El camino de Arrate
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La renuncia de Jorge Arrate se inscribe en una larga tradición, casi inscrita en la “cultura organizacional” del Partido Socialista. En un partido que históricamente han coexistido sectores heterogéneos, y que ha presentado una fuerte tendencia al faccionalismo, no es extraño que los liderazgos políticos desplazados enarbolen discursos principistas y actitudes maximalistas para mantenerse vigentes. Y esto, muchas veces, a contrapelo de trayectorias políticas pasadas, caracterizadas por la moderación y el pragmatismo.
Quizás así podamos entender el caso de Arrate, quien ha renegado de sus últimas tres décadas de trayectoria política para emprender una aventura propia junto a sectores de la izquierda extraparlamentaria. En todo caso, no deja de causar extrañeza ver un viraje tan radical en alguien que desde su exilio holandés promovió la renovación y formó parte, por años, del establishment concertacionista. La extrañeza se transforma en perplejidad, cuando vemos que se trata del mismo político que introdujo el financiamiento compartido en escuelas y liceos públicos mientras fue ministro de educación de Patricio Aylwin y que además estuvo a cargo de la política laboral y la previsión social durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
El camino de Arrate es una aventura personal que dificulta la unidad de los sectores progresistas en la política chilena. En efecto, su candidatura implica una ruptura en la concertación y un rechazo a la alianza estable del PS con el PPD, el PRSD y la DC. Y no se trataría sólo de una ruptura entre partidos. Las implicancias de un quiebre en este sentido significarían una vuelta a la política de tres tercios, donde, en un juego de suma cero, el centro e izquierda se inhabiliten mutuamente en sus afanes de reforma. Esto dejaría sin representación política a una amplia mayoría social que durante casi veinte años ha optado por una opción de centroizquierda.
El camino de Arrate también significa un intento por volver a una política de alianzas estables con el Partido Comunista que no es conveniente para el partido socialista. Más allá de lo que suceda en el ámbito de las directivas y las militancias, el electorado del PS y el PPD tiende a ser más bien homogéneo y, al mismo tiempo, ha demostrado importantes grados de rechazo al Partido Comunista. Debemos recordar, que la recomposición de un eje socialista-comunista de “camino propio” no solo es una alternativa electoralmente inviable, sino que también es ideológica e identitariamente incompatible. El partido comunista sigue siendo un partido leninista de viejo cuño, que se ha resistido a vivir los procesos de renovación ideológica por los que ha pasado el socialismo chileno. Su apego al leninismo, su rechazo a la democracia tal como se conoce en el mundo occidental, su admiración por los últimos vestigios sobrevivientes de los “socialismo reales” y –producto de su orfandad de referentes- por algunos movimientos populistas latinoamericanos, son reflejo de la incompatibilidad ideológica. El socialismo ha hecho suyos, como un objetivo primordial, la defensa de las libertades públicas y la democracia política, ámbitos donde el Partido Comunista aún tiene mucho que demostrar. En definitiva, el modelo de sociedad al que aspiran unos y otros no es compatible. Y si bien debe avanzarse hacia la creación de pactos que terminen con la exclusión, estos no pueden ser elevados a la altura de coaliciones permanentes.
Estas diferencias ya fueron tematizadas por el propio Jorge Arrate, quien en 1982 llegó a sostener la necesidad de: “deslindar muy claramente posiciones de aquellos otros partidos o conglomerados políticos de la izquierda que levantan proyectos con aspectos básicamente diversos. Concretamente, se trata de reconocer la falencia actual del eje socialista -comunista que constituyó la fuerza dominante de la izquierda chilena en el último cuarto de siglo y de precisar con claridad las distancias entre la opción socialista que se reconstruye y aquella que sustenta históricamente hasta hoy el Partido Comunista y las fuerzas que se organizan en torno a él. Este propósito significa una radical reconversión de la naturaleza política de la izquierda que, antes organizada en torno al eje mencionado, transita eventualmente hacia una estructura caracterizada por la existencia en su interior de dos proyectos sociales concurrentes, en parte significativa coincidentes, pero contradictorios en aspectos básicos”. Las razones esgrimidas por Arrate en 1982, no solo son actuales sino que se encuentran aún más vigentes, cuando después de casi treinta años, el proceso de renovación socialista y el estancamiento ideológico comunista ha conducido a ambos partidos por sendas distintas.





Posted by Mauricio Salgado on February 02, 2009 at 11:29 AM CLST #
Posted by Fernando Munoz on February 02, 2009 at 12:52 PM CLST #
Posted by pablo ramirez on February 02, 2009 at 01:01 PM CLST #
Ni la Alianza ni la Concertación lo hacen.
Posted by Jorge on February 02, 2009 at 01:09 PM CLST #
Arrate no opta restablecer alianza con el pc, sino con el juntos podemos y más allá. El humanismo de Hirsch, junto al aporte del mas y la izquierda cristiana representan una sensibilidad distinta a la del pc.
Posted by rodrigo on February 02, 2009 at 03:07 PM CLST #
La pregunta entonces es si la decisión tomada responderá a los resultados electorales que él espera alcanzar?
Posted by Patricio on February 02, 2009 at 03:12 PM CLST #
Posted by Linda Hermosilla on February 02, 2009 at 05:13 PM CLST #
Posted by pedroprogre on February 03, 2009 at 01:33 AM CLST #
La Concertación no es perfecta, pero nos ha permitido PROGRESAR hacia una mayor IGUALDAD y LIBERTAD. Es claro que falta mucho por hacer, y por eso hay que seguir apoyando, pero desde adentro. Todos los que dicen que está mal, debieran estar adentro colaborando, antes que defediendo posturas SEGREGACIONISTAS, ADOLESCENTES y PERSONALISTAS. Así que no salgan con tonteritas de picados que no pudieron ser candidatos municipales de alguna comuna chica, y mejor nos ponemos a TRABAJAR
Posted by pedroprogre on February 03, 2009 at 01:37 AM CLST #
Posted by Hugo Saavedra on February 03, 2009 at 02:23 AM CLST #
JORGE
Posted by jorge on February 03, 2009 at 11:52 PM CLST #
Posted by jaime on February 07, 2009 at 10:23 AM CLST #
Posted by Hugo Saavedra on February 12, 2009 at 12:33 PM CLST #
Claro que la opción de Arrate es extraño a la postura (o las posturas) del PS. Y peor, a lo que hoy implica el PC. Como señalas, el PC se quedó en el pasado y hoy no tiene un proyecto político acorde a los tiempos. Inclusive la elite PC está desligado de los comunistas de viejo cuño. Por su parte el PS es un partido progresista pero sin ideas claras. Vive de la desideologización y el pragmatismo electoral.
Posted by Marcos on March 14, 2009 at 01:40 PM CLST #
La decisión de Arrate (y de otros como Navarro o Enríquez-Ominami) es sólo consecuencia de la falta de iniciativas actual del progresismo, que incluye al PS con las características que bien señalas.
Saludos.
Posted by Marcos on March 14, 2009 at 01:47 PM CLST #
P.S.: Joaquín, te aconsejo ver condiciones de censura para que tipos como Rejiljitador (quien padece de Síndrome de Déficit Atencional) no vuelva a postear estupideces -que ni siquiera él entiende- en tu interesante espacio.
Saludos.
Posted by Marcos on March 14, 2009 at 01:51 PM CLST #