Tolerancia, igualdad y píldora del día después
Nov. 09 , 2009
El debate acerca del proyecto de ley que permite la distribución en consultorios de la píldora del día después, ha generado una gran discusión política, que trasciende al ámbito social, moral, religioso y científico, pues se creó un ambiente de conflicto sobre un tópico de salud pública que no debería haber pasado más allá del debate médico que se condice con la implementación de un nuevo fármaco dentro de la política de salud de un gobierno, cualquiera que éste sea.
En efecto, se ha pretendido satanizar a quienes están en una u otra posición, lo que sucedió igualmente al momento de discutir el divorcio, ya que se decía que quienes votaban a favor de la ley, estábamos en contra de la familia y que queríamos su destrucción, y en este caso particular, estaríamos votando en contra de la vida. Pero eso no es así.
Como legisladores, debemos obrar de acuerdo a parámetros objetivos y legislar para todos, dejando de lado nuestras opciones personales. Así, si bien existen múltiples estudios que indican que la píldora no sería abortiva, si a alguien aún le quedan dudas al respecto, por mucho que aprobáramos en definitiva la Ley, no haría uso del fármaco, ya que tendría que ser consecuente con sus principios y valores que lo rigen, y en el caso de los católicos, con la posición de la Iglesia y la Ley natural.
Porque tratar de imponerle al resto nuestras propias posiciones valóricas o de cualquier naturaleza, son actitudes extraordinariamente dañinas a la sociedad.
Debemos tener tolerancia y confiar en la responsabilidad y madurez de las personas. Nuestro deber es informar que al respecto, no hay una posición absoluta, porque no podemos argumentar cien por ciento seguros que la píldora sea o no abortiva, ya que existen estudios contradictorios, pero cada mujer, informadamente, tomará su decisión según su propia conciencia.
En efecto, no podemos endosar nuestras opciones personales, y ahí se pone en prueba nuestra tolerancia, tanto como creyentes como no creyentes. Es por ello que creo que quienes han descalificado la posición de la Iglesia están cayendo en una contradicción, en un extraño paradigma de tolerancia / intolerancia. Todos tienen derecho a dar su opinión, y ese derecho está garantizado en la Constitución.
Sin embargo, también se protege constitucionalmente la “igualdad ante la ley” lo que hasta el día de hoy, se ha visto vulnerado. Actualmente, la píldora la pueden adquirir mujeres mediante receta médica en consulta particular y pagando su costo en farmacias, sin embargo, una mujer que se atiende en consultorio público y que no tiene dinero para costearla, no puede acceder a ella. Eso es ilógico, ¿Acaso esta píldora sólo sería abortiva en el segundo caso? ¿Si se toma, como dicen popularmente, “de Plaza Italia para arriba”, no lo sería? Porque ese es el resultado que se obtiene al aplicar el fallo del Tribunal Constitucional y luego corroborado por Contraloría, una completa desigualdad.
Finalmente, debo agregar que el asunto de la sexualidad es un problema de fondo, y específicamente, de educación, ya que en la mayoría de los hogares y en las escuelas se constituye como un tema tabú o se aborda superficialmente. Resultado de ello es que la tasa de natalidad en los estratos más bajos haya aumentado exponencialmente, ya que el uso de anticonceptivos de jóvenes entre 15 y 18 años activos sexualmente sólo alcanza un 38%. Es por ello que la Ley va más allá de la píldora del día después, y no debemos enceguecernos por ella. Porque en definitiva, es una política pública de información, orientación y educación en materia de fertilidad, que permite precisamente una planificación familiar que evite tener que recurrir a estos “métodos de emergencia”.





Da la impresion de que Bachelet esta mas interesada en los beneficios electorales que de salud publica en esta discusion.
Ojala comparta la opinion de Naranjo.
Posted by Roberto on November 09, 2009 at 02:57 PM CLST #
tiene un efecto positivo en pro de la Integración Social. O sea, va en la dirección correcta al permitir que muchas personas se sientan un poco más partícipes de pleno derecho y responsabilidad en nuestra sociedad. Todo lo que se oponga al fenómeno de Desintegración Social que hoy prevalece en Chile, debe recibir nuestro apoyo.
Posted by Dr. Jorge Lizama León on November 09, 2009 at 07:52 PM CLST #