Sobre Cuba y un gustito
Nov. 26 , 2008
Michelle Bachelet suele decirlo y le sale simpático: “yo no estoy aquí para darme gustitos”.
Pero la verdad es que se los da y está bien que sea así, mientras no rompa la loza nacional. Así, tras un período prudente, ha vuelto a manifestar no ya su deseo, sino su decisión de ir a La Habana. Quiere ser la primera Primer Mandatario de la Concertación (¡que enredo esto del género!) en llegar a la isla para saludar a Fidel Castro.
Es un gustito porque no se divisa una necesidad o un interés político de Chile que la avale (el funcionariado cubano acierta al decir que se trata de su “aspiración”). Por lo mismo, la oposición aliancista aprovechará para hacerle algunas zancadillas y en la Concertación tampoco lucen dichosos.
La Democracia Cristiana ya le puso un palito de fósforo en el camino: “bueno, pero también visita a los disidentes”, le mandó decir Soledad Alvear. En el PPD, quizás consulten a Ricardo Lagos, quien ha sido sujeto y objeto de sarcasmos recurrentes por parte de los hermanos Castro y Hugo Chávez. Los radicales, por su lado, nunca estuvieron en el santoral isleño. Eran “la burguesía de la Unidad Popular” en los años 60. En el Partido Socialista hay cuentas secretas –y gordas- con “el líder máximo”. Comienzan con su aserruchada de piso a Salvador Allende y tienen como último hito a Tencha Bussi. La digna viuda, con pleno acuerdo de Camilo Escalona, encaró al mismísimo Fidel, en 1996, desafiándolo a convocar a elecciones. En definitiva, sólo Alejandro Navarro y los extrasistémicos comunistas –tan ninguneados antaño por Castro- estarían dispuestos a decir que es una visita de patria o muerte.
Hay que reconocer que Bachelet está eligiendo un buen momento táctico: último año nadie se enoja, George W. Bush se acabó y Barak Obama anuncia un nuevo trato a la isla. También puede poner sobre la mesa la gratitud por el apoyo a los exiliados chilenos e invocar las visitas a La Habana de los próceres de la Alianza. ¡Si va la derecha y sus empresarios ...¿ por qué no iría ella?
Todo esto confirma la fuerza cincuentenaria del mito castrista y el romanticismo político de la Presidenta. Lo primero no es novedad, pues algo similar –aunque a lo bestia- sucedió en la ex Unión Soviética con el padrecito Stalin. Lo segundo es el efecto de la formación ideológica especial de Bachelet: forjada de manera semiclandestina, en contextos de crisis y desde la mera base socialista, su corazoncito sigue anclado en el izquierdismo guerrillero, de raigambre sesentista.
De ahí el franco desfase entre la política exterior centrista y comercialista de la Concertación y la lealtad compacta de Bachelet con las grandes causas de su juventud. En 2008, ella sigue viendo en Castro la leyenda de los años 60 y no podría leer hasta el final una biografía del Che como la de Jorge Castañeda. En esa línea, soslaya el intrusismo boliviánico y la vocación autocrática de Chávez, para privilegiar su retórica sobre un “socialismo del siglo XXI”. Recuerda la guerra de Vietnam desde la consigna guevarista (“crear dos, tres, muchos Vietnam”), sin reparar en la opción desideologizante de los gobiernos vietnamitas de la época. Franca como es, ni siquiera oculta su buen recuerdo de los años vividos en la Alemania de Honecker, aunque eso le haya costado un duro reproche del gravitante Frankfurter Allgemeine Zeitung.
Lo notable es que eso parece gustarle al mundo y en Chile pasa piola. Es una gran lección desde nuestra tóxica democracia de las encuestas, pues demuestra que la franqueza también vende y la simpatía es más fuerte.





Posted by MANUEL on November 26, 2008 at 10:03 AM CLST #
Posted by joaquin on November 26, 2008 at 10:35 AM CLST #
Posted by Rodrigo on November 26, 2008 at 10:48 AM CLST #
Saludos cordiales, muy buen artículo.
Posted by Felipeiglesias.cl on November 26, 2008 at 11:11 AM CLST #
Cuba, que vio su independencia truncada por EEUU, Cuba que ha resistido el eterno bloqueo, Cuba que dentro de sus privaciones recibió a nuestros compatriotas cuando eran perseguidos, Cuba mil veces heroica e irreductible merece nuestro respeto.
Si la DC desea visitar a la fracción disidente, está bien. Espero si que ese principio sea reciproco y si nos visita el presidente de Venezuela o Bolivia a nadie se le ocurra cacarear si desean ver a los mapuches encarcelados como “terroristas”.
Cristóbal
Posted by Juan Cristóbal López M on November 26, 2008 at 11:12 AM CLST #
Posted by mauricio s t on November 26, 2008 at 11:18 AM CLST #
Para una gran cantidad de concertacionistas que lo unico que hicieron fue estar en contra de la dictadura de Pinochet, pero lejos de las ideas centralistas, es dificil comprender tanta inconsequencia especialmente en ellos que vivieron la persecucion. Hoy no trepidan en alabar a caudillos que nunca en la historia trajeron nada bueno a sus paises.
Rodrigues Elizondo desnuda a la Sra. Bachelet una vez mas.
Para muchos de nosotros dictaduras de cualquier signo no son buenas, en ellas el individuo no vale nada.
Posted by Juan Carlos on November 26, 2008 at 11:21 AM CLST #
Posted by Iván Perez on November 26, 2008 at 11:25 AM CLST #
Posted by Sergio Martín on November 26, 2008 at 12:18 PM CLST #
Posted by Leonardo Nùñez Chaparro on November 26, 2008 at 11:25 PM CLST #
también debe acentuarse la letra "i" en Rodríguez.
Posted by XX on December 01, 2008 at 04:01 PM CLST #
Posted by gabriela on December 01, 2008 at 05:09 PM CLST #