José Miguel Izquierdo

Izquierdo, centro y derecha

 

El cambio tiene nombre: Piñera, Frei y la sombra de Lagos

Jan. 04 , 2009

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La última entrega del CEP nos da luces sobre tres aspectos fundamentales. A un año de la elección presidencial ya no hay candidato en la Alianza que eclipse la posición de Sebastián Piñera, aunque algunos siguen pataleando. En segundo lugar, la Concertación mantiene dos candidatos con posibilidades similares, que son Lagos y Frei, mientras Insulza quedó rezagado. Y, en tercer lugar, la competencia electoral del próximo año será dirimida por el nivel de participación que logre Piñera de los electores actualmente no inscritos en los registros electorales y, como se ha dicho anteriormente, de la abstención de los desencantados del oficialismo.

En primer lugar, Sebastián Piñera tiene una posición muy firme en su propio sector y en la percepción del electorado general no hay quien pueda competir con él. El 57% cree que él debe ser el candidato versus el 4% y el 2% que mencionan a Lavín y Evelyn Matthei. Esta posición, aunque buena, implica también una vulnerabilidad, dado que la Alianza requiere cuidar al extremo a un candidato que muchas veces es atacado por el fuego amigo.

En segundo lugar, Frei aparece como triunfador en una primaria contra José Miguel Insulza y como perdedor ante Lagos. Esto, tras la bajada de Lagos, implica que el mejor lugar para el Secretario General de la OEA es Cancún, donde se encuentra pasando sus vacaciones. No tiene espacio y deja libre el terreno a Frei quien, sin embargo, debe demostrar de aquí al primer semestre de 2009 que es capaz de retomar posiciones, cosa que se ve difícil. Si no lo hace, Lagos está ahí, como decimos, al aguaite, por si lo necesitan.

Piñera, a pesar de mostrar estabilidad en sus indicadores, ofrece algunas sorpresas que queremos destacar. Gana sobre Frei y Lagos en la pregunta sobre la percepción de preparación para ser Presidente de Chile. Pero las diferencias se estrechan entre los inscritos para votar. En general, la ventaja de Piñera tanto en la evaluación de atributos racionales como subjetivos tiende a ser mayor en los no inscritos. Y este es el tercer elemento general que destacamos de esta entrega del CEP. El triunfo de Piñera estará más asociado que nunca a la capacidad que tenga de movilizar la inscripción y potenciar la desafección hacia la coalición de gobierno. Esto último, en otras palabras, se traducirá en una menor participación electoral de los electores tradicionales de la Concertación.

Sorpresas en los atributos

Ahora, por primera vez el candidato de la Alianza aparece como mejor evaluado para para enfrentar todos los problemas prioritarios del país. La crisis económica mundial deja a Frei en el suelo, con tan solo un 7% de las menciones; en salud, el 12% de Frei es igual a quienes perciben que ningún candidato ofrece soluciones, versus el 36% de Piñera y, así, lo mismo se observa en la serie de problemas prioritarios del país. A pesar de todo esto, se debe considerar que Piñera lidera la competencia; pero es eso, una competencia abierta por la primera magistratura.

Tabla 1


Atributos presidenciales






Es muy posible que cunda una mala forma de leer los resultados de la intención de voto declarada en esta encuesta CEP, porque se ha repetido el argumento de que el candidato de la Concertación aún no está instalado. Sin embargo, lo anterior contiene una falacia, puesto que ese efecto opera sobre candidatos que son desconocidos y la Concertación ofrece sólo candidaturas trasquiladas.

Los candidatos de la Concertación ya concitan adhesión o rechazo suficiente para predecir su techo electoral. El gráfico 1 nos muestra un dato fatal para las aspiraciones de Frei, Lagos e Insulza. Un 48, 46 y 54% de los encuestados ya manifestaron que no están dispuestos a votar por los candidatos de la Concertación, versus un rechazo del 34% de la candidatura de la Alianza, que concita el apoyo de 1/3 de los electores no identificados con sectores políticos (43% de la muestra). Esto, nuevamente nos refiere al desgaste e incapacidad que la Concertación tendrá para entusiasmar con un proyecto de futuro que encarne la ambición por el cambio político.



Gráfico 1


Disposición a votar por candidatos


 

 


Por último, al analizar el binomio de segunda vuelta Frei/Piñera encontramos algunos hallazgos interesantes, comenzando por la ratificación de que los no inscritos están mostrando, sostenidamente, una mayor preferencia por el candidato de oposición. Esto indica que el esfuerzo por movilizar a la inscripción debe recaer en la Alianza en esta oportunidad, al contrario de lo que ocurrió en 2005, con Bachelet en la arena.

Por último, es preciso observar el cruce de voto entre los identificados con referentes políticos y la evolución de la intención de voto de los no identificados para comprender por qué Frei acorta su distancia con Piñera de 15 a 10 puntos, sin que esto signifique un cambio en la posición relativa de los candidatos. Es decir, que Piñera le estaría ganando en primera vuelta.

En primer lugar, Piñera consolida su posición en su grupo de referencia concitando el 85% de la adhesión entre quienes se identifican con la derecha o la centro derecha. En cambio, Piñera cae 10 puntos (de 31% a 21%) entre quienes se identifican con la izquierda y la centro izquierda. En todos los otros segmentos la intención de voto se mantiene estable. Esto nos indica, entonces, que el crecimiento de Frei se manifiesta más que nada por la adhesión de personas identificadas con la izquierda que antes mencionaron a Piñera. Un efecto pálido sobre la competencia, porque la lucha se sitúa en los electores moderados o identificados con el centro político. Allí, Piñera mantiene más sólida aún su posición, concitando el apoyo, ya no del 52 sino del 54% de las personas (13% de la muestra), mientras Frei alcanza al 32% en ambas mediciones. Entre los independientes (43% de la muestra) no se observa movimiento.

Dicho lo anterior confirmamos entonces que el escenario que se configura es de competencia electoral, orientada a la moderación de los candidatos y que el apremio más relevante para la Alianza es movilizar para la inscripción electoral, mientras que la Concertación tenderá a apostar por congelar la participación del mismo padrón que, hasta ahora, le ha sido favorable. En síntesis, en esta muestra los electores ya identifican el cambio con la Alianza y eso será muy difícil de revertir para el oficialismo.


 



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