Juan Andrés Piña

Entrada Liberada

 

Abrumador y hasta incomprensible

Jun. 18 , 2011

0 Comments

Publicado por La Tercera, 18 de junio de 2011

Dramaturgo, artista visual, coreógrafo y director, Jan Fabre (Amberes, 1958) ha despertado polémicas en los últimos 30 años con sus montajes exhibidos en el mundo. Para algunos es un auténtico renovador de la escena contemporánea; para otros, en cambio, un creador de espectáculos atractivos, aunque de confusos contenidos y fallidas pretensiones. Mezcla de danza, de potente visualidad, de textos crípticos y de escenografías mutantes, Fabre ha dirigido sus propias performances, que han sido las más reconocidas. Cosas diferentes ocurren cuando otros llevan a cabo sus propuestas. Es lo que sucede aquí con El rey del plagio.

De casi una hora de duración, la obra es el sostenido monólogo de un personaje asexuado (Heidrun Brier), un ángel que aspira a convertirse en ser humano y que desarrolla a través de su texto una idea básica: la imposibilidad de ser originales, ya que todo está dicho o inventado y, en consecuencia, para aspirar a dicha humanidad sólo tendrá que basarse en arquetipos reconocidos. De manera indirecta, el protagonista plantea también dificultades de auténtica creatividad en el ejercicio artístico. Se trata de un texto casi abstracto, carente de una mínima historia y despojado de todo espesor dramático, más cercano al tono lírico que al teatral. Es un manantial de palabras cuyos fragmentos prácticamente no poseen articulación. Quizá pueden resultar interesantes de leer, aunque difícil de escuchar.

A pesar del honesto esfuerzo de la dirección por otorgarle algún grado de teatralidad, no se consigue formular un espectáculo coherente, que salte más allá de unos parlamentos vagos, de ritmo monótono, conceptualmente presuntuosos. Transcurridos los 20 minutos, El rey del plagio se vuelve abrumador y hasta incomprensible. En este sentido, existe en nuestro país una deuda pendiente con Fabre, al no reinterpretar convincentemente un proyecto, al menos en el plano de sus propósitos escénicos.



Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed

Enlaces

Feeds