Buenos y Malos Empresarios
Feb. 16 , 2012
Reflexiones de Verano.- ¿Son buenos o malos? ¿Son útiles? ¿Debemos defenderlos? La verdad es que su trabajo los absorbe de modo que poco o nada de tiempo tienen disponible para subirse al ring político a explicar que hacen y cómo lo hacen.
Por desgracia los medios de comunicaciones de todo tipo no se interesan por publicar las noticias buenas, los hechos encomiables, las virtudes de los ciudadanos por qué no venden. Cada vez los medios son más “amarillos”, y piensan que la ciudadanía le interesa, goza y se entretiene con los casos mórbidos.
Los reportajes de la TV son sesgados, con frases descalificadoras e imágenes distorsionadoras. Los éxitos de los empresarios hay que publicitarlos mediante inserciones pagadas porque no son noticia. Las asociaciones empresariales les toma gran parte de su tiempo la defensa ante la burocracia y del estado (ejecutivos y parlamento) más que proponer políticas de interés para el país o de cuestionar ideas e “iniciativas” contraproducentes.
No son objeto de preguntas ni de estudios de las encuestas. Con esto, la imagen empresarial se deteriora. Lo vimos con las marchas del año pasado. Los “privados” son siempre los culpables porque defienden el modelo.
Es cierto que ha habido casos reprochables. Inverlink, La Polar, las farmacias, los bancos, junto a casos públicos que pasan piola: uso indebido de bienes públicos, pagos de servicios no prestados, ferrocarriles, Registro Civil, Usach, Mop Gate. Quejas ante el Sernac y en las cartas de los lectores en los diarios por incumplimiento en las relaciones con los clientes, etc. son algunos casos pero ¿Son todos así?
Lo primero que debemos preguntarnos es cuántos son y quiénes son cuestionables. Hay en Chile 868.000 empresarios con Rut que declaran impuestos, desde los micro que tienen una pequeña unidad productiva con menos de cinco trabajadores hasta los más grandes.
Hay, según las estadísticas 726.000 microempresas, 116.000 pequeñas, 17.000 medianas y hay 9.000 grandes clasificadas de acuerdo al nivel individual de ventas. Sin embargo, si sumamos todos los casos que son objeto de reproches y condenas, antes que la justicia se pronuncie, no son ni el 0.1 % de las empresas.
Chile figura entre los tres países del mundo con mayor cumplimiento tributario. Los juicios tributarios representan una ínfima proporción de las empresas. Las provisiones del sistema financieros por riesgos de no pago son inferiores al 1 % de las colocaciones comerciales. De igual modo, las multas y juicios laborales o por incumplimiento de normas sanitarias y de seguridad son una pequeña proporción del total de las empresas.
Y aun así se habla despectivamente de “los privados”- Es como si a todos los jugadores de futbol los metiéramos en el mismo saco de los cuatro que fueron al bautizo. Afortunadamente las encuestas de opinión señalan lo contrario. Se prefiere el sector privado al público para desarrollar el plan de vida. 95 % de la fuerza laboral trabaja en el sector privado. Dos tercios de la educación se imparte en instituciones privadas. El deporte, las artes y la cultura se desenvuelven en el sector privado. Las ONG son privadas, la caridad es privada.
Javier Fuenzalida Asmussen.
Columna publicada en Estrategia, 16 de febrero de 2012.




