de los partidos. Fue electa por sus atributos personales. Y se ha mantenido en el poder con los índices de aprobación presidencial más altos de la historia justamente por su brío individual.
La renuncia de militantes, diputados y senadores de partidos de la Concertación son consecuencia de esta sordera. Nunca en la historia de Chile habían renunciado tantos representantes legislativos en ejercicio a un partido político. Los que se fueron durante el cuatrienio de Bachelet lo hicieron en protesta a la poca democracia interior de la coalición. Los partidos fueron incapaces de crear lazos sustanciales entre los intereses de los legisladores y los intereses de la coalición.
La elección de 2009 fue una señal de esta lacra partidaria. El 20% de los votos para Marco Enríquez-Ominami fue una es una cifra histórica para un candidato independiente. El alto porcentaje de votos es justamente un hito porque el propósito del sistema electoral es excluir a terceros candidatos. Aun con este sistema de incentivos y castigos constitucionales los partidos no fueron capaces de prevenir la fuga de militantes de la coalición ni la participación de “outsiders” en la elección.
Ahora bien, como los presidentes de los partidos son los responsables de elegir a los candidatos, también son responsables del éxito –o fracaso– electoral de sus conglomerados. Pero las consecuencias no sólo son negativas para los individuos y las instituciones, sino que las malas decisiones que se toman en las cúpulas tienen impactos directos en la sociedad. Mientras menos votos reciben los partidos, menos probabilidad tendrá la gente de exitosamente canalizar sus preferencias.
En esta línea, los presidentes de los partidos no solo responden a intereses personales, sino que responden a incentivos institucionales. Debido a que en Chile el sistema electoral binominal determina el número de partidos que compiten en el sistema, los presidentes de los partidos deben conducir sus partidos en una lógica de acuerdos por sobre una raciocinio de consecuencia.
El problema de los presidentes de los partidos es culpa de las reglas electorales en la Constitución política. En tanto la ley electoral no cambie, los presidentes no van a tener incentivos a rendir a la altura del desafío. Si bien debería haber una renuncia de los presidentes de los partidos, debe ser porque han sido especialmente malos, no porque esperamos cambios significativos al sistema. Aun con presidentes nuevos, candidatos díscolos e independientes seguirán apareciendo.
O cambian la forma, o cambian el fondo. La Concertación ya ha mostrado más cercanía con cambiar la forma; porque es a corto plazo. Pero no basta renovar caras. Debe cambiar el fondo. Debe comprometerse a cambios sustanciales a la Constitución. Sin un cambio significativo, los problemas de representación permanecerán. La única solución viable es crear incentivos institucionales para el recambio, la alternancia y la democracia. La única solución viable es cambiar el binominal.





Lo bueno, es que los ciudadanos tenemos más de una forma de canalizar nuestras opiniones políticas.
Posted by Igor Borghero on December 18, 2009 at 09:30 AM CLST #
Posted by Bernardo de Monforte on December 18, 2009 at 09:50 AM CLST #
Posted by Viborín on December 18, 2009 at 10:04 AM CLST #
Posted by Jaime O'Connor on December 18, 2009 at 10:12 AM CLST #
Aquello no ha de cambiar hasta que volvamos a comer del "árbol de la sabiduría"
Posted by Juan Cáceres on December 18, 2009 at 10:49 AM CLST #
FREI Y EL PRORESISMO SE TERMINARON
Posted by RODRIGO GONZALEZ FERNANDEZ on December 18, 2009 at 10:56 AM CLST #
Posted by Jaime on December 18, 2009 at 10:56 AM CLST #
Los electores votaron por los candidatos de partidos.
Posted by Luís on December 18, 2009 at 12:16 PM CLST #
Posted by Gabriel Ortiz on December 18, 2009 at 03:11 PM CLST #
Una reforma a la constitución es necesaria y saludable para la democracia de nuestro país.
saludos cordiales Kenneth
Posted by fabian tort on December 18, 2009 at 03:12 PM CLST #
Posted by Fabián Tort K on December 18, 2009 at 03:23 PM CLST #
Posted by rodrigo on December 18, 2009 at 05:42 PM CLST #
Posted by Charlie Romeo on December 18, 2009 at 05:53 PM CLST #
Posted by Agustin on December 18, 2009 at 10:32 PM CLST #
Posted by Contratodos on December 19, 2009 at 01:32 AM CLST #
Posted by Arturo on December 19, 2009 at 09:19 AM CLST #
Es urgente una nueva ilustración, donde impere el pensamiento científico y el escepticismo, que ponga en duda, observe, desarrolle hipótesis , que estudie los procesos económicos y sociales.
Posted by Jan Radrigán on December 19, 2009 at 10:50 AM CLST #