El debate
Sep. 24 , 2009
En la velada del 23 de septiembre de 2009 se llevó a cabo el primer debate presidencial entre los candidatos que competirán para ser presidente de Chile en 2010-2014.
Sebastian Piñera, destacado empresario y ex-senador, llegó al debate como el candidato con mayor apoyo en las encuestas, bordeando el 40% de las preferencias. Desde hace cerca de dos años encabeza todas las encuestas que preguntan por intención de voto presidencial. Eduardo Frei, ex-presidente entre 1994 y 2000, llegó como el segundo favorito. Desde su nominación oficial en abril de 2009, luego de derrotar a José Antonio Gómez en primarias, ha ocupado sucesivamente el segundo lugar entre las opciones de los chilenos con alrededor de 25% de las preferencias. Marco Enríquez-Ominami, joven diputado electo en 2005 dejó el partido socialista en junio de 2009 para competir por la presidencia. Desde entonces ha sido el único candidato que ha mostrado un alza sostenible en las encuestas; hoy día bordea el 17% de la adhesión ocupando la tercera plaza de preferencias. El cuarto candidato fue Jorge Arrate, ex presidente del partido socialista y ex ministro del gobierno de Frei. Es el candidato con menor apoyo. Desde que entró a la competencia no ha superado el 2% de apoyo.
Dado que el sistema electoral chileno considera un ballotage para los dos candidatos que obtienen más votos en la elección de diciembre, el objetivo (y las tácticas para lógralo) de este debate fueron diferentes para cada participante. Mientras que Piñera y Frei buscaron mantener su piso de apoyo mediante discursos tradicionales y poco intrépidos, Arrate y Enríquez-Ominami entraron al set televisivo con poco que perder y mucho que ganar. Las circunstancias coyunturales también aportaron a que Frei y Piñera fueran más vulnerables que el resto. Piñera, por razones obvias. Se enfrentó a tres candidatos con ideas substancialmente contrarias a las suyas. Y Frei, por su parte, no sólo tendría que enfrentar los embates de su principal contrincante de derecha, sino que además tendría que lidiar con dos personas que salieron polémicamente de su misma coalición por no tener la oportunidad de participar democráticamente del proceso de selección de candidato presidencial. Dos personas que lo culpan propiamente a él de esta injusticia.
El formato del debate no fue el mejor. Las preguntas fueron largas y las respuestas cortas. Esto llevó a simplificar las ideas y propuestas en exceso. Alejandro Guiller, periodista a cargo de las entrevistas, probablemente habló más minutos que cualquiera de los candidatos. Es más, el tiempo de respuesta fue tan corto que en el tiempo designado para que los candidatos levantaran interpelaciones en contra de sus adversarios, tendieron a ahondar sus propios discursos. Lo que debió ser un debate, en gran medida terminó siendo una plataforma para que los candidatos lanzaran sus ideas.
Sin embargo en todo debate debe haber un ganador. Y quien gana es quien debate mejor. En esta ocasión Marco Enríquez-Ominami fue quien logró exitosamente posicionar sus ideas en el tapete, interactuar de mejor manera con los contrincantes y proponer ideas sin ser demasiado conflictivo. Su despliegue táctico se basó en exponer propuestas con simpleza y claridad. Ocupó buenos argumentos para rebatir las ideas de Frei y Piñera, y no se ofuscó ni se notó ansioso de hacerlo. Dio buenos datos estadísticos para sostener sus argumentos, y fue oportuno en apelar a la igualdad de oportunidades y a la imparcialidad social (exitosamente identificándose con buena parte de los chilenos inscritos para votar). En definitiva, Enríquez-Ominami tuvo un sano balance entre fondo y forma.
A su vez Jorge Arrate hizo un gran trabajo exponiendo sus ideas y reflexiones. Sin embargo cometió un error clave: apeló solo a una parte de la sociedad. Le habló a la clase más baja. No escondió su enfado con el actual sistema económico y le dio duro a el libre mercado y el mundo corporativo. Puso su énfasis en la desigualdad, la verdad y la justicia. Tuvo argumentos especialmente buenos para hablar de delincuencia y educación. Lamentablemente el poco apoyo en las encuestas lo hizo pasar a ser un candidato secundario; anecdótico.
Eduardo Frei fue más bien monótono. Técnicamente habría sido un error ofrecer más de lo que hizo; si está arriba en las encuestas, cualquier desliz le podría costar caro. Salvo los disparos a Piñera sobre su standing en Transparencia Internacional interactuó poco con los demás candidatos. Su caballo de batalla fue el acento que le dio al éxito de la Concertación en las últimas dos décadas. En general tuvo una buena respuesta en la mayoría de las áreas temáticas, especialmente en aquellas que se refirieron a educación y pequeñas y medianas empresas, donde fue capaz de enlazar datos empíricos con proyectos en potencia.
Al igual que Frei, Piñera no fue capaz de ofrecer un producto nuevo. Si bien su discurso fue sólido, fue lo mismo de siempre. Nuevamente enfatizó en el concepto de reforma y repitió la idea de alternancia. Su principal error fue tratar de identificarse con el votante medio cuando en realidad no lo es. Tuvo buenos argumentos en educación y delincuencia, sin embargo pareció que fue lo único que preparó dado que repitió el tema en 5 preguntas distintas.
Enríquez-Ominami ganó, Frei pasó inadvertido y Piñera perdió. Enríquez-Ominami ganó porque fue el único que se atrevió a debatir con los demás. Frei se salvó porque logró meter un puñete destructor directo al status-quo de Piñera a minutos del final. Y Piñera perdió porque tuvo pésimas réplicas cuando le tocó responder –no debatió. De cualquier forma el debate es una lección a tomar en cuenta para los favoritos. Si quieren ganar van a tener que transpirar. Proponer sin pensar demasiado en las consecuencias es parte de cualquier candidatura honesta. Y hasta el momento Piñera y Frei han trascendidó de esto porque tienen un electorado suficientemente duro tras ellos. En buen chileno, no se quieren mojar el potito. Sin embargo, si bien ahora llevan la batuta, van a tener que comenzar a reconquistar a su gente demostrando por qué son los favoritos. Hasta el momento Piñera y Frei no han mostrado el discurso especifico y propositivo que tienen Enríquez-Ominami y Arrate porque quieren parecer políticamente correctos, porque no quieren alejar a los votantes. Pero por el bien de la democracia la gente debería comenzar a pedir un poco más.




Posted by susana on September 24, 2009 at 08:59 AM CLT #
Arrate fue el ganador de la noche, el con menos votos que se mostró más relajado, claro y sólido en sus ideas. Piñera perdió en este debate.
Posted by Camila Ponce on September 24, 2009 at 09:00 AM CLT #
Arrate fue sólido en exponer, claro y preciso, instalando sus temas, por mucho que este en desacuerdo. No creo que deba apuntar a la clase baja, su visión más política e ideológica llega a un sector más informado, el problema es que no hay mucho de eso ahora.
Pero a la larga Frei Y Piñera acapararon el debate, quedando el último muy mal parado, inseguro y sin planteamientos concretos, sólo marketing.
Posted by Enrique Ahumada on September 24, 2009 at 09:04 AM CLT #
Posted by daniel torres on September 24, 2009 at 09:33 AM CLT #
Posted by Emil on September 24, 2009 at 11:05 AM CLT #
El unico que propone cambios y da una vision nueva de pais es Arrate...
Por favor señores perioditas sean mas objetivos y no vendidos al sistema...
Posted by juan carlos on September 24, 2009 at 11:27 AM CLT #
en todo caso este "debate" fue superior a los de elecciones pasadas.
Posted by rodolfo schmal on September 24, 2009 at 11:29 AM CLT #
MEO es lo mejorcito que hay y para el va mi apoyo, sin antes decir que muchas ideas de Arrate me parecen muy atractivas, cosa que ni frei ni piraña nos entregaron...
Posted by Mario Flores Romero on September 24, 2009 at 11:41 AM CLT #
Posted by Enzo Harquet on September 24, 2009 at 11:49 AM CLT #
Frei y Piñera , más de lo mismo, no están a la altura del Chile que debemos empezar a construir.
Posted by Jaime Peña on September 24, 2009 at 12:16 PM CLT #
Posted by Antonio Sepulveda on September 24, 2009 at 12:23 PM CLT #
Posted by Sebastián Soto on September 24, 2009 at 12:36 PM CLT #
Posted by Alejandro Díaz Medalla on September 24, 2009 at 12:37 PM CLT #
Posted by Javiera Larrain on September 24, 2009 at 12:37 PM CLT #
Posted by Ronald on September 24, 2009 at 12:39 PM CLT #
Si alguien postula que ME-O no pretende cambiar nada, nunca se ha dado el tiempo de escucharlo. Piñera pésimo. Todas sus respuestas empezaron así: La educación en Chile no está bien, La justicia en Chile no está bien, La salud en Chile no está bien. Muy mal Piñera.
Tampoco creo en las epifanías de Frei y Arrate ellos ya manejaron esta micro...
Posted by Increíble on September 24, 2009 at 12:39 PM CLT #
- MEO seguirá siendo con las descalificaciones que emitió ayer, un filósofo caudillo para mi sin experiencia e "hijo de".
-Frei=Michelle Bachelet. Repite exactamente lo mismo, y nadie con sus "ideas nuevas" le cree nada.
- Piñera está paupérrimamente mal asesorado. Sus dichos son cada vez más redudantes. Pero está tranquilo, la gente quiere cambio. Sabe que ganará.
Posted by Paulina Ortiz on September 24, 2009 at 12:54 PM CLT #
Posted by miguel angel bastias on September 24, 2009 at 01:20 PM CLT #
Posted by patricio on September 24, 2009 at 02:06 PM CLT #
Posted by Martin D. on September 24, 2009 at 02:25 PM CLT #
Posted by Martin D. on September 24, 2009 at 02:30 PM CLT #
Posted by ricardo on September 24, 2009 at 03:26 PM CLT #
Es ovio que la impronta de cada candidato tiene que ver con la posicion en que se encuentra y su respaldo de la ciufadania,y sobre todo con la RESPONSABILIDAD que le cabe. Arrate siempre a sido un politicvo con poco brillo, lo segí atento y si revisan fue el mejor para DIAGNOSTICAR los problemas...no era un programa de crítica social sino de PROPUESTAS REALISABLES Y ALCANZABLES, osea realismo..eso lo logra FREI y PIÑERA y en menor medida Marcos enriquez,aunque un me cuesta entenderle
Posted by pato on September 24, 2009 at 08:28 PM CLT #
ARRATE presidente, Chile no necesita malls, necesita un estado.
Posted by fda on September 25, 2009 at 03:06 AM CLT #