Cuando más no es sinónimo de mejor
Oct. 06 , 2009
En esta frenética carrera en que se ha convertido la vida, trabajamos o estudiamos, entablamos relaciones personales y sentimentales, emprendemos múltiples proyectos, pero, ¿hacia dónde se dirigen nuestras acciones cotidianas, a tener más bienes materiales o a ser mejores personas?
Es cierto que necesitamos de algunas cosas y bienes para poder vivir con dignidad. Es la ilusión de prácticamente todos los humanos. Pero los objetos sólo nos acompañan por un tiempo, luego envejecen y se desvanecen. En cambio, nuestro ser interior estará con nosotros durante toda la existencia. De su desarrollo depende nuestra verdadera felicidad, no de la mera acumulación de riqueza material.
Hay también una riqueza interior que es tremendamente importante. Descubriéndola, seremos capaces de mejorar nuestra vida exterior.
El filósofo griego Sócrates decía "conócete a ti mismo", para así poder llegar a tener una mejor relación con el mundo que nos rodea. Y partía por el comienzo, el inicio, es decir por nuestro propio ser. Las cosas, los objetos, quedaban relegados a un segundo plano. Es que la filosofía, esa actividad natural en el individuo de preguntarse y buscar la sabiduría que le falta, es la clave que nos ayuda a identificar nuestras capacidades, debilidades y acervo humano. Nos sirve para elegir nuestro destino y no dejarnos arrastrar por las circunstancias, aún en aquellos casos que aparentan ser muy positivos y alentadores, pero que ante un mayor escrutinio puede que no sean ni lo uno ni lo otro.
La lucha interior es lo que nos pulimenta y nos hace ser mejores. No se necesita tener ingentes cantidades de dinero para lograr esto, y a menudo el exceso de bienes nos transforma en seres fríos y poco solidarios. En cambio, es forzoso estudiar y estudiarse, estar siempre alerta y concentrado, despreciar lo material y menospreciar las tentaciones.
Pareciera que en la vida moderna ya no importaran los contenidos, sino la relación de éstos con el mundo externo, su interpretación economicista y el aprendizaje “mecánico” de cómo tomar decisiones. Igualmente, en la educación formal se siguen introduciendo contenidos a mansalva en el “disco duro” de niños y adolescentes, mientras que los exámenes son meros concursos de preguntas y respuestas, donde no se entregan explicaciones del porqué de las cosas. Hay que lanzarse al mundo a ganar mucha “plata”, y para ello preparamos a las futuras generaciones. Verdaderas máquinas que llegan al mercado a producir y consumir, en lo que he denominado como la filosofía de los grandes números. ¿Es eso lo que realmente deseamos para nuestras hijas e hijos?
Pero existe otra carencia aún mayor. La ausencia total de lecciones de filosofía de vida en los colegios y universidades chilenas; un déficit de aprendizaje sobre el valor del esfuerzo, el beneficio de la lectura, la potenciación del conocimiento de nuestro ser interior, y la felicidad que provoca un éxito - por pequeño que sea -, cuando el logro llega por la vía del esfuerzo propio, sostenido durante años.
El esfuerzo personal logra maravillas. Sin embargo, quien lo toma como filosofía de vida, no concluye nunca su tarea de introspección y estudio. Se reciclará y continuará, pues este es el ejercicio recurrente de los que desean darle un significado superior a su paso por el mundo. Pero se hará inalcanzable para todos aquellos que sólo ambicionan acumular cosas.





Posted by Persémone on October 06, 2009 at 09:57 AM CLT #
Posted by pedro on October 06, 2009 at 10:29 AM CLT #
Desgraciadamente vivimos en una sociedad de consumo y siempre apurados para las cosas escenciales como es la relacion con nuestro entorno, Dios, familia, amigos, naturaleza. Todo esto queda en un segundo plano porque siempre hay algo mas importante que hacer, pero esto que creemos que es importante no lo es, desgraciamente nos damos cuenta demasiado tarde cuando nuestra vida esta casi al final del camino y hemos desperdiciado tiempo.
Posted by Maria Paz on October 06, 2009 at 10:35 AM CLT #
como siempre José Miguel, das un poco de alma a mi abismo.
gracias.
Posted by ppa on October 06, 2009 at 11:22 AM CLT #
Posted by Victor on October 06, 2009 at 11:46 AM CLT #
Posted by Victor on October 06, 2009 at 11:53 AM CLT #
Posted by 91.36.22.231 on October 06, 2009 at 11:58 AM CLT #
Te expreso mi gratitud por tan estimulante artículo.
Me hizo recordar una conferencia de David Choquehuanca quien planteaba la siguiente pregunta: ¿Queremos una buena vida o una vida mejor?
Por favor hágámonos esta pregunta y mágicamente aparece la distinción.
Una buena vida está a nuestro alcance.
Una vida mejor es inalcanzable, siempre vamos a querer una mejor.Y en nuestro afán de conseguirla sacrifimos nuestro espíritu, el medio ambiente, nuestros valores.
Posted by jorge olalla on October 06, 2009 at 12:32 PM CLT #
Posted by Jorge on October 06, 2009 at 01:21 PM CLT #
Posted by Alberto Gonzalez on October 06, 2009 at 02:15 PM CLT #
Posted by lauris on October 06, 2009 at 03:34 PM CLT #
Posted by Lauris on October 06, 2009 at 03:39 PM CLT #
Posted by sergio on October 06, 2009 at 05:04 PM CLT #
Posted by María on October 06, 2009 at 05:40 PM CLT #
Posted by ppa on October 06, 2009 at 05:45 PM CLT #
Posted by anita on October 06, 2009 at 09:31 PM CLT #
Posted by Cristina on October 07, 2009 at 08:31 AM CLT #
Posted by CVA on October 07, 2009 at 09:51 AM CLT #
Posted by malcom on October 07, 2009 at 02:33 PM CLT #
Posted by malcom on October 07, 2009 at 02:33 PM CLT #
Posted by T Khel on October 07, 2009 at 07:27 PM CLT #
Posted by carla valenzuela on October 10, 2009 at 08:16 AM CLT #
Posted by carla valenzuela on October 10, 2009 at 08:38 AM CLT #