Más Estado, menos mercado
Oct. 06 , 2009
La campaña va tomando forma y comienzan a perfilarse con mayor nitidez las opciones. Frei reivindica al Estado como el solucionador de todos los problemas económicos y sociales. De hecho su lema es “más Estado y menos mercado”. Es el Estado, según él, quien garantizaría mejor educación, salud, empleo, equidad e igualdad de oportunidades, mientras que el mercado es el responsable de todos los males.
Esta visión es profundamente equivocada y, de ser implementada, significaría un gran retroceso para Chile. Es todo lo contrario de lo que la propia Concertación hizo y dijo durante estos últimos 20 años y que tanto progreso trajo al país. Es todo lo contrario de lo que fue su propia gestión como gobernante.
No hay que confundir una sociedad de leyes justas e inteligentes con la burocracia estatal. Tomemos 5 de los temas más importantes para la ciudadanía y veamos si más Estado es la solución:
1.- El empleo es hoy por hoy la principal preocupación de los chilenos. Hay 800,000 cesantes, y si sumamos aquellos que salen a buscar trabajo por primera vez, en el 2010 necesitaremos crear 1,000,000 de nuevos puestos de trabajo en los próximos cuatro años. Todos sabemos que los empleos sólo existen en el sector privado, salvo que se sea funcionario público; pero el 99% de los chilenos se ganan los porotos en el sector privado y sólo una ínfima minoría privilegiada, como los trabajadores de Codelco, Enap, Ministerios y Servicios, en el Estado. Para que el sector privado genere empleo hay que reactivar el consumo y facilitar la inversión, disminuyendo la burocracia, mejorando el acceso al crédito para los nuevos emprendedores. Entonces, queda claro que para resolver el principal problema de Chile se requiere más y no menos mercado. El Estado no puede crear empleos en el sector privado, pero leyes justas e inteligentes, que promuevan la contratación mediante incentivos, que permitan flexibilidad laboral o que remuevan trabas o impuestos innecesarios (como por ejemplo el que grava las importaciones de software con un 35% o el de timbres y estampillas) sí pueden ayudar. Pero en este caso no se trata de más Estado, por cuanto no se requiere una burocracia que intervenga o entorpezca el proceso de creación de empleos y el desarrollo de nuevos emprendimientos.
2.- Exactamente lo mismo ocurre con la educación. Hoy hay 800,000 jóvenes en las universidades chilenas. Siete de cada diez son primera generación en acceder a ella y provienen de los estratos sociales más bajos y el ochenta por ciento asiste a universidades privadas. Es decir, no fue la burocracia estatal la que abrió las puertas de la educación superior, a quienes antes las tenían cerradas, sino que fue el mercado el que ha sido fundamental para democratizarla. Ello fue posible porque leyes justas crearon un sistema de universidades privadas donde antes no existían y establecieron un sistema de becas, financiadas con nuestros impuestos y de acreditación para garantizar la calidad.
3.- Una nación no puede desarrollarse sin infraestructura. Se necesitan carreteras modernas, puertos eficientes, aeropuertos que funcionen, comunicaciones de primer nivel. Todo ello existe en nuestro país gracias al mercado y no al Estado. Fue el sistema de concesiones (mercado) lo que posibilitó las gigantescas inversiones en infraestructura, y ello se debió a la dictación de leyes justas e inteligentes, pero no a una burocracia estatal. Lo mismo ocurrió en telecomunicaciones: La privatización de la telefónica y la competencia hicieron posible que hoy hayan 16 millones de celulares, más de uno por habitante. Antes, cuando la burocracia estatal era dueña de la empresa, había que hacer cola para que le instalaran un teléfono fijo o tener una “cuñita”.
4.- Queremos que Chile sea un país con igualdad de oportunidades para todos, donde lo que importe sea el mérito y no el apellido o los contactos políticos, ni el color de la piel, la religión, raza o preferencia sexual. Estos derechos también se garantizan por medio de leyes justas, lo que incluye a tribunales independientes, imparciales y expeditos, y no con más burocracia pública.
5.- Defensa y promoción de los derechos laborales. Son leyes laborales modernas las que hacen falta que protegan a los trabajadores en sus derechos, como la nueva justicia laboral. Este gran avance nada tiene que ver con “más Estado” sino que con la modenización de la justicia. Un cambio positivo que a todos beneficia.
Naturalmente que las personas y las empresas se pueden, y a menudo lo hacen, coludir, abusar, crear monopolios ilegítimos. Necesitamos leyes drásticas que sancionen estas conductas inmorales y un Estado moderno, ágil, probo y muy competente, capaz de controlar, sancionar e impedir las malas prácticas.




Pocas veces he estado de acuerdo en su manera de ver los temas pais, pero hoy es una de esas pocas veces.
Que lamentable que muchos chilenos no se den cuenta de la sociedad que podriamos ser y de lo poco que en realidad hemos logrado.
Posted by Marcelo Sanhueza on October 05, 2009 at 09:52 PM CLT #
Posted by arkan on October 06, 2009 at 03:31 AM CLT #
Posted by 190.95.40.74 on October 06, 2009 at 09:39 AM CLT #
Posted by 200.111.161.163 on October 06, 2009 at 09:44 AM CLT #
Posted by Juan Gabriel on October 06, 2009 at 10:04 AM CLT #
Posted by carlos moreno lopez on October 06, 2009 at 10:05 AM CLT #
me veo obligado a objetar parte del punto 3 que ud. expone, pues tratando de la infraestructura el avance se debió a la dictación de leyes, pero que NO siempre son "justas e inteligentes". Especialmente en cuanto al trato con los usuarios del sistema, dictan mucho de serlo. No debe olvidarse las multas absurdas que se imponen hasta hoy..
Solucionar esta clase de problemas requiere solo de voluntad política, y es una idea que de seguro traerá beneficios a quien la impulse,
atte.
Posted by Jaime Ortega P. on October 06, 2009 at 10:30 AM CLT #
Posted by vladimir rivera ortega on October 11, 2009 at 03:21 PM CLST #